Si eres viajero, que no turista, y además te apasiona la aventura estoy segura que en algún momento te habrás planteado recorrer el Amazonas. Si estás pensando en ello, también estoy segura, te estarán asaltando miles de dudas. Por lo que si estás decidido a vivir y sentir una de las experiencias más fascinantes que podrás tener en tu vida sigue leyendo y te ayudare a conocer al detalle cómo y dónde comenzar tu recorrido por el Amazonas.
Recorrer el Amazonas no es como recorrer el legendario Nilo. Estamos hablando del río más caudaloso y más largo del planeta. El viaje se realiza en barcos de carga, que nada tienen que ver con los pequeños cruceros que recorren el Nilo. Las comodidades son mínimas, no existen camarotes, ni los abundantes bufets de los cruceros del Nilo. Tendremos que enfrentarnos a miles de mosquitos y diversos insectos voladores y a muchas horas con el mismo paisaje. Es un crucero que no ofrece tantos atractivos como el Nilo, no veremos templos o pueblos tan cercanos como en el Nilo, sino selva y más selva, además de mucha agua.
Como ya hemos dicho, se trata más bien de una gran aventura comparada con viajar en el Transiberiano o realizar la ruta 66. Estos trayectos no se realizan por lo que se vaya a ver en el camino, sino que se realizan por el simple acto de recorrer una zona mítica, legendaria o por vivir una experiencia única. Según el nivel de aventura que quieras vivir podrás hacerlo prácticamente entero desde la confluencia del rio Marañón con el Ucayali, como lo hicimos nosotros, o realizar el ultimo trayecto de 5 días desde Manaos a Belém do Pará, haciendo una parada en el paraíso del Amazonas: Alter do Chão.
ÍNDICE
Algo de historia
Me gusta mucho la historia y la de este río y la de los personajes y exploradores que pasaron por aquí, sin duda, nos irán abriendo el apetito para comenzar la aventura.
Durante mucho tiempo el Nilo y el Amazonas estuvieron compitiendo para definir cuál de los dos era el más largo. Es increíble que, aunque fue el explorador extremeño Francisco de Orellana quien descubrió el Amazonas en 1542, no fue hasta 1971 cuando se estableció el punto exacto del nacimiento del mismo. Según los cálculos y observaciones realizados por el explorador norteamericano McIntyre, se estableció que el agua que mana más lejos de su desembocadura está en las barrancas de las laderas del nevado del Mismi, en la provincia peruana de Arequipa. Por lo que se estimó una longitud total de 7062 km, pasando así a ser el río más largo del planeta, por delante de los 6650 km del Nilo.

Otra cosa que me pareció muy interesante es el origen de la palabra Amazonas. Es una palabra griega y fue el nombre que se dio a un grupo de mujeres guerreras que vivían en Asia Menor (actual sur de Turquía). Estas guerreras se amputaban el pecho derecho para poder manejar mejor el arco, y según cuenta la leyenda, vivían en una sociedad matriarcal. Las amazonas eran las que gobernaban e iban a la guerra. Las amazonas solo interactuaban con los hombres cuando querían procrear. Las niñas nacidas eran criadas por las propias Amazonas, mientras que los varones eran enviados con los padres.
El nombre de Amazonas fue dado por Francisco de Orellana, primer explorador en recorrer este enorme rio, mientras iba en busca del mítico y legendario «El Dorado» en 1542. En esta expedición, Orellana se encuentra con un caudal de agua jamás visto en Europa. Pero lo que más va a impresionar a estos conquistadores serán las mujeres guerreras que salieron de su frondosa selva, dando batalla y aterrorizando a los españoles. Por este enfrentamiento y recordando a las míticas guerreras, Orellana dará el nombre a este río y más tarde a toda su cuenca.
La cuenca amazónica es una región completamente cubierta de selva profunda, un paraíso de la diversidad con el 30% de las plantas y los árboles conocidos por el hombre y con más de 1500 especies de peces. La selva amazónica es uno de los destinos más soñados y deseados por los viajeros con ganas de aventura. Esta región amazónica se extiende a lo largo de 9 países: Brasil, las dos Guayanas, Surinam, Perú, Colombia, Venezuela, Bolivia y Ecuador y produce el 20% del oxígeno del planeta.
¿Dónde empezar el recorrido del Amazonas?
El Amazonas recibe varios nombres desde su nacimiento hasta su desembocadura. No obstante, los geógrafos consideran tres tramos principales: El Apurimac, imposible de navegar por ser un tramo estrecho y rápido que baja por las montañas hasta convertirse en el río Ucayali. El Ucayali es más ancho y rodeado de selva. Y el propio Amazonas, que comienza a llamarse así desde la unión del río Marañon con el Ucayali. Sin embargo, los brasileños no lo llaman Amazonas sino Solimoēs. Para ellos el Amazonas empieza en Manaos, donde confluye con el rio Negro.

Por tanto, tu recorrido por el Amazonas podrás comenzarlo en diferentes lugares; dependiendo de los días que dispongas y del nivel de aventura que quieras vivir, puedes embarcarte en Iquitos (Perú), Leticia (Colombia) o Manaos (Brasil).
Empezar el recorrido del Amazonas en Iquitos
Si eres de los que quieres vivir la aventura al 100% te recomiendo comenzar en Iquitos. Incluso acercarte a la confluencia del río Marañón con el Ucayali. Nosotros volamos a Iquitos, donde hicimos una excursión hasta la confluencia del Marañón con el Ucayali para ver el nacimiento histórico del Amazonas, y pasar una noche en la selva. Lo mejor sería buscar alguna excursión que incluya noche en la Reserva Nacional Pacaya Samiria, la segunda área protegida más grande del Perú.
Iquitos es una ciudad grande, de hecho, se dice que es la ciudad más grande del mundo que no tiene conexión por carretera. A ella solo se puede llegar en avión o barco. Es una ciudad bonita, aunque decadente, con lindos palacetes suntuosamente decorados, que datan de la época de la Fiebre del Caucho. Iquitos y Manaos fueron los dos centros de exportación de caucho más importantes del mundo. Se convirtieron en dos de las ciudades más ricas del mundo de la noche a la mañana.

Iquitos fue la ciudad más bonita que vimos a lo largo de nuestro recorrido de 20 días por el Amazonas. Para conocer todo lo que no debes perderte en Iquitos y sus alrededores echa un vistazo al enlace: ¿Qué ver en Iquitos y alrededores?
Barco de Iquitos a Leticia
Duración: barco rápido de 12 o 13 horas y barco lento tres días y dos noches.
El barco te llevará hasta Santa Rosa, isla peruana situada frente a Leticia (Colombia) y Tabatinga (Brasil), en la Triple Frontera. Solo hay dos empresas que realizan los trayectos rápidos de 13 horas entre Iquitos y Santa Rosa, cada día de la semana opera una de ellas. Es aconsejable comprar el ticket de barco con antelación. Estas dos compañías son:
- Consorcio del Amazonas. (+51 6523-3188 /+51961745188). Precio: S/ 300 soles ($83)
- Zoe Alexa. Precio: S/ 120 (+5165233168 / +51916036928. Esta embarcación es más económica por estar subvencionada por el estado. Los barcos y tramos de ambas empresas son iguales. Pasarás unas 13 o 14 horas sentado en unos asientos incómodos que no se pueden reclinar, pero ¡así es la aventura! Ambas empresas se encuentran en el centro de Iquitos, puedes reservar por teléfono o acudiendo a ellas.
- También hay varias embarcaciones lentas que tardan 3 días en llegar a Santa Rosa. Estas compañías son Gran Loretana, Jorge Raúl, etc. El costo es de S/.90 en hamaca (debes llevar tu propia hamaca) y S/.120 en cabina (puede ser compartida con 1 o 2 personas). Para reservar este transporte debes ir directamente al puerto y reservar directamente con estas empresas, es algo más complicado que lo anterior.
Es recomendable llamar a las empresas para confirmar las salidas, ya que dependiendo de la temporada pueden variar en cuanto a los días. Nosotros salimos un sábado de Iquitos a Leticia con la empresa Zoe Alexa y el barco salió a las 5 de la tarde, llegando a Santa Rosa a las 8 de la mañana.
Tramites en la triple frontera: Perú – Colombia – Brasil
Todos los barcos que salen de Iquitos llegan a San Rosa, la parte peruana de la triple Frontera. El barco te deja en una isla artificial en el medio del Amazonas, desde donde puedes ver Santa Rosa a la izquierda del río y Leticia a la derecha. Nada más bajar del barco hay que tomar una canoa para ir a la oficina de migración de Perú y que te pongan el sello de salida en el pasaporte, trayecto 5 soles por persona. Llegado a la orilla de Santa Rosa debes tomar unos mototaxis que te suban hasta la misma oficina de migración (5 soles por trayecto (1,5€), independientemente de las personas que vayan en el mototaxi).
Una vez tienes el sello, vuelve a tomar una pequeña canoa para que te cruce a Leticia (Colombia). El cruce desde Santa Rosa en barca es de unos 15 minutos y cuesta 5 soles por persona.

Este mismo día debes ir a la oficina de migración de Brasil en Tabatinga para que te pongan sello de entrada. No importa que te alojes en Colombia, pero si vas a continuar recorriendo el Amazonas es preferible colocar el sello en Brasil y no en Colombia. Leticia y Tabatinga son prácticamente la misma ciudad, divididas solo por una calle y no hay control aduanero para pasar de una a otra. Puedes moverte entre ambas ciudades sin problemas, asique puedes tener el sello de entrada a Brasil y estar alojado en Leticia o en Puerto Nariño.
Además, la oficina de migración de Colombia queda en el aeropuerto de Leticia, mientras que la de Brasil está en la calle principal de Tabatinga, en la Policía Federal. El barco para continuar a Manaos sale de Tabatinga, así que puedes aprovechar el mismo día para conseguir tu boleto y continuar tu recorrido por el Amazonas en Brasil.
Empezar el recorrido del Amazonas en Leticia
Otro punto desde donde comenzar tu recorrido por el Amazonas es Leticia, capital del Amazonas colombiano. Leticia, al igual que Iquitos, es una ciudad que solo está conectada con otras ciudades por barco o avión. Si por ejemplo te encuentras recorriendo Colombia, país maravilloso muy recomendado para conocer, puedes tomar vuelo directo Bogotá – Leticia.
Leticia, a diferencia de Iquitos o Manaos, no es una ciudad muy agraciada turísticamente hablando. La capital del Amazonas colombiano es utilizada como base para realizar las típicas actividades que te ponen en contacto con la selva amazónica. Estas actividades son las mismas que podrás realizar en Iquitos, Manaos o Santarém, pero cada lugar tiene su particularidad. Para conocer más sobre Leticia y el Amazonas colombiano entra en este enlace.


Tabatinga no tiene ningún interés turístico. Para dormir, comer o para comprar todo lo que vayas a necesitar para tu travesía es mucho más recomendable Leticia. Igualmente, en Leticia es donde están todas las casas de cambio, en Tabatinga no hay. En Leticia puedes cambiar a pesos colombianos, reales brasileños o a soles peruanos. Los negocios aceptan tanto pesos como reales, pero conviene pagar en pesos o con tarjeta. Si pagas en reales ten en cuenta que te harán el cambio siempre favorable para ellos. Es el mejor lugar para abastecerte con lo que vayas a necesitar para tu viaje: hamacas, cuerdas, platos o vasos, algo de comer, repelente de mosquitos, etc.
Barco Leticia – Manaos
Duración cinco días y cuatro noches.
Nosotros llegamos en domingo a Leticia y fue toda una odisea averiguar qué días y a qué hora salían los dichosos barcos para Manaos. En Leticia nadie sabe nada: hoteles, agencias de viajes, incluso la oficina de turismo dice no tener información sobre los barcos que van a Manaos. Las oficinas de venta del puerto de Tabatinga en domingo están cerradas. Fuimos al puerto de Tabatinga, intentando conseguir alguna información, nadie sabía nada: vigilante, soldado…. Allí había carteles de varias agencias y barcos, sin información de horarios o días de salida, pero con varios números de teléfono. Probamos con unos diez teléfonos diferentes sin obtener resultados positivos, asique nos tocó volver al día siguiente, lunes.
Finalmente, averiguamos que los domingos no salen barcos y los lunes solo salen los barcos rápidos, que tardan 35 horas hasta Manaos. Y hasta el martes no salían un barco de cargo y pasajeros que era lo que nosotros íbamos buscando. Por lo que vimos los tickets de barco (independientemente de la compañía que lo opere o si es el barco rápido o lento) son vendidos por Sol Viagens. Si quieres tener algo más de información y no malgastar tu tiempo de aquí para allá, te aconsejo que entres en contacto con ellos con antelación, su Whatsapp es: +5597991542597 y su email: solviagens2017@gmail.com

Costo de viaje: R$290 (unos 47€) incluidas todas las comidas. La duración era de 4 noches y cinco días, pero el barco llegó a Manaos a las 12 de la noche del quinto día, por lo que terminamos pasando esa noche también dentro del barco. Aconsejable no reservar alojamiento hasta no estar seguro de la hora de llegada del barco, nunca llegan a la hora esperada, siempre salen y llegan con retraso. Hay que llevar tu propia hamaca, cuerdas y ganchos y tu plato y cuchara.
NOTA: Ten en cuenta que el barco Tabatinga- Manaos se rige con el horario de Manaos, es decir una hora más que en Tabatinga. Su salida es en horario de Tabatinga, pero conviene adelantar tu reloj nada más subir al barco, para no llegar tarde a las comidas, cenas o desayunos que incluye tu pasaje.
Hicimos el recorrido en el barco María Monteiro II y nos sorprendió la limpieza del barco. Fue el mejor de los barcos que tuvimos en todo nuestro recorrido por el Amazonas. Grande, no iba lleno y con comidas incluidas, que, aunque sencillas estaban buenas. A la hora de las comidas siempre venia una de las señoras con una campana para avisar de que podíamos bajar a comer. Había un pequeño comedor donde sentarse a comer y en la última planta había un bar con unas mesas para sentarse y disfrutar del paisaje. La única pega que puedo poner a este barco es que no tenía cervezas. Además, este barco tenía asientos alrededor de la barandilla para poder sentarte a contemplar las orillas del río o a charlar con la gente.

Empezar el recorrido del Amazonas en Manaos
Es en Manaos donde, según los brasileños, empieza realmente el Amazonas. Este puede ser un buen lugar para empezar tu aventura si dispones de poco tiempo, además es la forma más rápida y sencilla de llegar al Amazonas. Hay numerosos vuelos a Manaos desde las principales ciudades brasileñas: Río de Janeiro, São Paulo, Fortaleza, etc. Y desde muchas otras ciudades latinoamericanas, ya que el aeropuerto es internacional.

Manaos es una ciudad que no te esperas. Una ciudad inmensa con altos edificios y grandes industrias situada en el medio de la nada. Fue una de las ciudades más ricas del mundo entre finales del siglo XIX y 1919, una ciudad que fue construida con todo tipo de ostentación y lujos en el medio de la selva. Hoy, recorriendo su casco histórico encontramos pocos monumentos testigos de la arrogancia y la opulencia que vivió la ciudad en la época de la fiebre del Caucho, el más emblemático es el Teatro del Amazonas que no debes dejar de visitar. Aquí te dejo un interesante articulo para conocer más sobre la historia del Caucho, que hizo rica y pobre del día a la mañana a estas ciudades del Amazonas.

Si llegas directamente a Manaos o no realizaste ninguna excursión por la selva en Iquitos o Leticia, Manaos es el lugar perfecto para entrar en contacto directo con la naturaleza. Sin embargo, las actividades que no puedes perderte en esta ciudad son: bañarte en alguna de las playas del Río Negro e ir al encuentro de las Aguas. Para conocer con más detalles de todo lo que puedes hacer y ver en Manaos entra en este enlace.

Barco de Manaos a Santarém
Duración: tres días y 2 noches.
Todos los días, excepto los domingos, salen barco hacia Santarém o Belem. Generalmente suelen salir dos barcos al día hacia Santarém: uno rápido que hace el recorrido en 24 horas por R$305 y otro lento que lo realiza en 36 horas por R$185 (31€). Ninguno de ellos incluye comidas, puedes llevar tu propia comida o comprarla en el barco.
Nosotros tomamos el barco lento que sale los lunes: Anna Karolina II, y echamos mucho de menos al barco María Monteiro II que fue el que nos trajo desde Tabatinga. ¡Nada que ver! El Anna Karolina es mucho más pequeño, va mucho más hacinado, no tiene donde sentarte (no tiene bancos, ni sillas), ni TV, los baños son muchos más cutres y no estaban tan limpios. Solo había dos baños para 270 personas. Nos habíamos quedados encantados del María Monteiro II y este nos decepcionó. En el otro durante las comidas en el pequeño comedor y al sentarnos en los bancos pudimos conversar con mucha gente diferente. En el Anna Karolina al encontrarte la mayor parte del tiempo en la hamaca (porque no hay donde sentarse) solo conversas con los de las hamacas de al lado. Lo único bueno de este barco es que aquí sí vendían cervezas. Jejeje

Comenzar tu recorrido en Santarém
Santarém es otra de las ciudades a la orilla del Amazonas, aunque generalmente no vas a conocer Santarém, sino Alter do Chão que es una auténtica maravilla. Es más complicado comenzar aquí tu recorrido por el Amazonas, pues Santarém no tiene tan buena comunicación. A Santarém solo se puede llegar con barco o con vuelo directo desde Manaos o Belém do Pará. Por lo tanto, más que ser el origen de tu recorrido por el Amazonas, suele ser una parada obligatoria en esta aventura.
Es un sitio maravilloso, de lo más extraordinario que vayas a ver o hacer durante todo tu recorrido por el Amazonas, asique planifica tu viaje para dejar al menos dos días completos en Alter do Chão. Si vas en los meses de aguas bajas, lo mejor sería que tuvieras tres días completos, porque te aseguro que te quedarás con ganas de más. Durante la temporada de aguas bajas (septiembre – noviembre) se forman unas playas paradisíacas en las orillas del río Tapajós. Yo estuve en diciembre y las playas aún no estaban cubiertas de agua.

Alter do Chão es un pueblo muy relajado, seguro y con muy buen ambiente, situado en las orillas del río Tapajós. Se encuentra a 30 km en autobús desde Santarém y se puede llegar en autobús público o con taxi por unos 100 Reales. Se puede pasar un día relajado en la isla del Amor, la más famosa de Alter do Chão, tomando cervezas y disfrutando de un rico pescado o tomar una excursión en barco para disfrutar de playas más aisladas como Praia Ponta Grande o Praia de Icuxi en el río Arapiuns. Aunque otra de las actividades estrellas es visitar la Floresta Nacional de Tapajós. Es un lugar mágico e imperdible en tu recorrido por el Amazonas. Para conocer más sobre este maravilloso lugar pincha en mi enlace: ¿Qué hacer en Alter do Chão?

Nota: Al igual que el barco de Tabatinga a Manaos, el barco de Manaos a Santarém también llego con bastante retraso. Tenlo en cuenta, porque por la noche es más complicado desplazarte de un sitio a otro y algo más peligroso que por el día. Nosotros nos quedamos a dormir en el barco, ya atracado en el puerto de Santarém, y por la mañana tomamos un taxi hasta Alter do Chão. El taxi hay que negociarlo, mira en la aplicación de Uber su costo y negocia taxi o toma directamente el Uber.
Barco Santarém – Belém
Duración: dos días y una noche.
Antes de abandonar el puerto de Santarém nos acercamos al puerto y compramos nuestro siguiente billete para Belém. Hay varias agencias en el puerto, pero todas tienen el mismo precio. Salen barcos todos los días hacia Belém. En este caso pagamos R$150 por persona / trayecto. En esta ocasión íbamos en el barco Amazona Star, muy parecido al que nos trajo de Manaos a Santarém. Algo más grande, pero con muchísima gente a bordo, solo dos baños y un bar en la cubierta con la música a todo volumen.
El tramo Santarém – Belém fue el más bonito de todo el recorrido de 5000 km que hicimos por el Amazonas. El barco navega por los canales más estrechos, se ven las casas muy de cerca. Nos impresionó la cantidad de casas humildes de madera que había en las orillas del río. Fue muy curioso ver como sus habitantes salían corriendo en sus canoas para acercarse a nuestro barco. Al principio no entendíamos el por qué. Pero después comprendimos que se acercaban a recoger comida o ropa que los pasajeros les pudiesen arrojar al agua. Durante un buen rato vimos arrojar todo tipo de objetos a estas familias. Una pena la pobreza que hay en esta zona.


Fin del recorrido por el Amazonas
Después de 18 días, el 13 de diciembre 2024 el Skyline de la ciudad de Belém nos anunciaba el final de nuestra aventura por el Amazonas. Terminamos en Belém, pero podrías terminar en Manaos, Santarém o incluso hacer toda tu aventura en sentido contrario. Si decides hacerlo río arriba ten en cuenta que te llevará más tiempo y el viaje es más caro.

Consejos para los trayectos en barco
- Colocarse cerca de los postes para apoyar las mochilas, pero lejos del bar y de los baños. Mejor colocar la hamaca en la segunda plata que está más lejos del motor del barco.
- Prestar atención al equipaje sobre todo en las paradas, que es el momento en el que sube y baja mucha gente, incluido vendedores.
- Llegar con tiempo para coger un buen lugar para colgar la hamaca.

¿Qué hacer durante el recorrido del Amazonas?
Disfrutar del paisaje de selva
El paisaje más hermoso es el Santarém – Belém, donde el barco va por pequeños canales y se ve muchas casas en las orillas y una naturaleza espectacular. El tramo Tabatinga – Manos también es muy bonito. En este tramo del río, el barco va haciendo zigzag, navegando casi siempre junto a una y otra orilla. De vez en cuando ese paisaje intenso verde de selva impenetrable se ve interrumpido por algún pueblucho con cuatro casas y un embarcadero primitivo. El pensamiento es, ¿qué hace esa gente viviendo en el medio de la nada?, ¿cómo les llega el alimento?, por supuesto no habrá allí ni escuela, ni hospital, ¿Cómo harán si se ponen malos? ¡Es increíble la adaptación del ser humano!

Fíjate en las casas construidas de madera y el techo cubierto con hojas de algún tipo de palmera. Algunas casas están construidas sobre pilotes y otras directamente flotan en los márgenes del Amazonas. A lo largo de todo el río se ven pequeñas lanchas o canoas de madera de pescadores o gente que transporta cosas de un lugar para otro.

De Manaos a Santarém el río se ensancha hasta alcanzar unos 5 o 6 km en gran parte del recorrido. En este tramo el barco no se acerca tanto a las orillas y el paisaje se vuelve algo más monótono. No se ven tantos barquitos de pescadores y los poblados son más grande y por tanto se ven mayores zonas desforestadas.
Indiferentemente, durante todo el recorrido es maravilloso disfrutar del paisaje en los diferentes momentos del día, con diferentes cielos y diferentes luces. No es lo mismo un Amazonas al atardecer, al amanecer o bajo la bravura de las tormentas que se dan con frecuencia en esta zona. Disfrutar de las fuertes tormentas que no permiten ver más allá de unos metros e intentar captar algún relámpago con la cámara.

Leer y escuchar podcast
Durante el recorrido por el Amazonas tendrás mucho tiempo de leer. Te recomiendo el libro: Río de la desolación de Javier Reverte que habla sobre su recorrido por el Amazonas y da muchos detalles históricos de la zona o La vorágine de José Eustasio Rivera que nos cuenta la violencia y explotación de los indígenas que se vivió durante la Fiebre del Caucho en el Amazonas.
Otra cosa que te recomiendo es descargarte varios podcasts para escuchar en la travesía sin dejar de observar el paisaje. Al poder ser busca alguno sobre el Amazonas, que te haga sentir parte de este lugar tan místico y único en el mundo. Por ejemplo, este sobre la expedición de Francisco de Orellana es fantástico. Además, de ambientarte en el lugar, conocerás hechos históricos muy interesante sobre el descubrimiento del Amazonas en 1542.
Observar a su gente y sus curiosos equipajes
El barco va realizando varias paradas donde baja y sube gente. Es otro pasatiempo más, mirar la gente que baja y la que sube a bordo y observar su equipaje, como estos que subían directamente desde la canoa al barco llevándose consigo hasta una lavadora…

O comprar algo a los vendedores y ver cómo se las ingenian para subir el producto al barco y cobrar con esos curiosos palos terminados con una botella de plástico que hace de recolector.
Delfines rosados
Por otro lado, cuando pasas al lado de la unión de un afluente con el Amazonas puedes pasar un buen rato entretenido observando a los curiosos delfines rosados, conocidos con el nombre de boto en Brasil. Saltan, hacen giros graciosos y se dedican a pescar donde se juntan los ríos. Así pasamos mucho rato intentando capturarlos con la cámara. Con suerte los podrás ver muy cerca.

Los delfines de río, bufeos (como los llaman en Colombia o Perú) o bõtos (en Brasil) son ciegos, pueden ser grises rosados. Se comenta que cuanta más actividad realizan más rosados se ponen, es como cuando la gente hace ejercicio, se sofoca y se pone rojo. Sobre estos curiosos animales existe la leyenda de que poseen el poder de transformarse en hombres extremadamente atractivos que se acercan a las orillas para seducir a las mujeres de los poblados del Amazonas.

Ser testigo en directo de una requisa policial
En San Antonio do Içá subió la policía a bordo y empezó a revisar cargamento. De pronto empezaron a revisar las lanchas auxiliares y voilá ¡Sorpresa! Encontraron 4 fardos de coca en una de ellas. Asique eso fue un gran entretenimiento durante un largo rato. Pero también hizo que el barco estuviera allí más de cinco horas atracado. Aquí en el video se ve como reventaron los asientos para sacar cuatro paquetes de lo que fuese.
En otra ocasión el barco paró sobre las dos de madrugada en una base militar y nos sacaron a todos de las hamacas. Separaron mujeres a un lado del barco y hombres a otro barco y subieron los policías con perros en busca de más droga. En esta ocasión no me hizo tanta gracia, eran las dos de la mañana y perdimos casi dos horas de sueño.
Conversar con los pasajeros
Si das conversación a la gente encontrarás cientos de historias interesantes y entretenidas para pasar el rato. En el tramo Tabatinga – Manos solo éramos 11 turistas, con los que compartimos la experiencia de viajar por Brasil, pero, sobre todo, fue muy interesante hablar con los locales. Viajaba una familia peruana con la mamá y ella me dio conversación de lo maravilloso que era Dios, quien había creado tanta belleza, me pareció muy entrañable. La historia más triste era la de la señora que iba en busca de su hijo que desaparecido en la zona de Coibrí. Al parecer hacia cuatro meses que un barco como en el que viajábamos se había incendiado y el joven consiguió rescatar a sus dos hijos, pero no a su mujer y se quedó por la zona algo ido.

También conocimos a Aris, un canadiense encantador, que llevaba 10 años viajando por el mundo y era un placer conversar con él de cualquier tema. Con el compartimos varias noches muy agradables en Alter do Chao y Belém.
Como son los barcos del Amazonas
Hay diferentes barcos que recorren diariamente el río en cada sentido. Son los autobuses que transportan a los habitantes y todo tipo de mercancías a lo largo de la cuenca Amazónica. Van parando en cada pueblo donde sube y baja gente y todo tipo de artículos. Son todos muy parecidos, aunque hay algunos más limpios y más cómodos que otros. Por ejemplo, el María Monteiro II con el que hicimos el tramo de Tabatinga – Manaos fue el más limpio de todos y tenía bancos en los laterales para poder sentarse a observar el paisaje. Los otros dos que tomamos obligaban a pasar la mayor parte del tiempo en las hamacas o, con suerte, en alguna de las pocas sillas que había en los bares con la música a todo volumen.
Suelen tener 3 o 4 platas, dos donde se colocan las hamacas y se aloja a los pasajeros, una bodega para mercancía y la cubierta donde está el bar. Los barcos van abiertos a la intemperie. Cuando llueve se bajan las cortinas de plástico, pero siempre entra algo de agua dentro. Mientras el barco se va moviendo no hay mosquitos, pero cuando se detiene en las aldeas es cuando llegan a atacar. Lo que si hay son una especie de grillos o pequeñas cucarachas que van hacia la luz y se chocan con tu cuerpo o hamaca.

Los baños no son muy limpios, son insuficientes para la cantidad de gente que va en el barco. En el último barco éramos unos 270 pasajeros y solo había dos baños (uno femenino y otro masculino). En las mañanas era mejor no tener ninguna emergencia, el baño es también la ducha, asique imagínate las filas que se formaban para entrar. La ducha es con el agua del río. El último barco, que tomamos para ir de Santarém a Belém, incluso tenía una ducha en la cubierta que encendían durante un par de horas al día para refrescarse del calor.

Solo en el tramo Tabatinga – Manaos estaba incluido la comida, en los otros dos tramos había que comprarlo. Siempre es la misma comida, el plato típico formado por arroz, algo de carne, espagueti, plátano y frijoles. No esta malo, pero es demasiado repetitivo. En el bar se pueden comprar snacks, sándwich mixto o hamburguesas.
Lo lamentable de estos barcos es que todo termina en el río. Muchos de los pasajeros no tienen ninguna conciencia de lo que tienen y tiran todo por la borda, botellas, latas y todo… Es realmente penoso ver como no cuidan lo que tienen y lo peor, es que no les importa.
Recomendaciones antes de salir de casa para recorrer el Amazonas
1. Vacunas
Lo principal que tienes que hacer antes de comenzar tu aventura por el Amazonas es ponerte las vacunas necesarias. Se recomiendan:
- La Fiebre amarilla, que se debe poner dos semanas antes de comenzar viaje.
- La Hepatitis A y B
- Y tomar las pastillas para prevenir la malaria.
2. Equipaje
- Mochila. Para realizar este viaje es mucho mejor llevar mochila que maleta. Ten en cuenta que llueve bastante, la entrada a los barcos se realiza muchas veces cruzando tableros de madera y las calles sin asfaltar son barrizales.
- Ropa cómoda, ligera y transpirable.
- No debe faltar repelente de insectos, crema solar, chubasquero o capa de agua.
- Botas de trekking y un frontal para tus paseos por la selva.
- Toalla. Ten en cuenta que en el barco tendrás que llevar tu propia toalla.

- Hamaca. Si vas a realizar el viaje en barcos de cargo tienes que llevar tu propia hamaca, con sus cuerdas y ganchos para colocar en cubierta. Si no tienes puedes comprarlo en cualquiera de los mercados o tiendas de Iquitos, Leticia o Manaos. Lo venden en numerosas tiendas y a muy buen precio, sirviendo luego como un bonito souvenir que llevarte a casa. Recuerda de comprar también las cuerdas.
- También debes llevar plato, vaso y cuchara de plástico. Te recomiendo llevarte un tupper que además de ser hondo (para que entre más ración) puedes cerrar y llevarlo a la cubierta de arriba o donde tú quieras comer sin que se te caiga. Así lo llevaban los locales, que tienen mucha más experiencia. Mientras que nosotros íbamos como panolis con nuestro platito donde solo cabía un cazo. Compramos todo en una tienda junto al mercado de Leticia por apenas un par de euros, no hace falta que lo lleves desde casa.
- Saco de dormir, ya que en la noche la temperatura baja y hace frío.
- Tapones y antifaz. Te vendrán bien para amortiguar los ronquitos de tus vecinos y dormir, aunque las luces del barco singan prendidas.
- Prismáticos para poder tener mejor detalle de los animales de la selva.

Mejor época para recorrer el Amazonas
En el Amazonas no hay invierno, ni verano, sino estación seca o de lluvias. Sus temperaturas son constante y cálidas durante todo el año con un promedio de 28 o 30ºC. La estación seca es de julio a noviembre y las temperaturas son algo más elevadas, pero hay menos mosquitos. Aunque se denomine época seca, casi todos los días suele haber alguna pequeña lluvia. En los meses de lluvia (diciembre a junio) las temperaturas son algo (solo un poco) más bajas y llueve todos los días. Por lo general suelen ser grandes aguaceros al atardecer o al amanecer (lluvias de «hombre»: llora fuerte una vez y para) y el resto del día queda tranquilo para disfrutar de tus actividades. Aunque puede haber días de lluvias de «mujer» (llora un poco, para y vuelve a llorar y así durante todo el día).
Durante la época de lluvias el nivel del agua del Amazonas puede subir hasta 15 metros y algunos bosques y muchas de las playas de Alter do Chao quedan inundadas de diciembre a agosto. El momento donde el nivel del agua está más bajo es entre septiembre y noviembre, en este periodo es más fácil adentrarse en la selva a pie. Mientras que en los periodos donde el nivel del agua está alto no es tan fácil y solo se puede ingresar en bote por algunos canales entre los árboles.
Gastronomía Amazónica
En el barco la comida será buena pero humilde. Tanto cena y comida es a base de arroz, espaguetis y generalmente pollo, en una ocasión nos pusieron pescado: piracucú. Sin embargo, no dejes de probar algunos de los platos más sabrosos del Amazonas en las grandes ciudades de tu recorrido, como Iquitos, Manaos, Santarém o Belém. En estos enlaces encontrarás más detalles de que hacer y comer en cada una de ellas.

No todo el mundo tiene el tiempo o la oportunidad de poder recorrer el Amazonas de Iquitos a Belém, pero al menos este enlace te servirá para hacerte una idea de cómo puede ser el recorrido y realizar el tramo que más te llame la atención. Sin duda, ha sido uno de las aventuras más espectaculares y emocionantes que he realizado hasta el día de hoy. Sin lujos, sin comodidades, pero con muchos momentos especiales. Una vez terminado el viaje por el Amazonas, puedes proponerte un merecido descanso en algún lugar de playas. Brasil para playas es único, tiene miles de lugares donde elegir: Fortaleza y Jericoacoara, las maravillosas playas de Florianópolis o las mejores playas del nordeste brasileño. O volar a Río de Janeiro en busca de un poco de civilización y fiesta.
