Wadi Rum es uno de los desiertos más bonitos que he visto hasta el día de hoy. Y seguro que estarás pensando: “que todos los desiertos son iguales, llenos de arena”. Wadi Rum es un lugar de paisajes increíbles, casi extraterrestres, y cargado de historia. Este desierto además de ofrecer cantidad de actividades divertidas, ofrece la oportunidad de acercarte y conocer mejor la cultura beduina. Es uno de los destinos imprescindibles y obligatorios de conocer durante tu viaje por JORDANIA. Sigue leyendo parao saber más sobre el maravilloso Wadi Rum y los beduinos que lo habitan.

¿Qué hace a Wadi Rum tan especial?

Lo primero has de saber que no es un desierto al uso, gracias a su ubicación. Se encuentra a 1.600 metros sobre el nivel del mar, lo que hace que sea único en el mundo. Pero sin lugar a duda, la característica principal de este desierto y que lo hace tan especial son sus montañas de piedra arenisca que salpican ese gran espacio de arena rojiza. Estas montañas se llaman “jebel” y se han creado a lo largo de los siglos por el paso del agua. Sí, has leído bien ¡agua!. Recuerda que estamos en un valle y hace muchos años por aquí discurría un río.  

Dos tercios de la superficie de Jordania está ocupada por un desierto. Pero en concreto Wadi Rum es un valle, conocido como el valle de la Luna con una superficie de 770km². Este desierto fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el 2011. Es una zona protegida, no se puede cazar, ni recoger plantas, animales o rocas.

Wadi Rum

Un poquito de historia…

Wadi Rum esta ligado íntimamente con el gran Teniente Coronel Thomas Edward Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia. Este teniente se hizo muy famoso por vivir en el desierto y asesorar a los líderes de la Gran Revuelta Árabe contra el Imperio Otomano. Lawrence utilizo Wadi Rum como base de operaciones durante los años 1918-1919. Es, por tanto, en este desierto donde se rodó la película Lawrence de Arabia.

Lawrence fue uno de los soldados británicos destinados a esta zona durante la Primera Guerra Mundial. Al mismo tiempo, Lawrence era arqueólogo y escritor. Le fascinó este lugar y recorrió más de 1.000 km a pie durante los cuatro años que vivió aquí. Vivió bastante tiempo en el desierto de Wadi Rum, compartiendo con su gente. Fue el Teniente Coronel Lawrence quien asesoró a las diferentes tribus que vivían en este desierto para que unieran sus fuerzas en la lucha contra los turcos-otomanos, con la que conseguirían la victoria en la Batalla de Aqaba. En su libro “los siete pilares de la sabiduría”, Lawrence hablaría de este desierto y de su gente.

Fue en este desierto donde podemos decir que comienza la historia de este país que hoy conocemos como Jordania. Aunque recuerda que le nombre oficial de este país es Reino Hachemita de Jordania. Antes de la Gran Revuelta Árabe, en el siglo XX, toda esta parte de la península Arábiga (Israel, Jordania, Siria, Palestina) se encontraba dentro de lo que era el Imperio Turco Otomano. Y la parte que hoy en día ocupa Jordania era conocida como “Trasjordania”, que quiere decir “más allá del Jordán”. La apostilla “Hachemita” hace referencia al linaje árabe al que pertenece su monarquía. Hachemita viene de los descendientes de los Banu Háshim o hijos de Háshim, que a su vez es uno de los clanes de la tribu de Quaraish a la que perteneció Mahoma.

La intención de los habitantes de estas tierras era crear un estado árabe unificado, que abarcaría Palestina, Jordania, Siria y Líbano. Pero cuando acaba la Primera Guerra Mundial, Medio Oriente queda repartido entre Gran Bretaña y Francia. Jordania quedaría bajo el control de los ingleses, quienes establecieron el emirato semiautónomo de Transjordania (separándolo de Palestina) gobernado por el príncipe hachemita Abdalá I. Hasta mayo de 1946 el país no se convirtió en un reino independiente, Reino Hachemita de Transjordania.

La bandera de Jordania está basada en la de la Rebelión Árabe frente al Imperio Otomano. Está formada por tres franjas de color negro, blanco y verde que representan a los reyes hachemitas. Y luego el triángulo rojo con una estrella blanca de siete puntas representa las 7 Suras del inicio del Corán. Suras son los capítulos en los que está dividido el Corán, se divide en 114 suras.

¿Cuáles son las experiencias que no debes perderte en Wadi Rum?

Excursión en 4×4

La excursión más realizada es el paseo en 4×4. Un paseo que te adentrará en el desierto para descubrir este maravilloso paisaje.  Además de disfrutar del paisaje, el paseo en 4×4 es muy divertido. En nuestros casos que éramos dos jeeps empezaron a hacer carreras entre ellos, subiendo y bajando dunas a gran velocidad y fue todo adrenalina.

Hay hermosas y grandes formaciones rocosas, algunos como puentes o arcos, que se alzan en la mitad de esa alfombra rojiza de arena. Estas formaciones de roca arenisca se han formado a lo largo de los años, por el agua, el viento y la fricción con la arena. Hay tres puentes rocosos muy fotografiados e incluso escalados: Umm Fruth el que presenta mayor dificultad para ser escalado; Wadak quizás sea el más conocido de los tres por tener el acceso más fácil; y el Burdah, a unos 80 metros de altura.

Wadi Rum

Si no vas en excursión organizada, puedes contratar estas excursiones en el Centro de visitantes. Hay rutas de diferente duración y diferentes precios, desde un par de horas por 30€ hasta una excursión de 8 horas por 70€.

Visitar Jebel Khazali

En el desierto hay más de 25.000 tallas e inscripciones en la roca, las cuales demuestran que este desierto lleva más de 12.000 años habitado. Algunos de los más famosos son los de Jebel Khazali. Se trata de una grieta o siq de 150 metros por la que se llega a unas antiguas inscripciones. Aquí, además, se encontraba la casa de Lawrence, ubicada sobre un antiguo templo nabateo.

Algunos turistas intentan llegar más allá de los 150 metros del siq, pero para ello ya tenemos que escalar y hacen falta cuerdas y guía. Las inscripciones son indicaciones que se utilizaban para indicar el camino a seguir por las caravanas de camellos, los puntos de agua y los lugares donde era más fácil encontrar animales para cazar. Se cree que los antiguos habitantes que atravesaban el desierto iban «actualizando la información» añadiendo más grabados.

Estas inscripciones o petroglifos fue uno de los motivos que impulso a la UNESCO a declarar Patrimonio de la Humanidad el desierto de Wadi Rum.

Manantial de Lawrence de Arabia

Otro de los lugares que se pueden visitar es Lawrence Spring. Un lugar tranquilo con varias jaimas o tiendas del desierto, donde hay un manantial de agua fresca que invita a descansar y tomar un rico té beduino. Es curioso ver un manantial en medio del desierto. Jordania a pesar de tener una economía estable y un desarrollo en alfabetización y humano que mejora gradualmente, podría considerarse como un país pobre si hablamos de recursos hídricos. Es uno de los 10 países más pobres en recursos hídricos del mundo. Si has visto la película de Lawrence de Arabia puede que reconozcas este paisaje, pues es el lugar a donde el protagonista llegaba a caballo.

Wadi Rum al atardecer

Paseos en camello o caballo

En varios lugares veras las caravanas de camellos dirigidas por un beduino que esperan a los turistas para hacer un pequeño recorrido. Puede ser una opción para acercarte a un lugar alegado de tu campamento y observar el atardecer. Hay excursiones por hora y media por 11€ o de tres horas por 20€. Si nunca has montado en camello es una experiencia bonita.

Wadi Rum, caravana de camellos

Dormir bajo las estrellas

Esta, sin lugar a duda, será la experiencia más auténtica de tu paso por Wadi Rum. Es muy recomendable pasar al menos una noche en el desierto y disfrutar del lugar y de la compañía de los beduinos. Es algo maravilloso el poder disfrutar de un cielo estrellado mientras te preparan la cena. El cielo en el desierto es una chulada, lleno de millones de estrellas. Recuerda llevar algo de abrigo para las noches donde las temperaturas bajan bastante. Antes de que anochezca sube a alguna de las rocas cercanas a tu campamento y disfruta del atardecer.

Dentro del desierto hay varios campamentos regentados por los beduinos que viven en él. Son campamentos donde hay una jaima común para reunirse alrededor de una hoguera, tomar el té, escuchar las historias y leyendas de los beduinos, verlos tocar sus instrumentos musicales y cenar. Estos momentos son mágicos y se recordarán durante toda la vida. Luego están las habitaciones, que son tiendas pequeñas y privadas con su cama, sus enchufes y hasta su baño privado.

Los campamentos pueden ser rústicos, donde tengas que dormir sobre tu saco en una jaima común para todos con pieles de cabra o camello, hasta campamentos lujosos con todo tipo de comodidades. Hay campamentos con jaimas super lujosas, algunas con pared de cristal para poder disfrutar en todo momento de los paisajes tan espectaculares que ofrece Wadi Rum. Para escoger tu campamento te puede convenir entrar en la página oficial de Jordania o simplemente ver las comparaciones y valoraciones de diferentes páginas de reserva de alojamiento. Nosotros conocimos Magic Bedouin Star, estuvo muy bien y el paisaje alrededor es precioso. Vimos varios y todos ellos me parecieron fantásticos, echa un vistazo a la recomendación de la página oficial de Jordania. Es cuestión de elegir el que más se ajuste a tus necesidades.

Alojamiento en Wadi Rum

La cena por lo general suele ser el zarb beduino, una cena preparada bajo tierra. Nos avisaron para ver cómo se sacaba la comida de un agujero en la arena. Hay enterrado bajo la arena y varias mantas, levantaron una tapa de hierro y sacaron una bandeja de tres pisos con nuestra comida: pollo, patatas asadas y arroz. Al lado, había otro pozo donde se hacía el fuego y estaba comunicado con el pozo donde se encontraba la comida. Mira aquí te dejo un video para que lo puedas ver:

Paseo en globo al amanecer.  

Y que mejor que terminar tu visita de Wadi Rum con un paseo en globo al amanecer. Si el tiempo lo permite será seguramente la guinda a la visita del desierto de Wadi Rum. El paseo se hace al amanecer. Por lo que, además de la experiencia de montar en globo, de disfrutar de los maravillosos paisajes de Wadi Rum, el sol te regalará uno de los espectáculos más maravillosos sobre las piedras rocosas de Wadi Rum. Pero ten en cuenta que esta actividad solo es posible con una climatología muy concreta, asique muchas veces no se puede realizar.

Recorrer Wadi Rum en 4×4, en camello, globo o a pie será una de las visitas que más huella dejará de tu paso por Jordania.

¿Cómo llegar a Wadi Rum?

Lo mejor sería en una excursión organizada o en un taxi alquilado. Desde Amán se tardan 3 horas y media en llegar por la carretera del desierto, carretera que cruza el país del norte a sur. Desde Petra tan sólo se tarda una hora y media en coche o taxi. El taxi cuesta unos 50 JOD. También hay un bus al día que sale de Wadi Musa y llega a Wadi Rum. Pero atención, aunque es una opción más económica (7JOD) que el taxi, es importante saber que los buses en este país por lo general salen cuando se llenan, no tienen horario fijo. Asique ármate de paciencia.

Otra opción sería llegar desde Aqaba que se encuentra a tan sólo 62km, es decir unos 40 minutos en taxi. En la entrada está el centro de visitantes donde se pueden comprar las diferentes excursiones.

Wadi Rum
Wadi Rum

¿Cuánto cuesta la entrada a Wadi Rum?

La entrada se compra directamente en el Centro de Visitantes, abierto de 8 a 4 de la tarde. El precio es de 5JOD. Con la Jordan Pass la entrada a Wadi Rum está incluida. Para saber más sobre la Jordan Pass echa un vistazo a CONSEJOS PARA VIAJAR A JORDANIA. Las excursiones en 4×4 y los paseos en camello se pueden reservar en el centro de visitantes. Si vas a dormir en alguno de los campamentos que hay en Wadi Rum, te compensará reservar las diferentes excursiones directamente con el alojamiento donde vayas a dormir.

¿Cuánto tiempo es necesario para visitar Wadi Rum?

Realmente se podría visitar en un solo día, pero sin duda una de las mejores experiencias de Jordania es dormir en el desierto. Por lo tanto, yo te aconsejaría llegar a la hora de la comida y quedarte hasta el desayuno. Disfrutar del atardecer, de un cielo estrellado, de una buena cena amenizada por los cuentos y leyendas de los beduinos y del amanecer en el desierto no tiene precio. Te aseguro que esto será uno de los mejores momentos de todo tu viaje. No lo dudes y dedícale una noche a Wadi Rum.

Recomendaciones para visitar Wadi Rum

  • Importante llevar agua y todo lo necesario para protegerse del sol como gorra, gafas y crema solar. También importante llevar zapatos cómodos.
  • Llevar una chaqueta o jersey para la noche. La temperatura baja muchísimo.
  • Es aconsejable visitar el desierto con un guía – conductor. Orientarse en el desierto es muy difícil, no hay señales y conducir en la arena no es nada fácil.
  • El precio de las excursiones hay que negociarlas. Ármate de paciencia y pagues lo que pagues no compares con los demás.
  • Lleva dinero en efectivo. Todo lo que consumas allí deberá ser pagado en efectivo y no hay cajero para poder sacar allí.
  • La mejor época para visitar Wadi Rum es entre noviembre y abril. Preferible evitar los meses más calurosos como julio y agosto.
  • No te olvides de un pañuelo que te puede proteger del sol, pero también de la arena en caso de tormenta de arena.
Wadi Rum

¿De donde provienen los beduinos?

El nombre de los beduinos provine del árabe «Badawi» que significa «habitante del desierto». Son originarios de la península arábiga. Aunque en el siglo VII, con la extensión de los árabes, se concentraron en las zonas más desérticas de Jordania, Siria, Arabia Saudí e Irak y se extendieron por el norte de África (Egipto, Túnez, Marruecos, Argelia, Malí y Libia) . En sus orígenes eran politeístas, adoraban a las piedras, los árboles y diferentes dioses que se veneraban en la Meca.  Pero fueron de los primeros en convertirse al islam en el siglo VIII. De hecho, fue gracias a estas tribus nómadas que el islam se extendió con mayor rapidez entre los diferentes imperios sedentarios.  

Actualmente más del 98% de los jordanos autóctonos proceden de estas tribus beduinas. En la antigüedad eran nómadas, criaban ganado y se trasladaban de oasis a oasis buscando agua. Hoy en día la mayoría están asentados y llevan una vida tradicional. Tan solo quedan 40.000 beduinos considerados nómadas en sentido estricto.

Beduinos en el desierto de Wadi Rum

Wadi Rum y las colinas de Petra siempre han sido frecuentadas por los beduinos para criar su ganado. Están organizados en tribus y hablan su propia lengua, el badawi. En Wadi Rum viven unos 500 beduinos, la mayoría vive en Rum Village, el único asentamiento dentro de este espacio protegido. Pero algunos siguen manteniendo su vida nómada y viven en tiendas en el medio del desierto. Al igual que en Petra son los beduinos quienes regentan las tiendas de té, los paseos en camellos o caballo y los diferentes campamentos que hay dentro de Wadi Rum.

¿Por qué llevan los ojos pintados de negro?

Es cierto que los vas a ver con los ojos pintados de negro, algo que les hace más atractivos y exóticos. Pero no lo realizan como algo estético, sino que se pintan los ojos con khol (pintura negra hecha de plantas) para limpiar y proteger los ojos del sol.

Beduinos en Petra

¿Cómo visten?

En Petra la mayoría van con vaqueros y camisa, sin embargo, en Wadi Rum encontrarás a los beduinos con sus túnicas blancas o grises. Túnicas que les cubre todo el cuerpo, excepto la cara, manos y pies y les protege contra el sol y la arena. Esta túnica se llama thawb. Por encima llevan un manto largo o una chaqueta de algodón abierta en el frente, llamada kibrs. A veces los veremos con túnicas negras y nos preguntaremos:

Beduinos en Wadi Rum

¿Por qué van vestidos de negro cuando hace tantísimo calor?

Pues justamente por eso. Es cierto que el blanco refleja el sol y apenas absorbe el calor. Pero cuando el calor es extremo llega a ser más recomendable vestir de negro, en vez de blanco. ¿Por qué? Porque el blanco también va a repeler el calor que emite nuestro cuerpo y por tanto este calor se va acumular entre nuestra ropa y nuestra piel. Sin embargo, la ropa negra absorbe el calor del sol, pero también el de nuestro cuerpo y así nos libera de él. Lo que tenemos que tener en cuenta es que la ropa negra sea holgada para que se cree una corriente de aire entre la ropa y nuestra piel.

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