Manaos es la capital de Amazonias, el estado más grande de Brasil, y la mayor ciudad de toda la cuenca amazónica. Esta ciudad atrae a aquellos que quieren tener un contacto directo con la selva amazónica y a los que buscan aventura y pretenden comenzar su recorrido por el río más grande del planeta. Ya que Manaos está considerada la entrada principal al Amazonas. En este enlace te cuento que hacer en Manaos, con numerosos detalles y consejos para disfrutar y recorrer la ciudad y sus alrededores.
ÍNDICE
Breve historia de Manaos
Manaos nace en 1669 como un establecimiento militar portugués para vigilar las insurrecciones de los indígenas. Durante siglos fue un simple puesto de control y corral donde almacenar indios cautivos. Sin embargo, la ciudad gracias a la fiebre del caucho, se convertiría en el centro de exportación del caucho más importante del mundo. De la noche a la mañana, Manaos se convirtió en una de las ciudades más ricas del mundo. En 1830 era una ciudad de 3.000 habitantes y en 1880 ya superaba los 50.000. Se construye una ciudad de la nada, con calles pavimentadas, hoteles y cafés de lujo, vías férreas, bancos, prostitutas traídas de Francia, líneas telefónicas y tendría el primer alumbrado del país. Se crea una ruta de navegación directa entre Manaos y Europa.
En el medio de esta locura de opulencia se les ocurre construir un teatro lujosísimo con los mejores materiales traídos de Europa en el medio de la selva. Y Manaos se llena de terciopelo, lentejuelas, plumas, tacones de aguja… en medido de ruidos de pájaros, barrizales, anacondas, jaguares y millones de mosquitos. El caucho llego a ser tan importante para la economía como el petróleo actualmente, por tanto, allí surgieron los «jeques del caucho». Pero según llegó toda esa riqueza se esfumó a comienzos del siglo XX. En 1920 el negocio del caucho se lo llevan a Ceilán y Malasia, los grandes «jeques del caucho» abandonan la ciudad y la ciudad cae en desgracia hasta los años 70.
En 1967, Manaos fue convertido en puerto franco, libre de impuestos. Lo que permitió que muchas empresas se instalaran en la ciudad y hoy sea uno de los mayores centros industriales del país. El 89% de electrodomésticos fabricados en Brasil, como lavadoras, televisiones, teléfonos, coches, etc., son ensamblados aquí. Unas 700 empresas de alta tecnología como Hyundai, Harley-Davidson, Kawasaki o Panasonic tienen aquí sus centros de ensamblado. Por si esto fuera poco, la séptima mayor refinería de América está en Manaos, ya que a 270 kilómetros de Manaos hay grandes reservas de petróleo.

¿Qué ver en Manaos?
Antes de salir corriendo hacia la selva o embarcarte en un navío para recorrer el Amazonas, conviene dar un paseo por la parte histórica de Manaos. Date un paseo de unas cuatro horas por su zona antigua para descubrir la esencia de la ciudad.
Teatro de Brasil
Sin duda la obra estrella de Manaos es su teatro. La era del caucho viene marcada por la construcción de las casas de Ópera. Los palacios de la ópera son la expresión de la grandeza, de la riqueza y la ostentación máxima de lo que significaba ser el señor del caucho. Para que nos hagamos una idea de la extravagancia y la opulencia de esta época, los señores del caucho mandaban lavar su ropa a Lisboa porque encontraban que el agua del Amazona era demasiado sucia para lavar sus ropas. Esto se aprecia muy bien en la película de Fritzcarraldo, donde se ve como las señoras con sus mejores vestidos tenían que bajar de las barcas de madera por tablones incrustados en el barrio y donde se ve como se trae a toda una compañía de Ópera desde Europa al medio de la selva.
Merece la pena realizar la visita guiada a su interior. Todo el material que decora su interior fue traído de Europa: butacas de terciopelo rojo, arañas de cristal de Murano, columnas de mármol de Italia, maderas brasileñas pero talladas en Europa etc. Incluso las 36.000 tejas de color verde y amarilla (bandera brasileña) que decoran el exterior de su característica cúpula fue traída de Francia. Lo único que se construyó en situ y con material autóctono es la calle que llega hasta la entrada, realizada de goma para evitar el ruido de los carruajes que llegaban tarde a la función.

Muchos días de la semana tiene funciones gratuitas para incentivar la cultura entre los locales. Es recomendable ir con antelación para no quedarte sin lugar. Nosotros encontramos una actuación de Navidad, entramos sin pagar entrada y pudimos conocerlo por dentro y funcionando. En el caso de que no haya actuación en ese día, se paga la entrada de visitante. Merece la pena su visita, es pequeñito, pero realmente hermoso.
Largo de São Sebastião
Es la plaza donde se encuentra el teatro de Brasil y la iglesia de San Sebastián. Es un lugar con mucha vida nocturna, es agradable cenar en una de sus terrazas e incluso escuchar música en vivo. Te recomiendo probar el tambaqui asado, el pescado típico y más sabroso del Amazonas, nosotros lo comimos en el restaurante Tambaqui Abanda ubicado en la misma plaza.

Muy cerca se encuentra Skina dos Sucos, el paraíso para aquellos que quieran probar zumos de cualquier fruto amazónico, además del famoso açaí y la crema de coapoacú, recomiendo el jugo de guaraná especial. Una auténtica delicia. El açai, es un fruto tradicional de los pueblos indígenas del Amazonas y viene de una palmera de 25 metros de altura. Y la crema de copoazú es una especie de cacao amazónico.
Mercado Adolpho Lisboa
Este mercado se encuentra junto al puerto y es otro de los legados dejados por los grandes hombres del caucho. Los materiales para su construcción fueron traídos de Europa, es de hierro fundido y se dice que fue realizado por el estudio de Gustavo Eiffel. En el interior encontramos numerosos puestos de artesanía y algunos restaurantes donde poder almorzar o desayunar. Para observar los pescados exóticos del Amazonas, los diferentes frutos o vegetales de la región es recomendable hacer una visita al Mercado de Manaos Moderno, situado a solo 8 min a pie este. El Mercado Moderno es la lonja donde llegan todos los productos frescos a primera hora de la mañana.

Palacio Río Negro
Majestuoso edificio mandado a construir en 1903 por Waldemar Scholz, uno de los principales caucheros de la época. Durante un periodo fue utilizado como sede del gobierno y residencia del gobernador. Hoy funciona como museo donde poder conocer el interior de una residencia histórica.
Bañarse en una de las playas del Río Negro
Una de las mejores cosas que hacer en Manaos es darse un reconfortante baño en una de sus hermosas playas de arena blanca que encontramos en los márgenes del río Negro. Además, pocas personas podrán decir que se han bañado en el Amazonas. Hay varias playas a lo largo del río Negro. La más conocida y por tanto también más concurrida es Ponta Negra. Es la más cercana al centro de la ciudad y tiene un paseo fluvial agradable con puestos donde tomar algo. Se puede llegar con Uber por unos 20R$ desde el centro o en autobús público. El ticket de autobús es 4,5R$, por lo que si sois dos o tres ya casi que compensa la comodidad del Uber.

Playas más tranquilas son praia Dourada y praia da Lua. Sin embargo, para llegar a ellas solo es posible en los barcos que salen continuamente desde puerto Marina Davi (justo detrás de Ponta Negra). El trayecto es de unos 20 minutos y cuesta R$12. Aunque, sinceramente, si quieres disfrutar de playas fluviales, las de Alter do Chão son mucho más bonitas y sobre todo más limpias.
La Praia Lua está cerca del museo do Seringal por lo que se puede combinar con su visita. Solamente el paseo en barco hasta allí merece la pena. Es un paseo por canales de hierba (al menos en estación seca). Tanto Praia Dourada, como Praia Lua durante la estación seca, o justo después, son prácticamente inaccesibles y no tienen agua. Se encuentran prácticamente vacías y muy desangeladas. Las vistas de la ciudad de regreso de estas playas son fabulosas.

Museo Seringal
Si te interesa conocer más sobre el periodo de la Fiebre del Caucho, no debes perderte este museo, donde conocer la forma de vida de los serengueiros. En diciembre del 2024, al haber muy poca agua en el río no se podía llegar al él. Conviene preguntar antes de aventurarte, los barcos para el museo do Seringal salen de Marina Davi.
Ir al encuentro de las aguas
El encuentro del rio Negro con el Amazonas es uno de los momentos más esperados del viaje por el Amazonas. Durante más de 6km corren ambos ríos lado con lado sin mezclarse. Este fenómeno es producido por la diferencia de temperatura, velocidad y densidad del agua de ambos cursos fluviales. El río Negro es más lento y más cálido, va a 2km/h con una temperatura de 28º, mientras que el Amazonas fluye a 5km/h y sus aguas marcan a 23º.
Es importante saber que los ríos amazónicos se dividen en: blancos y negros. Los blancos, no son exactamente blancos sino más bien marrones y llevan materiales en suspensión porque vienen de las montañas jóvenes, como los Andes que tienen mucha tierra suelta. Los ríos negros nacen en las montañas más viejas del planeta y su coloración es debido a los taninos que sueltan las hojas al caer y pudrirse.

Para ir al encuentro de las aguas puedes contratar un barco en el muelle detrás del Mercado Adolpho Lisboa por unos 100R$ o contratar una excursión más completa que además del encuentro de las Aguas, incluya otras actividades como bañarse con delfines y visitar alguna comunidad indígena o el jardín de Victoria Regia. En nuestro caso, durante nuestro recorrido del Amazonas de Iquitos a Belém, llegamos en barco desde Tabatinga y salimos en barco de Manaos con lo cual pudimos observar el encuentro del Agua sin necesidad de tomar ningún tour extra. Creo que las vistas impresionan más desde el barco grande que desde las pequeñas embarcaciones con las que se hacen esas excursiones. Lo único que esas pequeñas embarcaciones te permiten meter las manos en el agua y comprobar la temperatura y velocidad de ambos ríos.

Jardín de Victoria Regia
Una de las plantas más llamativas de la cuenca amazónica es la Victoria Regia. Son los nenúfares más grandes que existen y se caracterizan por llegar a medir 1 metro de diámetro y soportar hasta 40 kg de peso. La flor se abre al anochecer y es todo un espectáculo que se puede ver en diferentes lugares a lo largo del Amazonas. Aunque uno de los lugares donde encontrar más ejemplos es en el jardín botánico de Victoria Regia en Manaos.
Tour por la Selva
Si has llegado a Manaos seguro que vengas buscando un contacto directo con la naturaleza, la selva en estado puro e intentar tener un buen avistamiento de animales salvajes. Es importante no tener demasiado expectativas, pues es muy difícil ver animales en medio de la selva. Suelen estar generalmente por encima de las copas de los árboles y son difíciles de ver. Con suerte podremos ver alguna pareja de guacamayos, algunos reptiles e insectos y escuchar a los monos.
La mayoría de las agencias turísticas o alojamientos de Manaos ofrecen paquetes de 2 o 3 noches en refugios o lodge en el interior de la selva. Incluyendo todas las mismas actividades: paseos diurnos y nocturnos para ver animales y conocer su flora, pesca de pirañas y avistamiento de delfines. Los precios dependerán del grado de confort que estés buscando. Los mejores lugares para una experiencia de este tipo son en la selva junto al río Juma, el archipiélago de Anavilhanas situado a de Manaos y el Parque Nacional de Jaù, un poco más alejado de Manaos, pero declarado Patrimonio Mundial por la Unesco desde el 2000.

¿Cómo moverse por Manaos?
A pesar de que Manaos es una ciudad de 2 millones de habitantes, sus principales atracciones turísticas se encuentran en el centro y se pueden conocer a pie, como el Teatro Amazonas, la Plaza San Sebastián y el mercado Adolpho Lisboa. Para visitar lugares algo más alejados del centro es recomendable desplazarse en Uber. El Uber en Manaos funciona muy bien y es barato.
¿Dónde alojarse en Manaos?
Manaos no es demasiado segura, por lo que es primordial alojarte en una buena zona. Lo ideal sería buscar alojamiento en el centro de Manaos, cerca al teatro. Aquí hay varios hoteles donde poder alojarte y es una zona segura, además es donde se concentra la vida gastronómica y turística de la ciudad. En nuestro caso, nos alojamos una noche en el centro y otra noche en el Refugio Samauma, dentro de la comunidad Liberto. Una población super pequeña a la cual solo es posible llegar en barco desde Marina Davi. Solo el paseo para llegar hasta allí merece mucho la pena. El alojamiento es muy rústico, pero en medio de vegetación y donde hay muchas aves. Dormir con el ruido de la selva es algo maravilloso. En la comunidad había un pequeño bar con gente super agradable donde pasar un buen rato.

¿Cuándo ir a Manaos?
En Manaos no existe invierno o verano, sino estación seca o de lluvias. La mejor época para viajar es de junio a noviembre, cuando las precipitaciones son menores y hay menos mosquitos. La temperatura promedio es de unos 30ºC. Durante la estación húmeda la temperatura baja (sólo) un poco y llueve casi todos los días, aunque sea un par de horas. Sin embargo, no es un impedimento para viajar. Yo hice mi recorrido por el Amazonas en diciembre y la verdad sólo nos llovía al amanecer o al anochecer y no todos los días, aunque algunos chaparrones fueron bien intensos.
Gastronomía amazónica
La gastronomía amazónica está basada sobre todo en grandes pescados de agua dulce. Sus dos peces principales son el pirarucú y el tambaquí. El pirarucú es el segundo pez más grande de agua dulce, solo por detrás del esturión. Llega a medir 3 metros y a pesar unos 250kg. Dicen que es como el bacalao brasileño, hacen numerosos platos con él. El tambaquí es muy apreciado por su carne blanca y su estructura esquelética. Puede medir más o menos un metro y llegar a pesar 30 kg, se come sobre todo asado.

En todas las ciudades se encontrarán muchos restaurantes callejeros donde poder probar alguna especialidad de la zona o el típico «prato feito» hecho de arroz con alubias negras, espaguetis y carne (generalmente pollo). Estos lugares tienen sus mesas y sillas protegidas del sol o de la lluvia con toldos.
¿Cómo llegar a Manaos?
Lo mejor forma y la más rápida de llegar a Manaos es en avión. Su aeropuerto es internacional y está conectado con las principales ciudades brasileñas, incluso tiene vuelos directos con algunas capitales latinoamericanas y con Miami.
Sin embargo, son muchos los turistas que deciden llegar a Manaos en barco. La ciudad está conectada por vía fluvial tanto con Belem a 15000 km sobre el Atlántico, como con los países vecinos de Perú (Iquitos) y Colombia (Leticia). Para conocer los barcos que conectan estas ciudades con Manaos pincha en Recorrer el Amazonas de Iquitos a Belem. Por carretera tan sólo está conectada con Porto Velho en el estado de Rondonia o a través de un largo periplo y después de casi 40 horas de autobús hasta Caracas en Venezuela.

Espero que te haya gustado y te sirva como orientación para disfrutar de esta maravillosa ciudad. Por cierto, si pretendes explorar más de esta región te consejo echar un vistazo al enlace Recorrer el Amazonas de Iquitos a Belém, donde encontrar muchos detalles de cómo ir de una población a otro y que ver o hacer durante el recorrido. Si estas viajando por Brasil también puedes encontrar información sobre estos otros lugares pinchando en los enlaces: Río de Janeiro, las Cataratas de Iguazú, las mejores playas de Fortaleza y Jericoacoara o las maravillas de Florianópolis.
