Esta ciudad puede ser comparada con la historia del patito feo. Durante mucho tiempo fue un una ciudad industrial, oscura y gris. sin mucho interés aparente para los turistas. A partir de los años 80 comenzó su transformación y poco a poco se ha ido convirtiendo en un hermoso cisne. Actualmente es una ciudad moderna, vanguardista y llena de vida. Pero seguramente la pregunta que todos nos hacemos antes de ir a Bilbao es: ¿Qué ver en Bilbao? Además, claro está, del museo Guggenheim que le ha proporcionada una merecida fama a la ciudad.

Durante el siglo XIX toda esta zona situada entre Bilbao y Portugalete tenía la mayor concentración de industria pesada española. Esto hizo que la ciudad fuera una de los paisajes más caóticos y feos del litoral vasco. A partir de los 80 y sobre todo en los años 90 comenzó una importante transformación. Muchas siderúrgicas fueron cerradas o trasladadas fuera de la ciudad. Se le hizo un lifting, limpiando la ría, construyendo un bonito paseo a lo largo de la ría y atrayendo la construcción del Guggenheim a la ciudad. Hoy, la ciudad se alza orgullosa ante los ojos de los que la visitan.

Bilbao es una ciudad a la que podríamos dedicar varios días para conocer cada uno de sus hermosos rincones. Sin embargo, para aquellos que dispongáis de poco tiempo sería conveniente concentrarse en el casco viejo de la ciudad, realizar un paseo por la orilla del Nervión hasta el museo Guggenheim y acercarse al atardecer al barrio de Algorta, para disfrutar del ambiente de cerveceo o “poteo” como dicen los bilbaínos mientras cae el sol.

A continuación, os dejo una relación de los lugares imprescindibles que conocer en la hermosa ciudad de Bilbao. La mayoría de ellos alcanzables a pie y que se pueden conocer en uno o dos días.  

MIRADOR DE ARTXANDA

Me parece el mejor punto para comenzar la visita de la ciudad. Desde aquí se obtienen las mejores vistas de Bilbao y se aprecia como se encuentra ubicado en un agujero encajonada entre montañas y atravesada por la ría Nervión. De hecho, los bilbaínos llaman a la ciudad: botxo (agujero). En días despejados se puede ver el mar e incluso divisar los límites con Cantabria. Para llegar a este mirador, ubicado a 220 m de altura, puedes subir en el funicular que sale de la Plaza del Funicular, situada cerca del Puente Zubizuri.

Vistas desde Artxanda

El funicular nace a principios del siglo XX, siendo el medio de transporte más antiguo de la ciudad. Se inauguró en 1915, facilitando la subida al monte Artxanda a los bilbaínos. En esta época, Artxanda era una importante zona de ocio, existían bares, restaurantes y un casino donde acudían los ciudadanos a divertirse. El funicular abre todos los días de 7:15 a 22h y el precio es de 2€ un solo trayecto o 3.5€ ida y vuelta.  

Una vez hayas hecho unas fotos de las mejores vistas de Bilbao, baja de nuevo y comienza tu recorrido por la rivera del Nervión y el encantador Casco viejo de la ciudad. 

PUENTE ZUBIZURI

Puente en forma de velero que se encuentra nada más salir del funicular. El nombre Zubizuri significa “puente blanco” en euskera. El blanco, además de ser el color utilizado en todas las obras del arquitecto Calatrava, es el símbolo del renacer, por lo que especialmente aquí simboliza el renacimiento de Bilbao. También es conocido como puente Calatrava y fue bastante polémico durante los años después a su construcción. ¿Te estas preguntando el porqué de su polémica?

Te contare que este puente supuso un desembolso de 535 millones de pesetas (más de 3 millones de €) para la ciudad de Bilbao. Fue inaugurado un mes antes que el museo Guggenheim y es junto a este uno de los principales símbolos de Bilbao. Una vez terminado los ciudadanos lo veían hermoso, era obra del famoso Calatrava y esto suponía un punto de inflexión entre el Bilbao industrial y el Bilbao moderno y futurista. Un puente que iba a revalorizaba su ciudad, pero pronto empezaron a verse sus problemas de funcionalidad. Al parecer nadie había pensado demasiado en la climatología y se había construido con una superficie de cristal y acero. Esto junto a la lluvia y, sobre todo, a la frecuente humedad que tiene la ciudad provocó numerosas caídas entre los transeúntes.

Los resbalones no fueron el único problema. El cristal del suelo se tuvo que sustituir en numerosas ocasiones debido a que se estallaba por la dilatación y contracción debido a los cambios de temperaturas, aumentado así los gastos del mantenimiento del puente. Desde su inauguración hasta el 2010 hubo que cambiar 660 paneles, llegando a gastar más de 200.0000 euros en su reparación.

Pero lo que finalmente puso el punto sobre la “I” fue que, cuando se construyeron la torres Isozaki, el ayuntamiento dio permiso para añadir una pasarela desde las torres al puente. Para ello se vieron obligados a cortar una barandilla del puente Zubizuri. Calatrava montó en cólera por haber mutilado su obra y demando a la ciudad de Bilbao, solicitando una indemnización de 3 millones de euros por derechos morales. Después de toda una batalla legal y mientras el puente seguía provocando resbalones a mansalva, el ayuntamiento fue condenado a pagar 30.000€ al arquitecto.  Para conocer otras calamidades de este arquitecto te aconsejo leer este otro artículo: CALATRAVA.

Puente Zubizuri

En el 2015 se instalaron unas alfombras antideslizantes sobre la superficie de cristal, que deben ser sustituidas cada 2 años, para evitar estos resbalones. Eso sí, esta vez la municipalidad primero pidió permiso al arquitecto. Sin embargo, Calatrava también tiene sus defensores que comparan al arquitecto español con Bernini y sostienen que se le busca para erigir hitos y no obras funcionales. Desde este puente continua a pie hacia el encantador Casco Viejo para continuar con tu recorrido por la ciudad.  

CASCO VIEJO BILBAO

Es el barrio donde nació la ciudad de Bilbao hace unos 700 años. Está formado por calles laberínticas y estrechas de origen medieval y en ellas se encuentran los principales momentos de Bilbao. Esta zona también es conocida como Las Sietes Calles (Zazpi Kaleak). Se trata de las siete míticas calles que aún existen y que vivieron el nacimiento de la ciudad: Artecalle, Tendería, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle, Barrencalle Barrena y Somera.

Casco viejo Bilbao

Estas calles están llenas de tiendas y sobre todo de típicas tabernas, en especial la calle Somera, que es la zona de tapeo por excelencia. Es el lugar idóneo para probar los dos placeres principales de la gastronomía vasca: el Txacoli y los pintxos. No me gusta recomendar ningún bar, pues estos cambian rápidamente de nombre y de calidad. Lo mejor es mirarlo en Google que suelen dar la puntación de cada bar o restaurante, para así no errar en la elección. Pero lo que si te recomiendo es que no te pierdas alguno de los platos gastronómicos más representativos de la cocina vasca, como: el conocido bacalao al pil pil, el famoso queso Idiazabal, la chistorra, la tortilla de bonito o de pulpo, un pintxo de txangurro (centollo), una ración de piparras o de rabas, convertidas en el aperitivo por excelencia de la ciudad.

La plaza Nueva es el centro del casco viejo. Es una bonita plaza con 33 arcos de medio punto y soportales que están llenos de bares, donde sentarse a ver la vida pasar. Dentro de la plaza destaca el edificio de Euskaltzaindia que acoge la Academia de Lengua Vasca.

CATEDRAL DE BILBAO

Ubicada en el corazón del casco viejo de la ciudad, es el edificio más antiguo conservado en las Siete Calles. Está dedicada al apóstol Santiago, patrón oficial de la ciudad. Bilbao era el puerto de llegada para los peregrinos británicos, franceses y flamencos y actualmente es una de las primeras etapas del Camino de Santiago del Norte. Su interior es visitable previo pago de 5€. La iglesia está formada por numerosas capillas, de las cuales destaca la Capilla mayor. Sin embargo, su hermoso claustro de estilo gótico es lo más destacable de la visita.

MERCADO DE LA RIBERA

Fue construido en 1929 en estilo art-decó por un alumno de Antonio Gaudí, el arquitecto Pedro Izpizua. Destaca su arquitectura moderna y sobre todo el primer piso donde encontramos hermosas cristaleras de colores. Si te encuentras en Bilbao un sábado por la mañana este mercado es de visita obligada, pues es el momento de mayor actividad y donde se puede ver realmente la vida y el vibrar de la ciudad. Además, es conveniente curiosear por sus puestecillos para conocer algunos de los productos más característicos de la gastronomía vasca.

TEATRO ARRIAGA

Desde el mercado se sale a la ría del Nervión y en la plaza Arenal encontramos el majestuoso edificio neoclásico del Teatro Arriaga. Lleva el nombre del compositor Juan Crisóstomo Arriaga, conocido como el “Mozart español” y nacido en el número 12 de la calle Somera un 27 de enero de 1806. Fue construido siguiendo el modelo de la Ópera de Paris por el arquitecto Joaquín Ruboca en el año 1890. El interior solo se puede conocer asistiendo a uno de los teatros o conciertos que en él se celebran o los fines de semana cuando se organizan dos visitas guiadas por el teatro, una a las 11 y otra a las 13.

Teatro Arriaga

AYUNTAMIENTO DE BILBAO

Siguiendo la orilla del Nervión se encuentra el Ayuntamiento de Bilbao. Otra joya de la arquitectura neoclásica de esta ciudad, donde destacan sus arcos y las columnas situadas debajo del reloj. El interior se puede visitar durante dos visitas guiadas que se realizan de lunes a viernes, una a las 9 y la otra las 10 de la mañana. Es una visita de media hora y en ella podrás ver el hall principal, la escalinata, el salón árabe, la galería de alcaldes y el salón de plenos. Puedes reservar la visita por teléfono: 94.420.43.54 o por email: girpa@bilbao.eus

Ayuntamiento de Bilbao

PASEO POR LA RÍA DEL NERVIÓN

Es un paseo hermoso que comienza en el Ayuntamiento y puede llegar incluso hasta el Puente Vizcaya, pasando por emblemáticos lugares como el puente Zubizuri, el Guggenheim, la Torre Iberdrola, el Edificio Tigre, la grúa Carola y muchos edificios exponentes del modernismo. Hacer toda la ría hasta el puente Vizcaya supone un recorrido de 12 km, pero permite contemplar de una forma pausada la revolución urbanística que vivió esta ciudad en los siglos pasados. En el caso de que no se dispusiera de suficiente tiempo para recorrer los 12 km, camina al menos hasta el puente de Deusto.

Siempre que hablamos de la transformación o del lifting que vivió esta ciudad nos solemos concentrar en el museo Guggenheim, sin embargo, hay mucho más que esto. Uno de los grandes cambios fue la recuperación de la ría. Los grises y oscuros almacenes e instalaciones portuarias se derribaron para colocar en su lugar apacibles jardines y parques que han hecho que esa antigua cloaca se haya transformado en el principal pulmón de Bilbao y en un espacio de ocio. 

Desde el edificio del ayuntamiento sigue caminado a la orilla del río Nervión hasta llegar al Guggenheim. Desde el paseo podrás divisar edificios contemporáneos como las torres Isozaki y el puente Zubizuri. Cruza este puente y continua por el margen izquierdo de la ría hasta llegar al museo Guggenheim, detente a conocer todas sus maravillosas obras escultoras que se encuentran en su entorno y que te cuento un poquito más abajo. Sube por uno de los ascensores al Puente La Salve para tener otra perspectiva del museo. Una vez que pases el museo de Guggenheim acércate a conocer el parque de Doña Casilda, situado entre el museo y el palacio de congreso de Euskalduna. Este palacio fue creado en forma de barco en construcción, ya que se encuentra en el lugar donde antiguamente se ubicaba el astillero Euskalduna.

PARQUE CASSILDA ITURRITZA

Antes de continuar tu paseo desde el Guggenheim hasta el puente Vizcaya, dedica un rato a caminar por este hermoso parque de 8 hectáreas. Está situado justo al lado del museo y es un buen lugar para desconectar. Tiene varios senderos por donde pasear, un estanque para patos, varias fuentes y más de 1.500 árboles pertenecientes a 71 especies originarias de todo el planeta. Es el parque más querido por los bilbaínos, pues hasta no hace mucho era el único espacio verde que había en la ciudad. Lo más destacado del parque es la Pérgola, una plaza monumental de forma ovalada, con una gran fuente en el centro, donde se suelen realizar actuaciones. El nombre hace referencia a su benefactora, coloquialmente los bilbaínos lo denominan Parque de Doña Casilda, pues esta dama donó parte de sus tierras a la ciudad para la construcción del parque a finales del siglo XIX.

Al lado del parque nos encontramos con el Museo de Bellas Artes de Bilbao, uno de los más importantes de España, con más de 10.000 obras, entre las que destacan algunas pertenecientes a Goya, al Greco o a Picasso. También se encuentra el edificio Artklass, edifico moderno con un estimulante escrito en su cúpula: Ezina ekinez egina (lo imposible se consigue con tesón). Lema elegido por la familia del arquitecto Aurrekoetxea quien construyó este bello edificio.

Después de recorrer el parque, dirígete hacía el puente de Deusto desde el que se tienen bonitas vistas del palacio Euskalduna, de la universidad Deusto, la universidad privada más antigua de España, del puente Euskalduna con el edificio del Tigre al fondo y de la coqueta grúa Carola.

GRÚA CAROLA

Grúa de color rojo que recuerda el pasado industrial de la ría. Se construyó en los años 50 y estuvo en funcionamiento hasta 1984, año en el que se cerraron los astilleros que se encontraban en esta zona. Según la leyenda su nombre viene de una bilbaína muy guapa, que cruzaba la ría todos los días desde Deusto a su lugar de trabajo. Esta joven se llamaba Carol Iglesias y levantaba pasiones entre los trabajadores del astillero. Cuando Carol cruzaba por las mañanas los trabajadores paralizaba todo tipo de trabajo para lazarla piropos y admirar su belleza. Se cuenta que el director del astillero llego a ofrecerse para pagarla un taxi que la llevará a su trabajo y evitar así que los trabajadores perdieran el tiempo en la contemplación de la joven Carola. Seguro que pensó que le saldría más rentable esto, pero la joven no acepto.

La grúa tiene 60 metros de altura y podía levantar hasta 60 toneladas de peso, lo que la convertía en una de las más potentes de la época. Hoy en día forma parte de la exposición del Museo Marítimo y solo se puede ver desde fuera.

Además, desde este puente se ve imponente la torre de Iberdrola. Obra del arquitecto Cesar Pelli, es toda de cristal y tiene 41 plantas y 165 metros de altura. Impresionante es ver este edificio de Bilbao por fuera pero más impresionante es poder ver toda la ciudad desde el piso 25. Se puede subir adquiriendo la entrada, suele tener exposiciones temporales.

Cruza el puente para volver al margen derecho de la ría y decidir tu siguiente movimiento. Desde aquí tienes dos opciones: 1. Regresar caminando por todo el margen derecho de la ría de nuevo hasta el casco viejo o 2. Continuar, también por el margen derecho, hasta el puente Vizcaya o puente Portugalete. Si decides continuar hasta el puente Vizcaya, podrás cruzar el puente transbordador más antiguo del mundo para tomar el metro en el margen izquierdo y regresar de nuevo al centro de Bilbao. La estación de metro más cercana al puente Vizcaya es: Areeta/Portugalete. Si una vez cruzado el puente Vizcaya continúas caminando hacía la desembocadura de la ría llegaras hasta el pueblo de Santurce y harás como dice la canción: «desde Santurce a Bilbao, vengo por toda la orilla…».

GUGGENHEIM

El edificio de este museo es el emblema de la ciudad. Es la mayor enseña de esa transformación y de un Bilbao nuevo y modernizado. Como curiosidad se dice que el director de la fundación Guggenheim fue llevado directamente en helicóptero a Vitoria para firmar los acuerdos, sin pasar por Bilbao para que no pudiera ver el emplazamiento elegido para el museo, un antiguo muelle portuario en ruinas.

Su popularidad no es tanto por las obras contemporáneas que se encuentran en su interior, como por el edificio en sí mismo y todos los elementos que lo rodean. El edificio fue construido por el famoso arquitecto Frank O ‘Gehry en 1997. Su exterior es todo un espectáculo, está recubierto por 33.000 láminas de titanio en curva que cambian su tonalidad según la luz del día. Merece la pena dedicar un tiempo a rodearlo y admirando cada una de las obras que se encuentran en su exterior. Para mi personalmente es más interesante lo que se encuentra en el exterior que en el interior. Lo he visitado en 3 ocasiones diferentes acompañando a grupos, pero he de admitir que no soy fan del arte modernista, no consigo entenderlo demasiado. Pero para gusto los colores.

Del lado de la entrada principal del museo encontramos la escultura de Puppy, realizada por Jeff Koons. Se trata de un enorme perro de 13 metro de altura completamente cubierto de flores frescas. Son más de 40.000 flores las que forman el traje de este simpático perrito y son cambiadas dos veces al año, en primavera y otoño. Este proceso suele tardar aproximadamente 10 días. Es la mascota de todos los bilbaínos y ellos dicen que en realidad el Guggenheim se construyó para que fuera la caseta de Puppy. Le cuidan mucho, incluso le han puesto su propia mascarilla por la pandemia del Covid-19.

Por la parte de la ría encontraremos la gran araña, escultura de hierro de 9 metros de altura realizada por la artista Louise Bourgeois. El nombre de esta esta escultura es Mamá y tiene varios huevos en su vientre. Este nombre fue dado por la escultora porque decía que le recordaba a su madre que durante muchos años tejía tapices y que además era una gran protectora. Ella dijo: «La araña es una oda a mi madre, ella era mi mejor amiga. Como una araña, mi madre era una tejedora. Mi familia estaba en el sector de restauración de tapicería y mi madre era la directora del taller. Como las arañas, mi madre era muy inteligente. Las arañas son presencias amigables que comen mosquitos, sabemos que los mosquitos transmiten enfermedades y, por lo tanto, son superfluas. Las arañas, por otro lado, son útiles y protectoras, al igual que mi madre «.

El tema de la araña fue recurrente para la escultura Louise Bourgeois y actualmente se pueden encontrar otras 6 arañas idénticas repartidas por todo el mundo. ¿Te animas a ir a conocerlas? Para ello deberás visitar: el Tate Modern de Londres; la Galería Nacional de Ottawa; el Museo Mori Art de Tokio; Museo Samsung de Seúl; el Museo Cristal Bridges de Arkansas y, por último, el Centro de Convenciones Nacional de Doha (Qatar). Déjame un comentario al final del blog y dime cuantas de ellas conoces. Antes de abandonar la Mamá del Guggenheim detente a observar bien la parte final de las patitas de la araña que la unen al suelo, pues estas sujetan nada más y nada menos que 22 toneladas de peso. ¿no te parece increíble?

En la fachada posterior del edificio se encuentra una llamativa escultura de 63 esferas reflectantes de acero inoxidable de la escultura Anish Kapoor. Se la conoce como el gran árbol y el ojo (Tall Tree & The Eye). Es super bonito el efecto que hace el sol sobre la superficie de las esferas y sobre el agua que hay en la base. La artista quiso con ello recordar la inestabilidad y el carácter efímero de lo que vemos y, por extensión, de nuestro mundo. Sin embargo, el precio de la escultura parece no ser tan efímero, costó 4 millones de euros.

En el interior se encuentra una importante colección de arte moderno y diferentes exposiciones temporales. Muchas de las obras que se exponen en su interior llegan al museo en barco. Y otras debido a su gran tamaño tienen que ser traídas en camiones especiales que llegan por la noche para no alterar el tráfico de la ciudad. La obra más famosa es “La Materia del Tiempo” del escultor Richard Serra. Se trata de varias estructuras de acero de enormes dimensiones por las que se puede caminar y perderse.

Se trata del segundo museo de arte contemporáneo más visitado de España por detrás del Reina Sofía, visitado por un millón de personas anualmente. Abre de martes a domingo de 10 a 20h. Para realizar una visita guiada puedes contratarlo directamente a través de la página web del museo: Guggenheim. Otro evento al que puedes acudir y que te dejará boquiabierto será Art After Dark, una fiesta que se celebra un viernes al mes. Durante el cual, el hall del museo se transforma en pista de baile para acoger este programa nocturno de música y arte desde las 22 a 1h de la mañana.

Junto al Guggenheim se encuentra el puente de la Salve totalmente integrado en el paisaje modernista de esta zona. Este puente ya existía cuando se construyó el museo. Se inauguró en 1972 y fue el primer puente construido después de la destrucción de todos los puentes durante la Guerra Civil española. Tiene 23 metros de altura por lo que permitía el paso de todo tipo de barcos, que por aquel entonces subían hasta el Casco Viejo. El museo pasa por debajo del puente y se puede subir a ambos lados usando la estructura del propio Guggenheim. En el 2008 se modernizo el puente colocando encima la obra del artista Daniel Buren, los arcos rojos tan característicos hoy día de la ciudad.

Como curiosidad decir que su nombre oficial es el puente de los Príncipes. Pero se le conoce con el nombre de la Salve porque según cuenta una de las varias leyendas que existen en relación, los marineros que iban al puerto de Bilbao veían la basílica de Begoña por primera vez en este punto. Y es aquí cuando le cantaban la Salve.

PUENTE VIZCAYA

Se trata del puente transbordador más antiguo del mundo, une Portugalete, a la izquierda de la ría, con Getxo. Durante casi 100 años fue el único puente que cruzaba la ría. Se construyó en 1893 con la intención de unir las dos orillas, pero sin entorpecer al paso de grandes navíos que entraban hasta el puerto de Bilbao, en el interior de la ría. El puente tiene un transbordador colgante en el que entran tanto pasajeros como coches.

Fue diseñado por el ingeniero Alberto de Palacio y en el 2006 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Por ser el primer puente transbordador de estructura metálica del mundo y también se le considera una maravilla de la ingeniería de su tiempo. A pesar de que hoy en día hay varios puentes que unen las orillas de dicha ría y que el puerto de Bilbao fue trasladado a las afueras de la ría, sigue siendo muy utilizado por los habitantes de la zona. De hecho, hasta nuestros días ha sido utilizado por 630 millones de personas.

Puedes llegar a este puente recorriendo toda la ría Nervión como te comentaba más arriba, pero si dispones de poco tiempo o 12 km te suponen demasiado también puedes llegar hasta aquí en metro: Estación Areeta/Portugalete

ALGORTA

Es el lugar magnífico para terminar el día. Situado al lado de la playa de Ereaga, una de la dos más cercana a Bilbao y situada en Getxo. Además, esta playa también fue a la que acudía la aristocracia española a tomar baños y pasar sus vacaciones de verano. Muestra de ello son los diferentes palacios que podemos ver a su alrededor. Después de darte un paseo por la avenida marítima de Ereaga, donde podrás ir observando estos majestuosos edificios palaciegos y el hotel Igeretxe, antiguo balneario, acércate al maravilloso puerto viejo de Algorta.

Se trata de un coqueto barrio de pescadores, situado sobre una pequeña colina, con casitas blancas y ventanas de colores marineros: verde, azul y rojo. Es un lugar precioso para disfrutar del atardecer, tomarse unos pintxos y unos txacolís en una de sus típicas tabernas. ¡No te lo puedes perder! Personalmente fue uno de los lugares que más me gustaron de Bilbao. Algorta se encuentra a tan solo un minuto andando del Puerto de cruceros de Bilbao y a 15 minutos del Puente Vizcaya. También se puede llegar con la línea 1 del metro, desde la estación Zazpikaleak/Casco Viejo son 30 minutos hasta la estación Algorta.

¿MÁS DE UN DÍA EN BILBAO?

Si tienes más tiempo en Bilbao además de poder visitar por dentro el Guggenheim o el Museo de Bellas artes, también podrías dedicar algo de tiempo para subir hasta la Basílica de Begoña y conocer algunas de las espectaculares playas cercanas a esta ciudad que aquí te proponemos.

BASÍLICA DE BEGOÑA

Es la iglesia más querida por los bilbaínos, en su interior se encuentra una talla de madera de la Virgen de Begoña, patrona de Vizcaya y muy venerada por los locales. La basílica sirve de entrada a la ciudad para todos los peregrinos que realizan el Camino de Santiago del Norte. Según la leyenda la basílica fue construida en lo alto del monte Artagán, donde apareció una estatua de Nuestra Señora en el siglo VIII. Para llegar hasta ella hay que subir los 311 escalones de la Calzada Mallona, calzada que siguen los peregrinos en forma descendente para entrar en el Casco viejo de Bilbao. Se tarda aproximadamente 15 minutos en llegar desde la Plaza Unamuno. Desde lo alto de la basílica también se obtienen unas maravillosas vistas de la ciudad de Bilbao.

La Virgen Begoña es apodada cariñosamente como Amatxu (mamá). Se considera que protegía a los habitantes y a los marineros de las catástrofes naturales, tales como inundaciones, epidemias, etc. Por ello, muchas embarcaciones llevaban el nombre de Begoña. Existen dos importantes fiestas dedicadas a la Virgen Begoña. Una es el 15 de agosto y otra el 11 de octubre. En ambas se realizan peregrinaciones hasta la Basílica. En el caso que no tuvieras tiempo para subir hasta ella, existe un punto en medio de las 7 calles desde el cual es posible ver la basílica. Se encuentra en la calle Andra Mari, junto al edificio de la bolsa, aquí encontrarás una estrella en el suelo desde el que se puede ver la basílica de Begoña.

LA ALHÓNDIGA

Acércate a conocer este hermoso edificio, situado en el ensanche de Bilbao. Se trata de un antiguo almacén de vino en estilo modernista que ha sido transformado en un centro cultura, Azkuna Zentroa. Su interior es hermoso, destaca una enorme plaza cubierta que esta decorada con 43 columnas, cada una de ellas de diferentes estilos. Son muy chulas. En el interior hay varias salas de cine, un auditorio, una biblioteca, un gimnasio, varios restaurantes y varias tiendas y lo que sorprende es le piscina de fondo trasparente situada en la terraza del edificio. En la azotea hay un bar de cócteles con maravillosas vistas de la ciudad.

PLAYAS MÁS CERCANAS A BILBAO

La tarde la puedes dedicar a recorrer algunas de las playas más espectaculares cercanas a la ciudad bilbaína. Puedes empezar por el acantilado de Punta Galea donde encontraras el molino Aixerrota, hoy convertido en un restaurante, pero en el siglo XVIII era utilizado para moler trigo. Desde el molino se puede hacer un bonito paseo recorriendo diferentes playas y acantilados. Para legar hasta aquí en metro debes bajar en la estación Bidezabal.

Sopelana

Acércate también a la playa de Sopelana, a 5 minutos en coche o 45 minutos a pie desde el molino Aixerrota. Una hermosa playa de arena donde poder hacer parapente, una experiencia inolvidable. Aquí te dejo un pequeño video de mi aventura en parapente. Se puede llegar también con la línea 1 del metro, la estación más cercana a la playa Sopelana es: Larrabasterra.

A tan solo 20 – 25 minutos del centro de Bilbao se encuentran otras hermosas playas como Playa de Plentzia y Playa Gorliz. Situadas en el acogedor pueblo de Plentzia y rodeada por un bonito paseo marítimo. También es posible llegar en metro a ellas, la estación más cercana es la de Plentzia, desde el que hay un bonito paseo rodeado de pequeños palacios y bonitas casas de pescadores hasta llegar a la playa.

Plaza Plentzia

Además, desde Bilbao es un lugar ideal para conocer mágicos y sorprendentes lugares de la costa vasca, como Lekeitio, la ría de Mundaka o San Juan de Gaztelugatxe. Para conocer más detalles sobre estos increíbles lugares echa un vistazo a RECORRIDO DE 10 DÍAS POR LA COSTA VASCA. O si prefieres conocer más sobre la cultura vasca, su historia y sus tradiciones te recomiendo una excursión al Pueblo de Guernica, a tan solo 35 km de Bilbao.

¿CÓMO MOVERESE POR BILBAO?

Si llegas en coche, lo mejor es dejarle aparcado y moverte a pie. El casco viejo, el Guggenheim, el mirador de Artxanda, etc está todo muy cerca y se puede conocer a pie. Para acercarte hasta el puente de Vizcaya o a las playas más cercanas puedes desplazarte en el coche o optar por el metro.

El metro de Bilbao es muy fácil de usar. Solo hay dos líneas de metro, pero llega a todos los lados. Hay estación en Portugalete, al lado del puente Vizcaya. Para llegar hasta Algorta, puerto viejo de Getxo, debes bajar en estación de metro Algorta y si quieres llegar hasta la playa Sopelana baja en la estación Larrabasterra.

Si llegas a Bilbao en avión tienes el autobús A3247 que te acerca al centro de la ciudad en unos 20 minutos de media hora. El precio del bus es de 3€ por trayecto. 

UN LIBRO PARA AMBIENTARNOS Y CONOCER MEJOR BILBAO

Yo te recomiendo uno, pero ¿conoces algún otro que sea interesante leer por su ambientación o por su conocimiento sobre la ciudad de Bilbao?

  • La ciudad de los ojos Grises de Felix G. Modroño

Cuando el autor regresa a Bilbao, tras varios años viviendo en Paris, se entera de que su antiguo amor ha muerto. Empieza a investigar por su cuenta la muerte de la mujer a la que amo, repasando la historia de la ciudad durante los primeros años del siglo XX, en los cuales la ciudad comienza su transformación para convertirse en una de las más prósperas de España.

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