A pesar de que los japoneses consideran que no pertenecen a ninguna religión especifica, el Sintoísmo o Sinto es una religión originaria de Japón. No sé muy bien si se podría realmente hablar de una religión o tal vez, al igual que el Budismo, sea más bien una forma de vida. Es interesante observar que, para los japoneses, las prácticas religiosas no funcionan de manera excluyente. Un japonés admite celebrar bautizos en santuarios sintoístas, casarse por la religión cristiana y celebrar funerales por ritos budistas. Toda esta mezcla se puede explicar como un rechazo general a aceptar una única religión y la creencia de que las religiones se adaptan a la persona, dependiendo del momento de su vida y de la situación por la que se esté pasando. Entonces, ¿Qué es el sintoísmo?

Sintoísmo es una religión originaria del pueblo japonés que ha servido como base para el pensamiento, la moral y la cultura japonesa. Se trata de una religión tolerante, que ha aceptado otras religiones y formas de pensamiento a lo largo de los años. Budismo y Sintoísmo han coexistido juntas en Japón desde el siglo VI, por lo que muchas veces se fusionan sus creencias y se pueden ver características budistas en los templos sintoístas. Es una religión que no tiene libro sagrado, ni un fundador, ni un dios principal. Tampoco hay absolutismos, nada es absolutamente bueno o malo. Es una religión optimista y piensa que todos somos buenos y que la maldad es provocada por los malos espíritus.

Dioses del sintoísmo

La palabra sintoísmo viene de Shinto que significa «camino de los dioses». El sintoísmo se basa en la adoración a diferentes dioses, conocidos como Kamis. Hay millones de kamis, algunos tienen forma humano y comparten sus mismas emociones y otros pueden ser animales, montañas, océanos, plantas e incluso fenómenos naturales como vientos, truenos, lluvia, etc. Los japoneses piensan que el alma y el espíritu de las cosas y de las personas residen en la naturaleza, por lo que esta merece ser venerada. Por esto, que los japoneses viven con una asombrosa armonía con la naturaleza y nunca se han sentidos tentados a conquistarla. Cosechar arroz es la principal actividad agrícola de Japón y su su propia actividad consiste en diferentes rituales y eventos sintoístas.

También encontramos kamis basados en conceptos como la misericordia, la fertilidad. Incluso cuando las personas mueren también se convierten en «Kamis«, por lo que hay millones de dioses que son venerados en el sintoísmo. Cada familia venera a su propio kami y la mayoría tiene un pequeño santuario dentro de casa, para venerar a su kami. El kami más importante del sintoísmo es Amaterasu, el dios del sol y, según mitología sintoísta, es el ancestro de todos los emperadores nipones.

Características de los santuarios sintoístas

Los santuarios sintoístas se encuentran, por lo general, en medio de un entorno natural asombroso y exuberante. Estos santuarios se conocen con el nombre de Jinja y es el lugar donde venera a los diferentes Kamis y se celebran diferentes ceremonias a lo largo del año. Se calcula que existen unos 100.000 santuarios sintoístas en todo Japón. Para conocer alguno de estos santuarios entra en Japón esencial, donde podrás informarte de los lugares más emblemáticos y esenciales a conocer en un primer viaje a Japón. Si solo estás interesados en las dos ciudades principales niponas echa un vistazo a Kioto en tres días o Tokio que no dejar de ver.

Sando

Nos acercaremos a un santuario por un camino conocido como Sando, bordeado de tiendas y restaurantes. En el medio del camino hay una pequeña senda central destinada únicamente al Kami, por lo que los visitantes deben caminar tranquilamente y en silencio a la derecha o izquierda de dicha senda. El camino suele estar rodeado de hermosos pinos, cedros o cerezos y nos aproximará al Torii. Entre el Torii y el Haiden es común encontrar lamparas de piedras a lo largo del Sando. La mayoría de estas lamparas fueron regalos de devotos y son del periodo Edo (mitad del siglo XVI a mitad del XIX).

Lámparas que marcan el camino de subida a Konpira-sa
Lámparas que marcan el camino de subida a Konpira-sa

Torii

Lo primero que encontramos al llegar a un santuario sintoísta es el Torii. El torii es la puerta o entrada que separa el santuario sintoísta del mundo secular. Es la estructura que nos indica que estamos entrando a un lugar sagrado. También, se pueden encontrar un torii frente a una montaña, cascada o una gran roca para indicarnos que se trata de objetos divinos y sagrados. El Torii suele ser de madera y hay numerosos santuarios en donde lo encontraremos de un color rojo anaranjada, color utilizado para espantar a los malos espíritus, como por ejemplo en el Santuario de Fushimi Inari, de en Kioto. El Torii más emblemático de todo Japón y considerado uno de los paisajes más hermosos del país nipón es el de Itsukushima en plena mar.

El gran torii de Itsukushima
Gran torii de Itsukushima en plenamar, data de 1875, hecho de madera de alcanfor, sus columnas tienen 16 metros de altura y 1 metro de grosor.

Temizu

Nada más pasar el Torii encontraremos la fuente de purificación o Temizu. Todo visitante debe purificarse antes de llegar a la parte sagrada del santuario o Haiden. En estas fuentes encontraremos los típicos cacitos redondos que se deben llenar de agua para lavar primero la mano izquierda, luego la derecha, de nuevo la izquierda, enjuagar la boca (expulsando el agua de la boca fuera de la fuente) y finalmente tirar el agua restante por encima del palo del cacito para limpiarlo también. Todo un ritual que debe hacer cada visitante cada vez que visite un santuario sintoísta.

Fuente del santuario Fuji-Sengen
Hermosa fuente de purificación del santuario de Fuji-Sengen en forma de dragón

Komainu

Bien a lo largo del Sando o antes de llegar al Haiden encontraremos figuras de piedra de una especia de león o perro que son los guardianes del santuario, conocidos con el nombre de Komainu. Es común que el perro de la derecha tenga la boca abierta y el de la izquierda la boca cerrada, simbolizando la «a» sonido inicial del sanscrito y la «un» sonido del final del sanscrito, sonidos que simbolizan el principio y final del universo. A veces estos perros son replazados por otros animales, como el zorro en el templo Fushimi Inari de Kioto, el mono, el conejo o el ciervo. Estos animales son considerados los mesajeros del kami venerado.

Zorro, mensajero del dios Inari en Fushimi Inari
Zorro, mensajero del dios Inari

Haiden

Después de la purificación, el visitante pasa al oratorio o Haiden. El Haiden es el lugar donde los visitantes presentan sus respectos al Kami, rezan sus oraciones y hacen sus peticiones. Frente a la sala Haiden hay una hucha o cajón de madera donde se echan unas monedas para mostrar la gratitud hacia el Kami. A veces hay unas campanas arriba que se hacen sonar para hacer notar al Kami que estamos allí y queremos presentarles nuestros respectos. Los Haiden están decorados con objetos sagrados, como Shimenawa. La Shimenawa es una cuerda sagrada hecha de paja de arroz, la vemos limitando la parte sagrada de los santuarios, una forma de impedir el paso de los malos espíritus. Muchas veces encontramos la Shimenawa con tiras de papel en zigzag.

Ritual en el sintoísmo

Delante del pabellón principal se hacen dos reverencias, seguidamente se golpean dos veces las palmas o se toca dos veces la campana para llamar a los dioses y que escuchen nuestras plegarias. Finalmente hacemos una nueva reverencia, donde nos presentamos y pedimos nuestro deseo al kami del santuario.

Honden

Es la parte más sagrada de un santuario, por lo general en el Honden solo puede entrar el sacerdote. Es el lugar donde donde se guardan los objetos sagrados, tales como un espejo, una espada, una piedra o una estatua de madera y se cree que en estos objetos reside el Kami. Dichos objetos no están a la vista del público. Algunos santuarios sintoístas no tienen Honden y el kami reside en la montaña o cascada cercana al santuario, considerando este el lugar sagrado.

RESUMEN DEL RITUAL QUE SE REALIZA EN TEMPLOS SINTOÍSTAS:

  1. Pasar el torii para dejar atrás el mundo humano y entrar en el mundo espiritual.
  2. Purificarse lavándose primero la mano izquierda, luego la derecha, de nuevo la izquierda y finalmente enjuagar la boca, todo esto se realiza con un sólo cazó de agua sin rellenarlo.
  3. Entramos en el templo, hacia el salón principal (Haiden) donde primero se tira una moneda como ofrenda, y luego se realizan dos reverencias.
  4. A continuación se aplaude una vez para convocar a los kamis y que escuchen nuestras plegarias. Finalmente juntando las manos hacemos una última reverencia mientras se pide nuestro deseo a los kamis.

Rituales en un santuario sintoísta

Los jinjas o santuarios sintoístas se visitan para limpiar el espíritu, hacer ofrendas y pedir un favor del kami venerado o para comprar amuletos. Los jinjas son también el lugar donde se mantienen vivas las tradiciones artísticas, como el teatro Noh, la caligrafía, el ritual del té o la música dela corte. Sobre todo, son muy frecuentados en los diferentes Matsuris (festivales) que se celebran a lo largo del año, siendo Hatsumode el festival de Año Nuevo, donde más japoneses acuden a los jinjas. Muchos de estos Matsuris se vienen celebrando desde hace cientos de años para agradecer a los dioses. Durante estos festivales es común que se realicen procesiones sacando a las deidades en santuarios portátiles por las calles, estos santuarios portátiles se llaman Mikoshi.

Hatsumode

Hatsumode es el periodo más importante de un santuario, se celebra los primeros días del Año Nuevo, cuando miles de japoneses acuden a hacer su primera visita del año al santuario. En estos primeros días del año, los japoneses visitan los santuarios más importante de su ciudad para devolver los amuletos utilizados y adquirir nuevos amuletos que les proporcione suerte para el nuevo año. El santuario de Meiji Jinju en Tokio es el más visitado en Japón durante estos días. recibe más de 3 millones de personas durante la primear semana del año.

Barriles de sake en santuario Meiji, Tokio
Donaciones de comerciantes y empresarios en forma de barriles de Sake al santuario Meiji.

Rituales a lo largo de la vida

Obi-iwai es un ritual que se celebra en el quinto mes de embarazo. La madres es bendecida y se la coloca un cinturón de maternidad como símbolo de un embarazo seguro y estable. Los padres llevan a los recién nacidos al santuario para ser bendecidos, en una especie de bautismo conocido como Hatsumiyamoude. Shischigosan es el ritual celebrado en noviembre con los niños que cumplieron 3 y 5 años y con las niñas de 3 y 7 de ese mismo año. Los niños son bendecidos y se pide por su seguridad y su salud. Seijinsai es el ritual celebrado el segundo lunes de enero en el que se bendice a los adolescentes que entran en la madurez. Kekkonshiki es la ceremonia de una boda sintoísta.

Boda en Itsukushima
Boda en el santuario Itsukushima, el gorro que lleva la novia se llama: Tsunokakushi, literalmente: «para esconder los cuernos». Simboliza la sumisión y lealtad de la mujer ante su marido. El novio lleva un cojín en la barriga para exagerar su riqueza.

Jichinsai

Jichinsai es un ritual para purificar la tierra antes de una nueva construcción.

Una curiosidad es que los funerales nunca se celebran en los santuarios sintoístas, pues la muerte es considerada impura y por tanto, los funerales son realizados siempre en templos budistas. Para tener unas nociones básicas sobre el budismo pincha aquí.

Amuletos sintoístas japoneses

En todos los santuarios hay una tienda de amuletos (Juyosho), donde los visitantes pueden comprar sus talismanes para la buena fortuna. Estos amuletos están bendecidos y, por tanto, no son considerados meros amuletos, sino objetos relacionados con la fe. Además, constituyen la principal fuente de financiación de los santuarios. Los amuletos más comunes en los santuarios son:

  1. Omamori, es una especie de bolsita de tela con una plegaria en su interior. Hay omamori para la salud, el amor, aprobar exámenes, el éxito en el trabajo, quedar embarazada, la seguridad vial, etc. Son ideales como regalos y se pueden llevar en el bolso, en el coche o incluso enganchado al móvil. Hay muchos colores y cada santuario tiene su propia imagen.
  2. Ema, tablas en la que se escribe el deseo y se deja colgada en el templo para que los sacerdotes las quemen y nuestras plegarias lleguen al Kami. Estas tablas de madera generalmente tienen forma de animales o imágenes relacionadas con el santuario o estación del año, pero es muy común encontrar ema en forma de caballos, pues se dice que los dioses viajaban a caballo. Antiguamente la gente hacia ofrendas de caballos a los kami.
  3. Omikuji. Son papeles que predicen la fortuna y el futuro. Si la predicción es mala, el papel se deja atado a una cuerda o rama sagrada que serán quemados por los sacerdotes para que la mala suerte se esfume.
  4. Ofuda. Es una lamina de madera o papel donde viene escrito el nombre del kami y una plegaria. Son colocadas al lado de la puerta de la casa o en el altar que la familia tenga dentro de sus casas, como protección especial para toda la familia. Por ejemplo, las entradas al templo Kikakuji y Ginkakuji de Kioto son Ofunda.
  5. Hamaya, una flecha que se debe colocar en un lugar destacado de la casa para destruir a los demonios y alejar el mal. Es un amuleto específico del Año Nuevo.

Todos estos amuletos suelen ser cambiados una vez al año. Los japoneses visitan los santuorios durante el periodo Hatsumode para devolver sus amuletos y comprar nuevos. Es una forma de empezar el año con nuevas oportunidades y la suerte renovada. En la entrada de los santuarios se colocan unos contenedores donde se pueden arrojar los amuletos comprados durante el año anterior. Verás que en estos depósitos hay carteles de que no se pueden tirar en ellos osos o los muñecos daruma. Los daruma son otra especie de amuleto japonés, pero en este caso es del budismo y no del sintoísmo. Los amuletos viejos son quemados por los sacerdotes en una ceremonia especial.

Kannushi, sacerdote sintoísta

Kannushi son los sacerdotes sintoísta y los encargados de realizar las ceremonias y los diferentes rituales anteriormente explicados. Los Kannushi pueden ser hombres o mujeres, se pueden casar y tener hijos. Para ser sacerdote tienen que estudiar en algunas de las universidades aprobadas por la Asociación de Santuarios Sintoístas. Los sacerdotes tienen una vestimenta muy característica compuesta por el pantalón ancho de pinzas (hakama) y una camisa larga llamada hö. El color y el emblema del traje depende del grado al que haya llegado el sacerdote. El traje ceremonial es el que es completamente blanco y no lleva emblema. Los sacerdotes también llevan como complemento el Shaku, una especie de tablilla y unos zuecos.

Por otro lado, también, están las Miko, mujeres jóvenes, no casadas, que trabajan como ayudantes del sacerdote y ayudan en las ceremonias y son las encargadas de vender los amuletos. Lleban un hakama rojo y la camisa cruzada blanca.