En las próximas líneas te cuento nuestra aventura de 15 días por los fiordos noruegos en caravana: rutas en bicicleta, rutas por el maravilloso glaciar Jostedal, baño en el lago Lovatnet, ferris por los fiordos, recorrido en el ferrocarril con mayor desnivel del mundo y mucho más. Anímate y léelo, seguro que después no podrás resistir tus ganas de viajar a Noruega.

Los fiordos noruegos son seguramente uno de los destinos más hermosos de Europa. Es un viaje de naturaleza y aventura, donde encontraremos hermosos rincones escondidos. Es el destino ideal para los amantes de la naturaleza y que no den importancia al tiempo que pueda hacerles. La mejor manera de conocer este idílico paisaje es en caravana. Noruega está totalmente preparada para este tipo de transporte, si quieres conocer más detalles de como preparar tu viaje en caravana por Noruega te recomiendo que entres en mi página: Consejos para visitar Noruega en caravana.

Fue el destino escogido por mi hija Luna y queríamos hacerlo en la furgoneta que se habían comprado ella y su chico un año atrás. Para ello, la furgoneta, bautizada como Otto, fue sometida a un gran lifting, con cambio de motor incluido. Arrancábamos desde Viena, ya que es donde ellos están viviendo desde el 2016. Lamentablemente, y a pesar de que la salida de nuestro viaje se retrasó un día más de lo previsto para dar los últimos retoques a la furgoneta, «Otto» no consiguió llevarnos ni a la frontera con Chequia. Tuvimos que ser remolcados de vuelta a Viena y después de maldecir todo lo que se podía y más, decidimos que nuestro viaje tenía que seguir adelante como fuera. Empleamos toda la mañana y parte de la tarde en búsqueda de alternativas.

Furgoneta Otto

Finalmente a las 17:30 arrancamos desde Viena con nuestra nueva caravana alquilada. Por el camino recogíamos a Vidal en Hamburgo y luego encontraríamos a David (mi hermano) y Nuria en Bergen. Por los inconvenientes ocasionados con «Otto» íbamos con un día de retraso, pero lo más importante era que al final habíamos conseguido alquilar una caravana con capacidad para 6 personas. De la otra forma, cuatro de nosotros hubiera ido con «Otto» y los otros dos en coche de alquiler, que por suerte pudimos cancelar sin gastos en el último momento.

Como comento, empezamos nuestro viaje en Viena, pero lo normal es que se empiece en Bergen o incluso en Hamburgo donde el alquiler de caravana es mucho más económico que en Noruega. Mi consejo, como puedes leer en Consejos para visitar Noruega en caravana, es que intentes buscar caravana en Hamburgo y salir desde aquí. En este artículo también encontrarás datos y aspectos a tener en cuenta para viajar por los fiordos noruegos: mejor época para ir, política de peajes, ferréis, moneda, etc.

¿Qué es un fiordo?

Entre Bergen y Trondheim se extiende uno de los escenarios naturales más asombrosos de Escandinavia. Es un viaje donde se atraviesa una gran cantidad de fiordos, pero ¿qué es un fiordo? Es una palabra de origen escandinavo que quiere decir «valle que un glaciar ha hecho más profundo y que está cubierto de agua salada». Se trata de un valle que ha quedado inundado por el mar al retirarse o derretirse el hielo de un glaciar. Suelen ser estrechos y estar bordeados por empinadas montañas que nacen bajo el nivel del mar. Además de estas profundas entradas de mar, descubriremos hermosos acantilados y el mayor glaciar del continente europeo: Jostedalsbreen.

DINAMARCA – BERGEN

Dormimos la primera noche en Hirsthals (Dinamarca), junto al puerto donde se toma el ferry que nos llevaría hasta Noruega. Entramos en el país por Langesund. Para ello tomamos un barco desde Hirtshals (Dinamarca) con la compañía Fjord Line, puedes hacer reserva directamente por internet en esta página: Direct Ferries. Aquí puedes encontrar las ofertas de las diferentes compañías que unen Dinamarca con Noruega y sus horarios. Nuestro ferry salió a las 9 de la mañana, llegando a Lagensund a la 13:30. Una vez en Lagensund comenzamos el trayecto de 431km (8 horas de conducción) por carreteras paisajísticas hasta Bergen.

Si todo hubiera salido como habíamos planeado, hubiéramos llegado un día y medio antes y podríamos haber hecho la excursión al Preikestolen como teníamos previsto en un principio. Pero las cosas no siempre salen como uno quiere. Nos fuimos directos hacia Bergen, ya que ese mismo día (miércoles 14 agosto) mi hermano David y mi cuñada Nuria, llegaban a Bergen en la noche y contaban con nosotros para recogerlos en el aeropuerto. El paisaje fue espectacular, pasamos por una zona llena de casas de madera con tejados de hierba, donde parecía que estuviéramos en el pueblo de Frodo, del señor de los anillos.

Casas con techos de hierva

Hardangerfjorden

Nuestra ruta siguió hacia Odda, desde donde tomamos una de las 10 carreteras panorámicas más lindas del país. La carretera E13 que va desde Oda a Granvin bordeando el Fiordo Hardanger, el segundo fiordo en tamaño de Noruega con 179 kilómetros de longitud. Esta carretera cruza el Hardangerbrua, el puente colgante más largo de Noruega y el décimo más largo del mundo, y atraviesa varios túneles (uno de ellos con 7,7km de longitud) con curiosas rotondas de luces de neón en su interior. En esta carretera ya empezamos a ver lo que nos esperaba en los próximos días, comenzamos a ver la belleza del paisaje noruega, montañas, prados verdes, lagos y cascadas, muchas cascadas. Este primer día vimos varias, pero, tal vez, la más bonita fue Låtefossen, que justo al llegar nos recibió con el arco iris.

La zona es conocida por sus cultivos de manzanas, cerezas y ciruelas y algo que nos llamo mucho la atención fueron los puestos de fruta sin vendedor (tú te sirves, tú lo pagas, tú te das el cambio). Algo que veríamos por todo el país y que nos fascinó.

Puesto de fruta autoservicio

Como fuimos haciendo muchas paradas a lo largo de la carretera, terminamos durmiendo a una hora antes de llegar a Bergen. Existen numerosas áreas de descanso por todo el país donde poder estacionar la caravana y muchas de las cuales están dotadas de sanitarios muy limpios. Son lugares gratuitos, para saber más sobre ellos y encontrarlos fácilmente entra en Consejos para viajar a Noruega en caravana donde encontrarás todo tipo de detalles. Cenamos en la caravana y por fin pudimos descansar después de dos largas jornadas de conducción (2.000km desde Viena en dos días).

BERGEN – EIDFJORD

El recorrido total de este día desde Bergen a Voringfosse y luego a Eidfjord fue de 3 horas, 174km.

Bergen

El 15 de agosto llegamos finalmente a Bergen, para recoger a los últimos dos integrantes de esta aventura: David y Nuria que habían aterrizado en avión la noche anterior. Bergen es una ciudad fantástica, la segunda más grande del país con poco más de 200.000 habitantes. Seguramente te parezcan pocos habitantes para tratarse de la segunda más poblada del país, pero recuerda la población total de Noruega es de tan solo cuatro millones y medio. Fue una de las principales ciudades de la Liga Hanseática que dominó el comercio en el norte de Europa durante la Edad Media. Es una ciudad pequeña ubicada en una península y rodeada por montañas y mar.

Casas de Bryggen

Aprovechamos toda la mañana para pasear y conocer sus principales atractivos. Subimos en funicular al mirador del monte Floyen que ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad y bajamos a pie. Recorrimos su hermoso casco histórico y el famoso barrio de Bryggen con las casitas de madera de colores. Terminamos al medio día probando algunas de las delicatesen noruegas en el mercado de pescado junto al puerto. Comimos unas exquisitas hamburguesas de ballena y alce y una riquísima sopa de pescado. Aunque el precio es un poquito caro, merece la pena comer en el mercado. (Hamburguesa: 980 NOK, sopa 560 NOK o perrito de reno:690 NOK). La verdad que tuvimos un día excelente, con sol, sin una sola nube y una temperatura fantástica para pasear y conocer la ciudad.

Vistas de Bergen

¿Dónde estacionar la caravana en Bergen?

Es recomendable aparcar en Caravan Parking Bergenshalle. Cuesta 10 NOK la hora de estacionamiento y hay instalaciones para descargar aguas sucias y rellenar de agua limpia, también se puede cargar baterías gratuitamente. Desde aquí puedes llegar al centro de Bergen con el tranvía 1, son nueve paradas hasta Byparken (centro de la ciudad). El ticket se saca directamente en las maquinas situadas en la estación, Sletten, que se encuentra a dos minutos a pie del parking. Bergen es pequeño y lo principal se ve en medio día, para no perderte nada te dejo mi enlace: BERGEN EN UN DÍA.

Steindalfossen

A media tarde salimos de nuevo hacia el Fiordo Hardanger para recorrer su orilla norte, el día anterior habíamos hecho el margen sur. Fuimos parando en diferentes cascadas. Entre ellas destaca Steindalsfossen con 50 metros de caída, pero con unas vistas extraordinarias, ya que existe un camino de fácil acceso que pasa literalmente por debajo y por detrás de la cascada.

Cascada de Steindalsfossen

Eidfjord

Continuamos la ruta recorriendo Eidfiord por la carretera panorámica RV7, conocida como la carretera turística nacional de Hardangervidda. Paramos para conocer la cascada de Voringfossen, que dicen que es una de las más impresionantes del país. Es bonita, pero yo no sería capaz de afirmar que es de las más bonitas, personalmente vimos algunas bastante más atractivas que ésta. Voringfosse tiene una caída de 182 metros. Lo que si que me pareció alucinante fue el túnel para coches en forma de caracol, en el interior de la montaña que subimos para llegar a ella. Las mejores vistas son desde arriba, en el mirador situado junto al hotel Fossil, donde también hay baños y parking gratuito. Pensamos en quedarnos a dormir allí, pero hacia bastante aire y mucho frío y, finalmente, nos fuimos al camping Kjaertveit en Eidfjord, al borde del fiordo y rodeado de espectaculares montañas.

Voringfosse

EIDFJORD – FLÅM

El trayecto desde Eidfjord a Flåm es de 117 kilómetros, incluyendo el pequeño desvío que se hace para recorrer la carretera panorámica Stalheimskleiva. Unas dos horas de conducción pero con muchas curvas y adrenalina.

Sognefjord

El 16 Agosto continuamos hacia Sognefjord, el Fiordo de los Sueños, el más largo (204 km) y más profundo de Noruega con 1.300m de profundidad. Sognefjord y el vecino Geiranger comparten el honor de estar protegidos y declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. De camino paramos para conocer, ahora si, una de las cascadas más bonitas de de todo el viaje: Tvindefossen. Aunque es difícil decidir entre todas las que llegamos a ver cual es la más bonita, Tvindefossen fue una de las más chulas.

Tvindefossen

Desde aquí seguimos hasta Stalheimskleiva, una impresionante carretera de curvas muy cerradas y con 18%de inclinación, pero impresionantes vistas que hacen que merezca la pena desviarse de la E16 para recorrerla. Desde Eidfjord hasta Stalheimskleiva son tan solo 86 km, que en conducción se traduce a hora y media. Es importante tener en cuenta que las carreteras de Noruega son estrechas y con bastantes curvas, además el hermoso paisaje invita a detenerse cada poco, lo que hace que tardemos más en los desplazamientos de lo que podríamos pensar. Aquí dejo un pequeño video de lo que puedes encontrar en esta carretera tan sinuosa y bella al mismo tiempo.

Flåm

Continuamos, este mismo día, a Flåm, desde donde parte el tren turístico Flamsbana. Se trata de la línea férrea más famosa del país y de una de las más espectaculares del mundo. Recorre los 20 kilómetros que separan Flåm de Mydral y salva un desnivel de 865 metros, convirtiéndolo en el ferrocarril con el mayor desnivel del mundo. Se inauguro en 1940, después de 20 años de arduo trabajo. Para que nos hagamos una idea, 18 de sus túneles fueron perforados a mano y cada metro costó casi un mes de trabajo. Por ejemplo, el túnel más largo que se atraviesa es de 1.300 m y se tardo 11 años en terminarlo.

Tren Flamsbana

Las vistas desde la ventanilla del tren son realmente excepcionales. Además, a mitad del recorrido hace una breve parada en una hermosa cascada. Es una atracción muy turística y con frecuencia esta lleno, conviene reservar tu plaza con tiempo entrando en la página oficial de Flamsbana.

Cataratas en trayecto de tren Flamsbana

Puedes hacer ida y vuelta en tren o realizar la bajada andando o en bicicleta. Lo ideal sería reservar las bicicletas con anticipación en la estación de Myrtal, nosotros no lo hicimos y cuando llegamos a Flåm nos encontramos con que no había disponibles. Menos mal que pudimos alquilarlas en Flåm, aunque esto nos toco sacar ticket extra para subirlas en tren y, así, bajar en ellas. Para no quedarte sin bicicletas y que te salga más económico, puedes reservarlas directamente por internet en Cafe Rallaren. En total pagamos unos 80€ por persona, incluido alquiler de bicicleta por 4 horas y el billete de tren tanto para nosotros y como para la bici hasta Myrtal. Personalmente, la bajada en bicicleta fue una de las actividades más maravillosas y emocionantes que hicimos durante nuestro recorrido por los fiordos noruegos. ¡No os la perdáis!

En bicicleta de Mydral a Flåm

La bajada empieza bastante complicada, con grava, muchísima inclinación y curvas muy cerradas. Si no te ves muy seguro es mejor bajar ese primer tramo andando. Nosotros, a pesar de que Luna se pegó una buena torta, conseguimos bajarla todos en bicicleta.

Trayecto en bicicleta entre Mydral y Flåm

Después de estos primeros 20 minutos, comienza un camino fácil y muy bonito, que te hace ir parando a cada poco para disfrutar del paisaje y sacar fotos. Te recomiendo hacer un alto en el camino en la granja de cabras que hay a mitad del trayecto para probar sus quesos: el blanco y el ahumado. Incluso no dejes de probar alguno de sus ricos pancakes. ¡Están deliciosos! El trayecto en bicicleta se puede hacer en una hora y 45 minutos, pero nosotros, con todas las paradas, tardamos 2 horas y media. Flåm es un pueblecito muy turístico, con casitas de madera y lleno de tiendas de souvenirs.

Granja de cabras de camino a Flåm
Camino a Flåm

Mirador Stegastein

Como nos estaba haciendo un día fabuloso, con sol, decidimos aprovechar y subir al mirador Stegastein. Una plataforma a 650m sobre el Aurlandsfjord, desde donde se obtienen impresionantes vistas. Además había leído que era mejor subir a primera hora de la mañana o a última de la tarde para evitar las masas de turistas que llegan hasta aquí en tours organizados. A pesar de que ya eran las 6:30 de la tarde encontramos varios grupos en el mirador. Cuidado con la carretera que llega hasta allí, es estrecha, muy curvada y empinada y, aunque no lo parezca, de doble sentido. Se trata de la Carretera Turística Nacional de Aurlandsjellet.

Mirador Stegastein

Esta noche acampamos por libre en Gudvangen, desde donde salen los ferris hacia Kaupanger. Aparcamos nuestra caravana en el mismo puerto, donde hay baños limpios y cafetería. Además de ser gratuito, es un lugar hermoso para pasar la noche. Fue una gozada despertarse a la orilla del fiordo Naeroy, rodeado de montañas y observando las diferentes cascadas desde la ventanilla de la caravana. Y tomamos esta preciosa foto de grupo junto a un barco vikingo que hay en el borde del fiordo.

Barco vikingo en puerto de Gudvangen
Barco vikingo en el puerto de Gundvangen.

FLÅM – BREHEIMSTERET

17 de agosto. Nuestra intención para este día era tomar el ferry desde Gudvangen a Kaupanger, que navega por el Naeroyfjord durante 2 horas y 45 minutos. Lamentablemente el día se despertó lluvioso y con muchas nubes, por lo que el recorrido en ferry no tenía sentido y decidimos hacerlo por carretera, 150 kilómetros y casi tres horas. Es lo que tiene Noruega, el mismo día puede salir el sol, llover y hasta nevar. Si tuvierais suerte y os hiciera buen tiempo cruzar en ferry este fiordo puede ser una muy buena opción. En la página Fjordnorway podéis mirar horarios y precios del ferry. Otra manera de recorrer este fiordo es en un crucero turístico desde Gudvangen a Flåm o viceversa. Si te interesa este recorrido, mírate horarios y precios pinchando aquí.

Urnes

Antes del ferry Fodnes-Mannheller cruzamos por el túnel de carretera más largo del mundo de 25km. El Laerdalstunnelen tiene en el interior tramos con una iluminación especial, que permite descansar la vista al conductor y romper la monotonía. Tomamos otro ferry, Solvorn-Urnes, para llegar hasta Urnes, donde visitamos la iglesia más antigua de Noruega y la única que esta inscrita en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Es la cuarta iglesia que se construyó en este lugar. La primera fue en 1129 y la actual data del siglo XVI, aunque conserva tablones exteriores y otras decoraciones de la primitiva iglesia. La entrada cuesta 90 coronas y dan una pequeña aunque interesante explicación en inglés para conocer sus detalles. Conviene dejar el coche en Solvorn y tomar el ferry de ida y vuelta sin él, ya que a la iglesia se acede fácilmente subiendo una pequeña cuesta.

Iglesia de Urnes

A estas construcciones se las conoce como iglesias vikingas o stavekirke en noruego. Realmente este tipo de iglesias cristianas de madera se construyeron durante la Edad Media por toda Europa, aunque solo se conservan unas pocas en Noruega. Antiguamente existían unas 1.000 iglesias de madera en el país, hoy tan solo perduran 28. El nombre en noruego, stavekirke, hace referencia a las características de su construcción. Stav son los gruesos postes circulares en que se apoya toda la estructura de madera. Lo curioso es que muchas de estas iglesias tienen cornisas decoradas con dragones y símbolos de los barcos vikingos que, según la creencia, la protegían de espíritus malignos.

Solvorn

De regreso a Solvorn aprovechamos para dar un breve paseo por este hermoso pueblecito, con sus casitas blancas y sus flores. ¡Es precioso! Está ubicado sobre la orilla del Lusterfjorden, otro de los brazos del Sogne. La verdad es que tanto la iglesia de Urdes, como Solvorn nos salvaron el día tan lluvioso que se había presentado.

Solvorn

Después de comer continuamos hacia Gaupne y desde allí fuimos a dormir cerca de Breheimsteret, donde se encuentra Jostedal Tourist Information, un restaurante, tienda de souvenir y oficina de turismo, donde también se puede reservar el trekking por el glaciar Jostedal. Esta noche dormimos en medio de la naturaleza. 15km antes de llegar a Breheimsteret encontramos un área de servicio rodeada de bosque y cascadas y con mesitas de madera (que lamentablemente no pudimos utilizar por la intensa lluvia que tuvimos). En esta ocasión no había baños cercanos, pero fue una maravilla por el paisaje que nos rodeaba.

Área de servicio antes de llegar a Breheimsteret, donde pasamos la noche.

BREHEIMSTERET – VIKSDALEN

Este día tuvimos suerte con el tiempo. Aunque llovió un poquito, nos dio tregua para hacer el trekking por el glaciar Jostedal, maravillarnos ante las vistas de la carretera Gaularjellet y, además, hacer una rica barbacoa por la noche. La ruta fue de 177 kilómetros, aproximadamente unas tres horas de conducción.

Glaciar Jostedal

18 agosto. Este día lo dedicamos a uno de los principales atractivos de esta región noruega. El día anterior, cuando comprobamos que nos iba a hacer buen tiempo, reservamos un trekking por el glaciar Jostedal por internet. Buen tiempo en Noruega es sinónimo a «no llover», pues estuvo algo nublado y hacia frío, pero al menos no llovió y salió el sol por la tarde. Además de realizar la reserva del trekking, puedes consultar los diferentes tipos de rutas que se pueden hacer y los precios pinchando aquí. Nosotros hicimos el «Long Blue Ice Hike» que es un poquito más largo y pasa más tiempo caminando sobre el hielo. Al principio pensamos que podría ser demasiado largo, pero nos quedamos incluso con ganas de más, asique estuvo super acertado reservar el tour largo. Para mi hija, Luna, el trekking sobre el glaciar fue lo mejor del viaje.

Glaciar Jostedal

El Jostedal es el glaciar de mayores dimensiones de la Europa continental, con sus 487 km² de superficie y 60 km de longitud. Hay otros glaciares mayores pero se encuentran en islas de la propia Noruega o de Islandia. Este enorme glaciar se extiende por las zonas altas de los fiordos, su punto más alto está a 2.018m sobre el nivel del mar, y el más bajo a 350 metros. Pero lo realmente sorprendente es que el glaciar alcanza en algunas zonas los 600 metros de espesor. Tiene varios brazos visitables, como Briksdalsbreen (el más conocido y donde llegan los turistas que recorren los fiordos en crucero) o Nigardsbreen, siendo este último el que escogimos nosotros.

Glaciar Jostedalsbreen

Las placas de hielo están en continuo movimiento, por lo que es imprescindible hacer el trekking con guías expertos y nunca por tu cuenta. El coche lo debes dejar en el estacionamiento situado a orillas del fiordo, a unos 3 km del Jostedal Tourist Information. Recuerda llevar ropa impermeable y algo abrigada y preferiblemente utiliza la «moda de la cebolla», varias capas para quitar y poner según sientas la necesidad. También, se recomienda llevar agua y bocadillos o algún tentempié. Antes de comenzar a andar, el guía te dará las primeras instrucciones y te proporcionará piolet, los crampones y guantes, aunque si tienes tus propios guantes es mejor, pues los que prestan están húmedos.

Glaciar Jostedal

La excursión duró unas 5 horas en total: 2 horas de camino de ida y vuelta por un sendero de rocas hasta alcanzar la lengua del glaciar, dos horas y media de caminata sobre el hielo y media hora de instrucciones para saber como andar con los crampones sobre el hielo. Personalmente, y aún que ya había hecho trekking por glaciares en Islandia y Argentina, tengo que decir que recorrer el Jostedal fue de las mejores experiencias del viaje. Eso sí, por muy bonito que parezca en las fotos, nada mejor que la realidad, aquí te dejo un video para que te hagas una idea.

Gaularfjellet

Al terminar la excursión del glaciar regresamos al fiordo Soegne. Recorrimos su orilla norte y cruzamos con ferry de Hella a Dragsvik. donde tomamos otra carretera turística: la Gaularfjellet. Esta carretera, la E13, va desde el bonito pueblo de Balestrand a las orillas del fiordo Soegne hasta la población de Fordes, pasando por unos miradores que te dejarán con la boca abierta, como el de Gaularfjellet.

Mirador Gaularfjellet

Tardamos unas tres horas en llegar a Viksdalen, pequeña aldea a mitad de la ruta turística E13. Dormimos en el camping al lado de un hermoso lago (Viksdalen camping) y hicimos una barbacoa para cenar. La barbacoa fue a hora española, todos los demás huéspedes del camping estaban metidos ya en sus furgonetas y seguramente estarían durmiendo, mientras que nosotros intentábamos a las 10 de la noche y en medio de la humedad de Noruega prender las brasas de la barbacoa. La terminamos muy tarde, pero que rico supo todo!!!

VIKSDALEN – LOEN

19 agosto. Antes de ir a dormir habíamos visto que daban lluvias para este día, por lo que nos tomamos la mañana con calma. Después de desayunar y ducharnos hicimos mañana de lavadoras. Todos los camping están equipados con lavadoras y secadoras. Muy importante esta última, porque con la humedad que hay en este país es difícil secar la ropa. Las secadoras no daban abasto, asique terminamos secando la ropa con un secador de pelo.

Secando la ropa con secador de pelo.

Sobre las 12 del medio día continuamos hacia Loen, ubicado a 135 km (dos horas y media sin paradas) y a orillas del lago Lovatnet. Seguimos durante gran parte por la carretera panorámica E13. En este trayecto la carretera va atravesando hermosos lagos de origen glaciar, que hacen que tengas que parar cada dos por tres para hacer fotos.

Paisaje de Noruega

Lago Lovatnet

Al final bordeamos la orilla sur del Fiordo Nordfjord. Este fiordo se extiende desde el glaciar Jostedalsbreen hasta el océano, en Stadhavet. Con una longitud de 110 kilómetros es menos conocido que otros fiordos, pero no por ello menos espectacular. Merece la pena realizar este trayecto y llegar hasta Loen. Nos desviamos hasta el lago Lovatnet, a petición de Luna que quería bañarse en él. Y aunque pensamos que no lo haría…. nos equivocamos. Aquí tenéis la prueba y al fondo se ve el glaciar Jostedal, por lo que nos podemos imaginar que el agua no estaba demasiado caliente.

Lago Lovatnet

El lago Lovatnet es realmente hermoso, con un color verde esmeralda y hermosas vistas al glaciar Jostedal. Desde el lago, se ve el lado contrario del glaciar por el que habíamos caminado el día anterior. Dormimos en Sande camping, a orillas del lago, con vistas espectaculares del glaciar y sobre todo con muy buenas instalaciones. Fue el mejor camping en el que hemos estado de toda la ruta por los Fiordos Noruegos, muy limpio y con una cocina con vistas al lago y todos los utensilios necesarios para cocinar. 100% recomendable para pasar la noche si estas por la zona, aunque también fue el camping más caro de los que estuvimos. Pagamos 420nok por la caravana y 6 personas.

Sande Camping en las orillas del lago Lovatnet
Cada parcela tiene su propia barbacoa y la ubicación del camping es inmejorable.

LOEN – ALESUND

20 agosto. Ese día teníamos intención de subir el Skylift de Loen, un teleférico que sube desde las orillas del Nordfjordo hasta 1.011metros de altitud y desde ahí hacer una ruta de 11 km bajando hasta la base del teleférico. Pero de nuevo tuvimos que hacer cambio de planes, pues el día se levanto nublado y con algunas lluvias. El problema fue que cuando íbamos a tomar el teleférico, las nubes habían bajado tanto que no había buena visibilidad, así que decidimos abortar la misión y cambiar de planes.

Skylift en Loen

Mirando el pronóstico del tiempo, decidimos irnos hacia Aldesund, bordeando el Nordfjord y parando en el museo Sagastad. Este desvío supone unos 170 kilómetros en total y un aproximado de tres horas y media . Tomamos la carretera que recorre la orilla norte del Nordfjord y pasamos bordeando el lago Hornindalsvatnet (514 metros de profundidad), el más profundo de toda Europa.

Lago Hornindalsvatnet
Lago Hornindalsvatnet, el más profundo de Europa.
Nordfjord, Noruega
Nordfjord en Noruega.

Museo Sagastad

Por el camino visitamos el museo Sagastad en Nordfjordeid. Se trata de un museo donde se encuentra la replica de un barco vikingo de 30 metros de eslora, encontrado en la granja Myklebust. Se encontró bajo un túmulo donde, tras ser excavado por el arqueólogo Anders Lorange, hallaron los restos quemados del barco y una gran cantidad de objetos datados a finales del siglo IX. El tamaño del barco se calculó a partir de la cantidad de ceniza, del gran número de clavos (750) y la cantidad de remaches de los escudos (44).

Barco vikingo en museo Sagastad

Se cree que el dueño del barco era un conde, ya que solo alguien extremadamente rico podía permitirse un funeral con semejante barco y con los restos encontrados, como armas, joyas o piezas de juego. La entrada al museo fue algo cara: 210 nok. Aunque como veníamos todo el camino enganchados a la serie «Vikingos» (que recomiendo ver antes de ir o durante el viaje), fue una muy buena decisión. Lo encontramos muy ameno y sobre todo aprendimos mucho de la forma de vida y, especialmente, de los rituales funerarios de los vikingos.

Barco vikingo

Alesund

Nuestra siguiente parada fue Alesund. Una ciudad emplazada entre 7 islas y uno de los puertos pesqueros más importantes del país de tan solo 40.000 habitantes. Alesund es conocida por sus edificios Art Nouveau, aunque a mi personalmente no me parecieron tan espectaculares, quizás es que he visto otras ciudades con mucho más Art Nouveau, como por ejemplo Riga. Estos edificios datan de después de 1904, cuando la ciudad sufrió uno de los mayores incendios ocurridos en Noruega. En solo un día se quemaron más de 850 casas y 10.000 personas perdieron su hogar, si bien en este triste suceso hubo un solo fallecido. Las fuertes ráfagas de viento fueron la causa de la gran magnitud del incendio, pero solo tres años después ya se habían reconstruido la mitad de los edificios destruidos.

Canal marino Alesundet

Alesund es una ciudad pequeña, por lo que con un día es suficiente para ver sus rincones principales. Nosotros empezamos nuestra visita subiendo los 418 escalones que llevan hasta el mirador Fjellstua, ubicado en el monte Aksla a 130 m de altura. Desde este mirador se obtienen unas fantásticas vistas de toda la ciudad y las muchas islas montañosas que la rodean. Aunque ahora que lo conocemos, podemos decir que no es necesario subir hasta arriba del todo. Las mejores vistas están a la mitad del camino, donde hay un mirador de cristal y ahorras casi 200 escalones.

Vistas Fjellstua en Alesund

Después dimos un paseo por el centro de Alesund e hicimos hermosas fotos de las casas de colores del canal marino Alesundet. Este canal se abre entre la isla de Norvoya, donde se encuentra la ciudad nueva, y la isla de Aspoya, donde se asienta la ciudad antigua. En este canal también puedes hacer algunas actividades de ocio como navegar en kayak, que puedes contratar con la empresa Kayak More Tomorrow. Para nosotros ya era tarde y cambiamos el kayak por una cena en el centro, en un pub donde comimos riquísimas hamburguesas y probamos la cerveza Noruega.

Canal marino Alesundet

Hay un parking de caravanas pegado al mar y a escasos minutos del centro que está muy bien para pasar la noche. Hay duchas y baños muy limpios, y además puedes cargar y descargar agua. El estacionamiento de una noche es de 250 NOK por caravana sin importar el número de personas que seáis. El lugar de este estacionamiento (Hjelsetgården Bobilparkering) está fenomenal, aquí puedes ver una foto donde estamos secando las toallas al sol.

ALESUND – VALLDAL

21 agosto. Por la mañana dimos otro paseo por los canales de Alesund antes de salir hacia el fiordo Geiranger. Nos acercamos hasta la ciudad de Hellesylt para tomar un ferry y recorrer este hermoso fiordo. La distancia entre Alesund y Hellesylt es de 90 kilómetros, unas dos horas de conducción y desde Geiranger hasta Valldal, donde dormimos, 35 km, casi hora y media de coche.

Geirangerfjord

Se trata de una rama del Storfjorden y mide unos 15 km de longitud, con una anchura máxima de 1,5 km. Está considerado como uno de los más largos y profundos del mundo (500 metros de profundidad) y se encuentra bordeado de montañas que alcanzan entre los 1100 a los 1300 metros de altitud. Geirangerfjorden es conocido como la «Perla de los fiordos noruegos«. Su belleza natural hace que se encuentre en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Geirangerfjord

La mejor forma de recorrer este fiordo es tomando el ferry que une Hellesylt con el pueblecito de Geiranger de 200 habitantes, aunque visitado anualmente por más de 600.000 turistas, debido a la cantidad de cruceros que hacen escala en él. Este ferry funciona solo de abril a septiembre y sale desde Hellesylt cada hora y media desde las 8 a las 5 de la tarde (durante los meses de abril y septiembre sale cada 3 horas). Su precio es de 295 NOK por persona y 610 NOK por automóvil. Es de los ferris más caros que tomamos, pero el recorrido lo vale, es realmente espectacular. Va recorriendo el fiordo Geiranger por su brazo más estrecho y sus altas montañas.

Geirangerfjorden

El barco pasa muy cerca de sus dos cascadas principales: la de Syv Søstrene («Siete Hermanas») y, justo enfrente, la cascada Friaren («Pretendiente») que vigila las 7 hermanas. También se ven numerosas granjas, la mayoría abandonadas, a ambos lados del fiordo y literalmente colgadas de las paredes de la roca. Algunas han sido recientemente restauradas por la asociación Storfjordens Venner. Este día los dioses, Odin y Thor, estaban de nuestra parte y nos ofrecieron varios rayitos de sol para poder disfrutar del paisaje desde la cubierta del barco.

Granjas en el Geirangerfjord

Aprovechamos para recorrer algunos miradores cercanos a Geiranger. Primero subimos a la roca Flydalsjuvet, una cornisa de roca suspendida sobre el pueblo de Geiranger. En este mirador se encuentra la silla de la reina Sonia (esposa del actual rey Harald V y madre del príncipe heredero Haakon casado con Mette-Marit), una silla realizada en honor de la reina por los habitantes de Geirager para agradecerle la popularidad que dio al lugar gracias a sus numerosas visitas a esta zona. La silla no es nada especial, pero las vistas desde este mirador son increíbles.

Vistas de Geirangerfjord desde Flydalsjuvet

Después continuamos la carretera Trollstige y volvimos a parar en otro mirador, Ørnesvingen. Este se encuentra justamente en una curva de la carretera y tiene un balcón imponente desde el que el fiordo aparece en toda su extensión. La idea era quedarnos a dormir en Geiranger, pero lo vimos demasiado masificado, había dos cruceros en ese momento en el pueblo tan pequeño. Así que decidimos continuar e irnos a dormir a Valldal, un pueblo muy tranquilo y hermoso a la orilla norte del Storfjorden, que nos había recomendado una chica muy agradable con la que conversamos en el pub de la noche anterior en Alesund. Aparcamos al lado de la oficina de turismo, lugar gratuito para caravanas y con baños limpios que se pueden utilizar.

Geirangerfjorde desde Ørnesvingen
Vistas desde el mirador Ørnesvingen .

VALLDAL – ANDALSNES

Trollstigen

22 agosto. Dedicamos el día entero para recorrer sin prisas y con muchas paradas la sinuosa y famosa carretera Trollstigen. Inaugurada en 1936 por el rey Haavkon VII, tiene once curvas muy cerradas, de 180º, y con una inclinación del 9%, pero es más fácil circular por ella de lo que en principio pensábamos. Cierra durante los meses de otoño e invierno a causa de la nieve. Alcanza los 858 m sobre el nivel del mar y en la cumbre se encuentran varios miradores de diseño desde los que divisar todo el valle, la cascada Stigfossen con 320m de caída y hacer fotos a la increíble carretera que después tendríamos que bajar.

Carretera Trollstige

En el punto más alto de la carretera paramos para observar las hermosas vistas y para hacer una ruta a pie por las rocas. Hay varios senderos y están muy bien señalizadas. Hicimos una pequeña ruta de unos 4 o 5 km, para disfrutar del hermoso paisaje.

Volvimos a parar en otro mirador que hay en la parte baja, justo donde terminan la curvas. Aquí encontrarás una señal muy peculiar que indica que tengamos precaución por existencia de Trolls.

Y hablando de Trolls, ¿sabes porque llaman a esta carretera la escalera del Troll «Trollryggen»? Pues bien, según una leyenda nórdica justo debajo de la cascada Stigfossen se celebro una boda a la que fueron invitados todos los trolls de la región. La fiesta fue todo un éxito, los trolls disfrutaron de frutas, carnes y mucho hidromiel, todo acompañado de música alegre. Gozaron tanto de la fiesta que no se dieron cuenta que la noche estaba terminando. Cuando al fin notaron que el sol comenzaba a salir, comenzaron a correr hacia las cuevas para refugiarse de los rayos del sol. Algunos consiguieron escapar, pero otros quedaron petrificados cuando los rayos tocaba su piel. Hoy siguen ahí formado esta inhóspita cordillera de piedra.

Con los Trolls

Justo desde la señal de los trolls parten varias rutas circulares que salen y regresan al parking, muy bien indicadas. Como íbamos muy bien de tiempo y no llovía, decidimos hacer otra rutita por la parte baja de la cordillera Trollryggen. Es un sendero muy bonito y corto, unos 3 km, va al lado del río durante un kilómetro y luego se adentraba por un bosque de abetos chulísimo. Si tienes tiempo, merece la pena recorrer esta parte y disfrutar del bosque y de las vistas de las montañas que acabas de cruzar.

Pensábamos dormir en Andalsnes, pero a unos 10km antes de llegar a dicha ciudad vimos un camping con muy buena pinta y situado en un lugar precioso. Por lo tanto, pasamos esta noche en Trollstigen Resort, gratuito para caravanas y con magníficas vistas a las montañas que acabábamos de cruzar. La tarde y noche que pasamos en Trollstigen Resort fue muy agradable, nos hicimos amigos de unos noruegos con los que intercambiamos comida. Nosotros les invitamos a una rica tortilla de patata que cocinamos en la cocina del camping y ellos nos invitaron a pescado que estaban haciendo en la barbacoa que ves en la foto de abajo.

ANDALSNES – ATLANTERHAVSVEIEN

23 de agosto. Nos levantamos tranquilamente rodeados de un precioso paisaje de montañas y cascadas. Estaba, ¡como no!, chispeando, algo a lo que ya estábamos muy acostumbrados. Noruega no seria Noruega sin su «chirimiri». Nos tomamos la mañana muy tranquilamente, el camping estaba en un paraje tan hermoso que daba pena irse de allí, pero pronto comenzaron a bajar las nubes y cubrir todo el paisaje. Este día hicimos unos 110 kilómetros, unas dos horas de conducción.

Paramos en Andalsnes para hacer algo de compra. En Hamburgo habíamos aprovechado para llenar la caravana de viandas y bebidas y desde entonces no habíamos necesitado mucho más, pero los suministros empezaban a escasear. Como el día estaba tan feíto, también aprovechamos para visitar un outlet de ropa deportiva. Es decir, éste fue nuestro día de compras. Nos sorprendió encontrar cosas a muy buen precio, considerando que Noruega es el país más caro de Europa. Andalsnes, esta situado a orillas del fiordo Romsdalsfjorden, fuimos recorriendo la orilla de este fiordo e hicimos una parada en Molde, pero no resulto ser demasiado interesante. Perdimos un poco el tiempo dando una vuelta por sus calles y aprovechamos para comer y probar un poco de la gastronomía Noruega.

Carretera del Atlántico

Finalmente decidimos continuar hacia lo que realmente sería el atractivo del día: La carretera del Atlántico (Atlanterhavsveien, en noruego). Es una espectacular vía de poco más de 8 km que pasa de isla en isla hasta llegar a Averøy. Estas pequeñas islas están conectadas por carreteras, viaductos y 8 puentes, siendo el puente Storseisundet el más prominente y popular.

Puente Storseisundet

En un principio, 1909, esta ruta fue creada para ser una línea de ferrocarril con la intención de unir la isla Averøy con el continente. Sin embargo, en 1935 el gobierno noruego desechó la idea, debido a la dificultad que ello conllevaba y a que el coche empezaba a ser cada vez más accesible y más utilizado como medio de transporte. Pasaron otros 40 años, hasta mediados de los 70, cuando se planeó el proyecto de la carretera y el 1 de agosto de 1983 se inició su construcción. Durante los seis años que duraron las obras se registraron hasta 12 tormentas con categoría de huracán, que destruyeron lo que se había construido hasta el momento.

Carretera Atlántica, Atlanterhavsveien

Finalmente, la Carretera del Atlántico se inauguró el 7 de julio de 1989, tras un coste de 122 millones de coronas noruegas (NOK), de las cuales el 25% se financió con peajes y el resto con subvenciones públicas. La recaudación de peajes debía durar 15 años, pero en junio de 1999, a los 10 años, se terminó de amortizar y se eliminó el peaje. La obra está considerada como patrimonio cultural y clasificada como ruta turística nacional.

Puente Storseisundet

Al llegar a esta carretera, la visibilidad era tan mala que decidimos pararnos a mitad del camino y dejarlo para el día siguiente por si mejoraba la situación. Afortunadamente sobre las 6 de la tarde las nubes se levantaron y aprovechamos para recorrer la carretera hasta el final. No quisimos dejarlo para el día siguiente por lo que el tiempo nos pudiera deparar (No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy!!!). Hicimos varias paradas por el camino para pasear y tomar fotos. La verdad es que, a pesar de que había leído muchos comentarios de decepciones sobre esta carretera, a nosotros nos fascinaron tanto sus espectaculares puentes como los paisajes. Decidimos recorrerla de vuelta y dormir en un área de descanso con baños que habíamos visto antes del puente Storseisundet, para recorrerla por tercera vez al día siguiente, esperando que el tiempo mejorase.

ATLANTERHAVSVEIEN – VINJEORA

El 24 de agosto amanecimos frente a la costa Atlántica, un lugar espectacular, que quita la respiración. A las 4 de la mañana, al levantarme al baño, tuve una de las vistas fascinantes: todo se encontraba en una oscuridad absoluta excepto por una pequeña línea naranja que revelaba por donde saldría el sol en poco tiempo. Por tercera vez volvimos a recorrer la carretera Atlántica dirección Kristiansund. Antes de llegar a esta ciudad paramos para hacer una ruta de unos 4 km llamada Bremsnehola. Este sendero lleva a lo alto de una colina con bonitas vistas y a una cueva.

Ruta Bremsnehola

Pasamos también el túnel de peaje (302 NOK 6 personas y caravana) bautizado como Atlanterhavstunneln (es decir: ‘túnel del Atlántico’). Es uno de los túneles más profundos del mundo, con 250 m de profundidad, y que cruza por debajo de un fiordo. Al llegar a Kristiansund había una fiesta y decidimos dar una vuelta por la ciudad y ver un poco su movimiento antes de continuar ruta. Desde aquí ya nos dirigimos hacia Trodheim. Como la distancia desde la carretera Atlántica era de 200 km, es decir tres horas y media, dividimos este último tramo en dos y paramos a dormir en Vinjeora, al lado del fiordo. Esa tarde la pasamos jugando al Risk, que se había convertido en uno de nuestros pasatiempo más habituales junto a los episodios de la serie «vikingos», muy recomendable para ambientaros en Noruega.

Vinjeora, junto sl fiordo

TRONDHEIM

25 agosto. Sobre las 12 del medio día, llegamos a la tercera ciudad más grande y poblada de Noruega: Trondheim. Esta ciudad, a orillas del río Nidelva, fue capital de Noruega hasta 1217. Lo primero que nos sorprendió de ella fue su enorme catedral de piedra. Uno no se lo espera, pero según pude leer, la catedral de Nidaros es la más importante de Noruega, y sirve como punto de llegada del Camino de Nidaros, una serie de rutas a pie que confluyen aquí, en Trondheim, algo similar a nuestro Camino de Santiago. Fue construida sobre la tumba de San Olav, rey noruego y santo patrón del país. Data de 1070. Al ser una catedral protestante, el altar mayor no tiene nada que ver con lo que estamos acostumbrados en España y otros países de tradición católica.

Catredral Nidaros de Trondheim

Aparcamos al lado de la catedral y desde ahí dimos un paseo por la ciudad. Al lado de la catedral esta el palacio Arzobispal y varios museos como la exposición de las joyas de la Corona, el Museo Militar y el museo del palacio arzobispal. Pasamos también por delante de la residencia real de Stiftsgården, el edificio en madera más grande de toda Escandinavia. Aunque no es nada del otro mundo para tratarse de la residencia oficial de los reyes noruegos cuando visitan Trodheim. Paseamos por sus calles peatonales cercanas al palacio y nos acercamos hasta los muelles a orillas del río Nidelva, con sus fachadas de mil y un colores que datan del siglo XVIII. Al ser domingo, había un pequeño mercadillo de cosas de segunda mano.

Almacenes del barrio Bryggen, Trondheim

Después cruzamos el puente viejo o Gamle Bybro, uno de los símbolos más característicos de Trondheim. Este puente, construido en 1681, conecta el centro de la ciudad con el barrio de Bakklandet. Las vistas desde éste son preciosas, y todavía se pueden ver los portales metálicos que en tiempos ayudaban a levantar y mantener el puente abierto.

Puente Gamble Bybro

Al otro lado del puente, esta el barrio de Bakklandet. Uno de los barrios más pintorescos de Trondheim. Las casas de madera de este barrio se han conservado muy bien y son preciosas. Desde aquí subimos hasta la fortaleza de Kristiansten, desde donde hay unas vistas magníficas de la ciudad.

Fuerte Kristiansten en Trondheim

A la vuelta nos paramos cerca del puente Gamle Bybro, en el barrio Bakklandet, con calles adoquinadas y lleno de restaurantes y cafés con mucho encanto. Pasamos el resto de la tarde tomando cerveza noruega y recapitulando los mejores momentos de nuestro viaje. Esta sería nuestra última noche todos juntos. Nos fuimos a dormir al camping Sandmoen, ubicado a 12 km al sur de la ciudad y junto al mar.

Tomando unas cervezas en Bakklandet

TRONDHEIM – LAGO MJOSOMRADET

26 agosto. Después de dejar a David y Nuria en el aeropuerto, ya que ellos volaban directos a España, comenzamos nuestro arduo camino de regreso hacia Viena. Nos quedaban 4 días y más de 2.200km por delante. Por el camino quisimos aprovechar un poco más del maravilloso paisaje de Noruega y nos desviamos de la E6, para tomar la RV27 desde Folldal a Ringebu y bordear el Parque Nacional de Rondale, el más antiguo del país, con hermosas vistas de montañas y lagos. Pasamos también junto a Lillehammer, la ciudad que fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno del año 1994. Dormimos en un área de servicio con fabulosas vistas al lago Mjosomradet.

Lago Mjosomradet

LAGO MJOSOMRADET – OSLO

Día 27 agosto. Para terminar nuestro periplo por Noruega, decidimos hacer una visita a su capital. Oslo no es una ciudad demasiado llamativa y se puede ver perfectamente en un día. Para conocer los principales atractivos de la capital noruega pincha en: Oslo en un día. Uno de los lugares más impresionantes de esta ciudad es el parque Vigeland, parque público con más de 200 esculturas de bronce y granito.

Parque Vigeland

Con la visita a este parque dimos por concluido nuestro viaje por Noruega y regresamos a Langesund para tomar un ferry a Dinamarca (Hirtshals) y continuar nuestro camino de vuelta a Viena, pasando por Dinamarca, Alemania, Republica Checa y finalmente Austria. Como podrás leer en mi artículo Consejos para visitar Noruega en caravana mi consejo es alquilar la caravana en Hamburgo (Alemania) donde es más barato que en Noruega y además se puede llenar la nevera a un precio más razonable. Noruega es muy caro, para que te hagas una idea un paquete de queso de sandwich sale al cambio por unos 5 o 6€ en el supermercado. Alemania tiene precios más parecidos a los de España.

Noruega es un país maravilloso y muy recomendado de visitar. La mejor forma de recorrerlo es en coche o caravana para no perderte nada y disfrutar de sus bellezas paisajísticas. No olvides de dejarme un comentario si ya recorriste los fiordos de Noruega y cuéntame que fue lo que más te gusto o sorprendió. Y si no fuiste ¿Qué te gustaría conocer?. Espero tus comentarios.