El 80% de los turistas que llega a Yucatán o también conocida como Rivera Maya, viene a quedarse en uno de los muchos resorts «todo incluido» que hay en Cancún o en Playa del Carmen y generalmente no salen de allí durante su estancia. Pero Yucatán tiene mucho más que ofrecer que sólo playa y sol, tiene algunos de los yacimientos más importantes de la antigua civilización maya como Chichén Itzá, Tulum y Uxmal; cenotes increíbles donde poder bañarte; ciudades con encanto como Mérida e Izamal; paisajes de postal como la laguna de Bacalar y un largo etcétera. Para conocer todo esto, te recomiendo echar un vistazo al siguiente recorrido por la península del Yucatán.

Para hacer una ruta más o menos completa de esta península habría que dedicarle al menos 12 días. Nosotros estuvimos 18 días y dejamos algunos días libres para relax en Playa del Carmen al final de nuestro recorrido. Esta zona de México se puede hacer perfectamente por tu cuenta en coche de alquiler. Aunque lo de alquilar un coche en Yucatán es todo un tema. Nosotros lo habíamos alquilado por Internet y al llegar a recogerlo nos dijeron que no tenían coches disponibles. ¡menuda sorpresa! Lo teníamos reservado y pagado, pero parece que esto aquí no tiene la mínima importancia. Al parecer es algo habitual, pues nos encontramos con otras personas a lo largo de nuestro recorrido que habían tenido el mismo problema. Van entregando coches según llegan los clientes y si llegas el último y no hay más disponibles, pues mala suerte. Por supuesto que nos devolvieron todo el importe de la reserva, pero nos obligó a empezar nuestra primera parte del tour en transporte público. La verdad es que incluso fue mejor empezar así, nos libramos de las “mordidas” a la policía y nos ahorramos 3 días de coche, ya que nuestra primera parada fue Holbox y allí no se necesita coche. Si quieres saber las precauciones a tener en cuenta a la hora de conducir en México, echa un vistazo a: CONSEJOS PARA VIAJAR A MÉXICO.

CANCÚN / Día 1

Por lo general Cancún viene siendo la puerta de entrada a la península de Yucatán. En mi caso, yo llegué al aeropuerto desde Tuxla Gutiérrez después de haber recorrido las regiones de Oaxaca y Chiapas: MÉXICO PRECOLOMBINO.

 Cancún es sinónimo de playas, sol y arenas blancas. Y en cierta medida hace honor a su fama con sus más de 20 kilómetros de playas públicas. No hay mucho que ver en Cancún, pero ya que es la puerta de entrada, era en esta ciudad donde mi amiga Isabel, llegada desde España, y yo nos juntábamos con el tercer integrante del grupo: Pello. Mientras esperábamos a que Pello llegara, aprovechamos el primer día para recorrer algunas de sus playas. Entre las más recomendadas se encuentra Playa Delfines, donde se encuentran las grandes letras de CANCÚN; Playa Tortugas en la que puedes practicar todo tipo de deportes acuáticos; Playa Langosta o Playa Caracol con un ambiente más familiar. Estas playas se encuentran en la zona hotelera, pero son playas públicas con acceso directo sin tener que estar alojado en ninguno de los hoteles que se encuentran aquí. La verdad que me decepcionaron un poco, es verdad que son playas de aguas cristalinas y arena blanca, pero la cantidad de resorts a escasos metros de la costa les quitan todo su encanto. Para llegar hasta playa Delfines puedes tomar los buses R1 o R2 (por 12 pesos el viaje) que salen del centro del Cancún, estación ADO, y recorren todo el boulevard Kukulcan. Nosotros fuimos hasta la última playa, Playa Delfines, y desde aquí comenzamos a caminar por la orilla del mar pasando por delante de muchos de estos resorts. Cuando nos dimos por vencidas volvimos a salir a la avenida (atravesando uno de los grandes resorts que están en la orilla de las playas) y tomamos de nuevo el bus (R1 o R2), para llegar hasta playa Langosta, donde comimos y seguimos caminando hasta Playa Tortuga.

 ISLA MUJERES / Día 2

Al día siguiente fuimos a conocer Isla Mujeres. Esta isla es uno de los lugares más recomendados para visitar desde Cancún, está a escasos 13 km de la costa de Cancún. Históricamente la isla estaba consagrada por los mayas a la diosa de la luna y de la fertilidad: Ixchel. Era un lugar de peregrinaje para las mujeres, que visitaban la isla en su paso simbólico de niña a mujer. También se depositaban ofrendas con formas femeninas a la diosa, hecho que le dio el nombre de Isla Mujeres

Se puede hacer en una excursión organizada o llegar en ferry desde Puerto Juárez (20 minutos de trayecto). Hay dos compañías de ferris: Marinsa y Ultramar, que salen cada 30 minutos y operan hasta las 12 de la noche. El precio es de 300 pesos, ida y vuelta. El ferry te deja en pleno centro del pueblo de la isla, desde aquí hasta Playa Norte, por ejemplo, son 10 minutos a pie. Nosotros fuimos por nuestra cuenta, pues las excursiones de un día solo pasan un par de horas en la isla y la mayor parte del tiempo lo pasan en el catamarán. Isla Mujeres ofrece unas cuantas playas estupendas para disfrutar de un día de chapuzones y tirados al sol. Pero es aconsejable alquilar uno de los transportes que te ofrecerán nada más desembarcar para recorrer la isla de norte a sur. Podrás escoger entre: carrito de golf por 800 pesos; moto por 350 pesos o bicicleta por 120 pesos para todo el día (de 9 a 5 de la tarde). También lo alquilan por horas, pero no compensa, al menos tardarás un par de horas en recorrer la isla haciendo varias paraditas.

La isla tiene tan solo 7,7 km de longitud. Una vez cuentes con tu medio de transporte acércate hasta la Punta Sur, la parte más alejada del pueblo. En bicicleta se tarda un poco más de una hora en llegar. Aquí hay unas vistas bonitas de los acantilados y de las ruinas del templo maya dedicado a Ixchel, la diosa de la luna y de la fertilidad, a la que está consagrada la isla. Para acercarte hasta las ruinas hay que sacar un ticket por 40 pesos, nosotras nos conformamos con sacar unas fotos desde fuera.

En el camino de regreso ves parando en los diferentes miradores o en algunas de sus playas. Te aconsejo parar a comer en Playa Lancheros, en el restaurante Playa Lancheros/ la Casa del Tikinxic. Este restaurante es uno de los más recomendados en guías y blogs de viajes y la verdad, no es para menos. Tienen pescado fresco a la parrilla y unos riquísimos ceviches a un precio más que razonable para estar comiendo con los pies en la arena. Puedes disfrutar de un ceviche mixto por 180 pesos. En esta playa hay varios clubs con sus propias hamacas y siempre hay mucha gente, ya que es el lugar donde paran todos los catamaranes que hacen la excursión de un día a Isla Mujeres desde Cancún. Así que, si no te gusta estar rodeado de tanta gente, aprovecha para comer y continua a la playa Tiburón. Una playa más virgen con un sólo bar, lleno de locales, pero mucha menos gente que en playa Lancheros.

Después seguimos recorriendo la carretera de la costa este. Una carretera panorámica muy bonita con un carril bici por donde pasear tranquilamente a escasos metros del acantilado. Una cosa que no debes perderte es el atardecer desde la Playa Norte. Siéntate en uno de sus bares con una rica caipiriña o una buena cerveza a ver este espectáculo con los pies en la arena.

HOLBOX / Día 3 y 4

Nuestros siguientes dos días serían en la isla de Holbox. Como os comentaba más arriba nuestra intención era llegar en coche, pero debido al incidente que tuvimos, finalmente llegamos en bus público. Para llegar a Holbox es necesario llegar a Chiquilá, desde donde debes coger un ferry que tarda 30 minutos y salen cada media hora desde las 7am a las 9:30pm. El costo del ferry es de 200 pesos por trayecto/persona. En Holbox no están permitidos los vehículos a motor, así que debes dejarlo en alguno de los muchos parkings que hay en Chiquilá, antes de tomar el ferry. El costo de parking por día es alrededor de 50 pesos.

Holbox es una isla paradisíaca. Un lugar idílico para pasar unos días de sol y playa. De hecho, sería aconsejable dejar Holbox para el final de tu recorrido, para poder descansar. Dentro de la isla hay sólo un pueblito pequeño, al que llegan los ferries, y con las calles sin asfaltar. La mayor parte de Holbox es un parque natural cubierto de manglares por donde no se puede entrar. El turista tiene restringido el paso a gran parte de la isla, pudiéndose mover solo por el área que va desde Punta Cocos a Punta Mosquitos. Punta Cocos se encuentra a solo 2.5 kilómetros del pueblo y es fácilmente accesible a pie, aunque si quieres también puedes alquilar un carrito de golf o una bicicleta. A mi parecer no es necesario alquilar ningún vehículo para desplazarte por la isla, las distancias son pequeñas y es una maravilla poder caminarla. Puedes llegar a Punta Cocos desde el pueblo de Holbox de dos formas, por el interior o recorriendo la playa que llega hasta allí. Después de nuestra experiencia, te recomiendo hacer la ida de una forma y la vuelta de otra, para tener ambas perspectivas. Para esto es conveniente tener en cuenta las mareas, ya que el paseo por la zona costera es mucho más fácil hacerlo con marea baja, y también te dará la oportunidad de acceder a los columpios o hamacas que hay en la orilla. El paseo a Punta Cocos es muy bonito, hay rincones llenos de encanto e incluso una zona de la playa en la que, según la temporada, desovan las tortugas, pero sobre todo lo mejor de Punta Cocos son sus atardeceres.

El otro extremo de la isla a donde se puede acceder es Punta Mosquitos. Está algo más alejado que Punta Cocos del pueblo de Holbox, pero también es fácilmente accesible a pie. Se camina toda la playa hacía el este y el último tramo del camino (unos 2.5 km desde donde termina la playa) deberás hacerlo andando con el agua hasta la rodilla. El azul del agua es espectacular, al llegar al final encontrarás el cartel que indica que está prohibido continuar más allá. NOTA: hazte con una neverita de las que venden en los puestos de alimento y unos refrescos o cervezas para tomar al llegar al final del recorrido.

El pueblo de Holbox es muy hippie, está lleno de restaurantes y bares, con buena animación nocturna. Además, hay muchos murales hermosos que decoran sus calles. Con dos días es suficiente para recorrer la isla de punta a punta, pero merece la pena quedarse algún día más para descansar y disfrutar del placer de no hacer nada. Aunque también puedes realizar alguna de las dos actividades más demandadas en Holbox, el tour para nadar con el tiburón ballena y el tour de la bioluminiscencia, únicamente recomendable durante los meses de junio, julio y agosto, ya que el resto del año prácticamente no se ve nada. Holbox es un lugar idílico para descansar, leer, ver atardecer desde Punta Cocos o ver el amanecer desde Punta Mosquitos. Para mí fue, sin duda, uno de los sitios más bonitos de la península de Yucatán.

CENOTES AGUA DULCE Y SAC-AUA / Día 5

Nuestro primer pensamiento era continuar desde Holbox a Valladolid y por el camino conocer algún cenote, pero como comenté al principio tuvimos un pequeño percance con el coche que habíamos alquilado en Cancún y llegamos en bus público a Holbox. Por suerte, en Holbox se unió a nosotros un gran amigo: Miguel, con su propio coche, y con él decidimos ir a Playa del Carmen para alquilar un nuevo coche, pero aprovechamos este día para conocer dos increíbles cenotes por el camino (con un pequeño desvió). Los cenotes son lugares realmente increíbles, una maravilla de la naturaleza, son manantiales con cierta profundidad. Para los mayas, los cenotes eran lugares sagrados, la palabra es de origen maya y significa pozo o abismo.

Existen varios tipos de cenotes: a cielo abierto, semiabiertos y subterráneos o en gruta. Esta clasificación está directamente relacionada con la edad del cenote, siendo los cenotes maduros aquellos que se encuentran completamente abiertos y los más jóvenes los que todavía conservan su cúpula intacta. Hay numerosos cenotes por toda la península del Yucatán, pero algunos de los más impresionantes están en los alrededores de la ciudad de Valladolid. Es muy difícil escoger uno entre la larga lista de cenotes e imposible visitarlos todos. Pero si hay una experiencia chula y única que no te puedes perder en México, esa es, sin duda, bañarte en uno de los muchos cenotes que existen. 

Después de buscar cuales serían los más llamativos, pero sobre todo los menos masificados escogimos El Cenote Agua Dulce y el Cenote Sac-Aua para visitar en este día. Cenote Agua Dulce con una cúpula cerrada llena de estalactitas, en el que tuvimos la suerte de bañarnos solos, pues no había nadie más. Se acede por unas escaleras en caracol que te llevan a una pequeña plataforma en medio del cenote. Son realmente espectaculares las vistas que comienzas a ver cuándo tus ojos se van acostumbrando a la penumbra, mientras vas descendiendo las escaleras que parecen llevarte al centro de la tierra. Es una experiencia alucinante bañarse en este cenote, con el agua totalmente cristalina. Además de increíble ver como la luz del sol se va filtrando por algunos ojos que hay en su bóveda. El cenote Palomitas se encuentra a tan sólo 200 metros del cenote de Agua Dulce, pero había varios coches en la entrada, así que decidimos no visitar éste y dirigirnos a otro que nos recomendaron los chicos de la entrada: el Cenote Sac-Aua, situado a 2 kilómetros del cenote Agua Dulce. Sin embargo, este cenote es a cielo abierto. Tuvimos también la suerte de poder disfrutarlo sin apenas turistas, tan sólo 3 ingleses más que llegaron al mismo tiempo que nosotros, pero que se fueron antes. Los cenotes abren de 9 a 5 de la tarde y el precio de entrada oscila entre 90 (Cenote Sac-Aua) y 125 pesos (Cenote Agua Dulce o Cenote Palomitas).

Desde aquí nos fuimos a Playa del Carmen para recoger el coche de alquiler y dormimos en casa de nuestro amigo Migue. Hubiese sido mejor dormir en Valladolid, que se encuentra a tan sólo 22 kms de estos dos cenotes, para al día siguiente continuar hacia Chichén Itzá.

CHICHÉN ITZÁ / Día 6

Como dormimos en Playa del Carmen en casa de un amigo, nos levantamos muy temprano para llegar a Chichén Itzá a la hora de su apertura (8 de la mañana), cuando aún no han llegado las masas de turistas de los tours organizados que suelen llegar sobre las nueve y diez de la mañana. Desde Playa de Carmen a Chichén Itzá son dos horas y cuarto en coche. Ten en cuenta que en el estado Yucatán (Mérida, Chichén Itzá) hay una hora menos que en el estado de Quintana Roo (Cancún y Playa del Carmen). Lo primero que nos sorprendió fue el precio de la entrada para los extranjeros, que es más del doble que paga un mexicano, 497 pesos, equivalente a 25€. Merece la pena pagarlo, aunque realmente pensamos que es un poco exagerado, no hay ni un solo monumento en Europa que tenga ese precio, ni el Louvre, ni el Vaticano, ni Coliseo etc. Me parece que el monumento más caro de Europa, a día de hoy enero 2020, es la Sagrada Familia y cuesta 19€ independientemente de la nacionalidad.

CONSEJO: recomiendo, sin lugar a dudas, contratar un guía oficial para la visita de Chichén Itzá. Es primordial si quieres conocer al detalle esta zona arqueológica. Se debe contratar en la entrada y su precio es de 900 pesos para unas dos horas y media guiadas y después puedes quedarte el tiempo que quieras para seguir recorriendo por tu cuenta. Visita Chichén Itzá a primera hora, para evitar las horas de mayor calor, humedad y el gentío.

Chichén Itzá es el yacimiento maya más importante de México y una de las siete maravillas modernas del mundo. Constituye el legado de dos desarrolladas civilizaciones precolombinas: la maya y la tolteca. Fue un importante centro ceremonial maya entre los siglos V y IX. Hacia el siglo IX, la ciudad quedó casi abandonada por causas desconocidas. Fue en el siglo X cuando los toltecas ocuparon Chichén Itzá y se inició una segunda época de prosperidad que duró dos siglos, tras la que comenzó la desintegración de la civilización maya. Cuando los primeros conquistadores españoles llegaron, en 1527, encontraron unas cuantas ciudades desperdigadas y sin relación entre sí, dominadas por empobrecidas familias nobles de origen maya. Aunque Chichen Itzá seguía siendo un sitio sagrado y seguía siendo utilizado como lugar de peregrinaje por los mayas. Su nombre en maya significa “en la boca del Pozo de los Itzáes”, haciendo referencia al cenote sagrado, en donde, en el pasado, los mayas realizaban sacrificios humanos como tributo a sus dioses que creían se encontraban en el inframundo.

Chichén Itzá

La cultura tolteca se fusionó con la maya, incorporando el culto a Quetzalcóatl (Kukulcán para los mayas). Para conocer más de estas dos grandes culturas, te recomiendo eches un vistazo a mi entrada: CULTURAS PREHISPÁNICAS. La síntesis más completa en Chichén Itzá de estas dos culturas se encuentra en dos grandes edificaciones:

  • El Castillo o pirámide de Kukulcán, principal construcción del conjunto y que se encuentra nada más entrar. Está dedicada al dios Kukulcán, divinidad de la mitología maya que participó en la creación de la Tierra y cuyo nombre significa serpiente emplumada. La pirámide representa un calendario maya erigido en piedra. Cada uno de los nueve niveles de El Castillo se halla dividido en dos por una escalinata, con lo que se obtienen 18 terrazas separadas, representando los 18 meses de 20 días de que constaba el calendario civil maya. Las cuatro escalinatas tienen 91 peldaños; si a esto se añade la plataforma superior resultan en total 365 escalones, los días del año. Desde el 2006 está prohibido la accesión a esta pirámide.
  • El Templo de los Guerreros es una pirámide escalonada de cuatro cuerpos conectada con el llamado bosque o templo de las mil columnas. Este templo es notable por los mascarones “narígudos” que revisten su fachada.

Otras de las estructuras más destacadas de esta zona arqueológica son:

  • Gran Juego de Pelota. Este juego de pelota, el mayor y más impresionante de México, es sólo uno de los ocho con que cuenta la ciudad. Algunos grabados representan a los jugadores con protectores en codos y rodillas. Los muros del juego de pelota se hallan jalonados de relieves, en algunos de los cuales se plasman decapitaciones de jugadores. La acústica del campo es realmente prodigiosa.
  • Plataforma de los Cráneos se encuentra entre el templo de los Jaguares y el Castillo. Resulta inconfundible porque en esta estructura con forma de “T” aparecen talladas tres hileras de cráneos y unas águilas que devoran el corazón de unos hombres abriéndoles el pecho a picotazos. En la antigüedad, esta plataforma servía para exhibir las cabezas de los sacrificados.
  • Templo de los Jaguares y Escudos– encierra algunas columnas labradas con serpientes de cascabel y lápidas con jaguares. En su interior quedan algunos fragmentos de unos deteriorados frescos que representan una batalla.

Existe un espectáculo nocturno de luz y sonido, en verano a las 20h y en invierno a las 18h. La desventaja es que apenas puedes ver las ruinas, limitan el recorrido en su interior y tan sólo tienes una hora para recorrerlo y no hay visitas guiadas.

CENOTES SAMULÁ Y XKEKEN / Día 6

Después de visitar Chichén Iztá, decidimos ir a visitar otros dos cenotes más. Lo de visitar cenotes es un vicio, empiezas con uno y no puedes parar, jejeje.  Al lado de Chichén Iztá está el cenote Il Kil que tiene muy buenas referencias y tiene que ser muy bonito, pero al pasar por allí vimos demasiados coches y sobre todo muchos autobuses en la puerta del cenote, así que preferimos ir a otros menos conocidos y tal vez menos masificado. El cenote Il Kil es muy visitado, ya que es donde se dirigen todas las excursiones que salen de Cancún o playa de Carmen después de la visita de la zona arqueológica de Chichén Iztá. Nos decidimos por los cenotes de Samulá y Xkeken, que están uno junto al otro y se encuentran a solo 8 km de distancia de Valladolid.

Ambos son una auténtica maravilla de la naturaleza con estalactitas que surgen de manera milagrosa de las bóvedas de roca caliza. Es difícil decidir cuál de los cuatro cenotes que hemos visitado sería el más bonito, son todos increíbles, pero es cierto que estos dos últimos cenotes tienen mucha más afluencia de turistas y esto les resta autenticidad y belleza, pero sobre todo magia. A mí personalmente me gustó mucho el primero: Cenote Agua Dulce, quizás porque fue el primero que visitamos y porque estábamos completamente solos. A mi compañero Pello le gustó más el cenote Xkeken, la verdad que la cúpula que le cubre es espectacular. Sin embargo, a Isabel le gusto más Sac-Aua, así que, para gusto los colores.

Según he leído en varios blogs o foros de viajeros los mejores cenotes, además de Xkeken y Sámula serían: Hacienda, Selva Maya, Hubiku, Plomitas, Agua Dulce (que ya habíamos visitado anteriormente), Xca´anjaltun y Suytun. Cada cenote tiene un precio de entrada diferente, pero oscila entre 100 a 150 pesos por persona y todos abren de 9 a 17 horas.

VALLADOLID / Día 6

Valladolid a pesar de ser la tercera ciudad más importante de Yucatán, es relativamente pequeña y asequible para recorrerla a pie en prácticamente una tarde. La ciudad se fundó en 1543, convirtiéndose en una de las primeras ciudades coloniales en suelo continental americano. Aquí también se desarrolló una de las primeras insurrecciones que dieron origen a la Revolución Mexicana y fue escenario de la Guerra de Castas en 1847, un conflicto armado en el que la población maya se rebeló en contra de la población blanca que los mantenía como esclavos.

Los sitios más pintorescos para una caminata son: La plaza Francisco Cartón Rosado o plaza principal, donde vas a encontrarte con la que es en muchos sitios la imagen de la ciudad: La iglesia de San Servacio. Además, aquí también se encuentra el Palacio Municipal donde puedes ver unos murales donde se representa cómo se fundó la ciudad y unas vistas preciosas de la plaza. Cuando estés en la plaza principal, prueba uno de los platos más golosos de Valladolid o en general del Yucatán, son las marquesitas, un tipo de crepa yucateca que sirve de postre, ¡delicioso!

La Calzada de los Frailes es sin duda alguna, la calle más bonita de Valladolid. A ambos lados de esta pintoresca calle se levantan casitas coloniales con fachadas de diferentes colores. Pero no solo aquí, muchas calles del centro de Valladolid todavía conservan el aspecto de esa época pasada. Esta calle merece ser recorrida al atardecer, cuando se respira una atmósfera romántica y bohemia. Al final de la Calzada de los Frailes se encuentra el Templo de San Bernardino y Convento de Sisal, el segundo más grande de Yucatán. Fue construido por los franciscanos en el 1552, el complejo pretendía cumplir la doble función de templo y fortaleza. Además, sumando datos curiosos en torno a este edificio, se dice que en la parte de atrás se encuentra el cenote más grande de toda la región de Yucatán, en cuyas aguas siguen depositadas las armas que los españoles arrojaron allí. Pero no se puede visitar, aunque en el convento hay armas rescatadas del cenote y se puede ver en fotos. Todos los días a las 9 de la noche hay una proyección gratuita sobre el edificio, contando la historia del convento y de la ciudad de Valladolid, pero durante nuestra visita el proyector estaba averiado y no hubo.

A tan sólo tres cuadras de la plaza principal se encuentra el cenote Zací. Zací es el nombre maya con el que se conocía Valladolid antes de la llegada de los españoles. Se puede visitar, pero lamentablemente por el momento nadie puede bañarse en él, debido al mal estado en el que se encuentra sus aguas.

IZAMAL / Día 7

Conocido por muchos como el pueblo amarillo de México, Izamal pueblo mágico, se puede abarcar fácilmente en unas horas. Su principal monumento es el convento de San Antonio de Padua. Fue construido por los españoles en 1533 después de destruir el templo maya que había en el lugar y del que aún, a día de hoy, se pueden ver algunas de las piedras que se utilizaron en la construcción. Está abierto de 6 a 20 horas y su entrada es gratuita. Además de visitar su interior, te recomiendo bordearlo a pie, para entender sus dimensiones. Cada noche hay un espectáculo de luz y sonido en el convento, lamentablemente no tuvimos oportunidad de verlo ya que nos fuimos a dormir a Mérida. Mirándolo ahora desde esta perspectiva, probablemente hubiese sido mejor haber ido a visitar Uxmal y volver a dormir en Izamal en vez de en Mérida. Me pareció un pueblo precioso, tranquilo y mágico.

Convento de San Antonio de Padua en Izamal

Si hay algo que no puedes perderte en Izamal es, sin duda alguna, caminar sin rumbo por sus calles de color amarillo. Como curiosidad he leído, que el color amarillo de Izamal es debido a la visita del papa Juan Pablo II, que llegó aquí en 1993 y el pueblo decidió pintar sus calles de amarillo en su honor para recibirlo. Y para ver la vida local, puedes visitar el mercado municipal justo enfrente del convento, además de frutas, verduras y artesanías encontrarás comida típica para probar con vistas hermosas al convento.

En otro tiempo Izamal fue un centro del culto a Itzamná, divinidad suprema de los mayas, y al dios solar Kinich Akak. Había en esta ciudad 12 pirámides que a manera de templos consagraban a estas deidades. De estas pirámides la más colosal es la Pirámide Kinich Kakmó, con 34 metros de altura, una de las más grandes de Yucatán. Desde la parte alta se tienen unas vistas fabulosas.

Después de comer en el mercado con vistas increíbles al convento, volvimos a subir al coche y fuimos atravesando algunos pueblitos para llegar hasta Telchac Puerto y desde aquí tomar la carretera costera 27 para dirigirnos hasta Progreso, la playa más cercana de Mérida. Podríamos haber ido directo a Mérida, pero de esta manera nos salimos de las rutas turísticas para conocer una zona menos visitada. Además, nos habían recomendado esta carretera para poder observar flamencos. Y vimos varías bandadas de flamencos por el camino.

Flamencos en Yucatán

MÉRIDA / Día 7 y 8

Mérida fue uno de los centros neurálgicos de la cultura maya en la región yucateca. Actualmente es la capital del estado de Yucatán con edificios coloniales, aunque un poco umbríos. No es una ciudad que me haya gustado especialmente, la veo más como base de operaciones para emprender numerosas excursiones por toda la región. Nos quedamos dos noches, para poder hacer desde aquí excursión a Uxmal. Al ser fin de semana pudimos asistir al espectáculo de luz y sonido que se realiza en la fachada de su catedral; y a una representación del juego de pelota. Estos eventos se realizan cada viernes y sábado a las 20:30h frente a la fachada principal de la catedral.

La plaza Grande es el centro de la ciudad, llamada a veces “el Centro” sin más. La plaza se halla rodeada por algunos de los edificios coloniales con más elegancia y armonía de la ciudad, como la catedral de San Idelfonso, la más antigua de América en tierra firme (la de Santa María de la Encarnación en Santo Domingo es la más antigua del continente); el antiguo palacio arzobispal, hoy museo de arte contemporáneo Ateneo de Yucatán; y el Palacio de Gobierno que sirve de sede al poder ejecutivo del estado de Yucatán y donde pueden verse los tres murales que el pintor yucateco Fernando Castro Pacheco terminó en 1978 y que representan, en clave simbólica, la historia de los mayas. En el centro de la plaza hay muchísima animación, sobre todo por las noches, y se pueden ver las famosas sillas confidenciales, una tradición de los parques yucatecos en donde las parejas se sientan a hablar mirándose a los ojos. Desde esta plaza salen la calle 60 y calle 62, llenas de restaurantes y con mucho ambiente nocturno. Por la calle 60 se llega a la Universidad Autónoma de Yucatán, situada en un bonito edifico del siglo XVI, donde se organizan exposiciones y espectáculos frecuentemente, y los viernes a las 21h tiene lugar la Serenata Universitaria y el tradicional Ballet Folklórico.

Una de las avenidas más monumentales de la ciudad es el Paseo Montejo, ancho bulevar de 5km similar a los Campos Elíseos parisinos. Un hermoso camino con árboles y fachadas hermosas de monumentos históricos como las Casas Gemelas y el Palacio Cantón. Nosotros la recorrimos con el coche y la verdad que es una avenida muy hermosa.

UXMAL / Día 8

Para mí y mis compañeros fue un gran descubrimiento, habiendo visitado ya Palenque y Chichén Itzá no esperaba encontrar nada que lo pudiera superar. La verdad que Uxmal puede, sin duda, ocupar uno de los puestos de honor entre los yacimientos arqueológicos mayas más sorprendentes de México. Yo diría que Uxmal es una de las visitas imprescindibles en tu recorrido por la Península del Yucatán. A su interés monumental se añade su emplazamiento en la montañosa región Puuc, que dio nombre al estilo arquitectónico imperante en la zona. Puuc significa “montañas” y éstas son las únicas que se alzan en la península yucateca. De nuevo, al igual que en Chichén Itzá, nos volvió a sorprender el precio tan elevado de la entrada: 456 pesos, equivalente a 23€, sin duda, aunque volvería a pagarlo si volviese, llama la atención que tengan precios más elevados que cualquiera de los monumentos de Europa (siendo este continente mucho más caro en todo). Esta abierto de 8 a 17 h y no tiene tanto gentío como Chichén Itzá o Palenque con lo cual se disfruta mucho más. OJO: No aceptan tarjeta para pagar el billete de entrada, tiene que ser en efectivo.

Uxmal significa en lengua maya “tres veces construida”, pero lo cierto es que fue levantada en cinco ocasiones. Fue ocupada por primera vez en el año 600 y abandonada en el 900. Como en otras ciudades su motivo de abandono es incierto, quizá una terrible sequía obligó a la población a emigrar. La estructura simbólica de Uxmal es la Casa del Adivino, además de ser el primer templo que se ve nada más entrar al recinto arqueológico, se caracteriza por sus formas redondeadas.

La Casa del Adivino

Por detrás de la Casa del Adivino está el cuadrángulo de las Monjas: un cuadrángulo con 74 estancias que pudo haber sido una academia militar, una escuela real o un complejo palaciego. La faz nariguda de Chac aparece por doquier en las fachadas de los cuatro templos que conforman el cuadrilátero, esto se debe a la escasez de agua de la región. Recomiendo que te tomes tu tiempo para admirar los detalles y los elementos decorativos de sus fachadas con detenimiento. Lamentablemente Uxmal la visité sin guía. Como ya había visitado Teotihuacán, Monte Albán, Palenque, Chichén Itzá con guía, y como Uxmal tiene menos fama que las anteriores zonas arqueológicas citadas, pensé que no sería tan necesario los servicios de un guía, pero sinceramente lo lamenté profundamente. Uxmal nos sorprendió muchísimo por todos sus detalles y hubiera sido maravilloso tener las explicaciones de un guía para comprender mejor.

Saliendo del cuadrángulo de las Monjas y atravesando el juego de pelota se llega a la Gran Pirámide (Templo Mayor) de 32 m de altura, sólo ha sido restaurada por su cara norte. Desde su cima se obtienen las mejores vistas de todo el recinto arqueológico.

Regresando hacia la Casa del Adivino, pero por el lado derecho, llegaremos a la casa de las Tortugas. Esta debe su nombre a las tortugas esculpidas en su cornisa. Los mayas asociaban las tortugas con Chac, el dios de la lluvia, porque, según su mitología, cuando el pueblo padecía sequías también ellas las sufrían, y todos, hombres y tortugas, imploraban a Chac para que lloviera. A la derecha, antes de bajar las escaleras se encuentra el Palacio del Gobernador.

En la tarde habíamos pensado acercarnos a Celestún que se encuentra a tan sólo 80km de Uxmal, para observar los flamencos, pero como ya los habíamos visto anteriormente en la carretera costera que tomamos de Izamal a Mérida, decidimos regresar a la capital yucateca, Mérida, y aprovechar para seguir recorriéndola.

BACALAR / Día 10 y 11

El noveno día de nuestra ruta por la Península de Yucatán era domingo y nos tocaba fiesta. Volvimos a Playa de Carmen donde nos juntamos con varios amigos para comer, beber y echar unas risas en el bar “El Doctorcito”, el bar preferido de Pello en Playa del Carmen y el cual es muy recomendable. Después de un día de fiesta, el décimo día de nuestro recorrido por la Península del Yucatán salimos tempranito para Bacalar, que se encuentra a casi cuatro horas en coche desde Playa del Carmen.

Bacalar es un pequeño pueblo que fue fundado por los mayas itzaes y posteriormente repoblado por españoles. Durante el siglo XVIII fue objeto de numerosos ataques de piratas, que intentaban controlar este punto para hacerse con el mercado local. Así que se decidió su fortificación y se construyó el fuerte de San Felipe, que hoy en día se puede visitar. En la actualidad, Bacalar es un destino muy popular gracias a su hermosa laguna, conocida como la Laguna de los Siete Colores, por los diferentes tonos de azul que se pueden encontrar en ella debido a las diferencias en profundidad del agua. ¡¡¡Es espectacular!!! Las fotos que te muestro o que verás en internet no enseñan realmente lo que te vas a encontrar. La laguna tiene pocos accesos libres, toda su costa principal está rodeada por diferentes locales comerciales, como hoteles, cafeterías o restaurantes. Con esto lo que quiero decir es que, si no estas alojado en alguno de estos hoteles o accedes a algún restaurante, es difícil ver la Laguna de Bacalar. Merece la pena quedarse al menos dos noches en Bacalar, nosotros nos quedamos sólo una noche y lamentamos no habernos quedado un día más para descubrir más rincones.

Una de las actividades imprescindibles para poder conocer la Laguna, es hacer la excursión en barco (ya sea en privado o compartido), en catamarán o bien en kayak por tu cuenta. Estas excursiones las puedes contratar directamente allí, hay muchos puestos, agencias o personas por la calle paralela a la laguna que ofrecen todas estas excursiones. Hay varias salidas al día. Elijas la modalidad que elijas, asegúrate de que tu tour tenga por lo menos, estas paradas:

  • El Canal de los Piratas – Se trata de un estrecho de agua por donde los piratas lanzaban sus ataques. Aquí te dejaran nadar durante un tiempo, en unas aguas extremadamente cristalinas, con profundidad máxima de 1,5 – 2 metros. Aquí veras los restos de hormigón de lo que pretendió ser un bar con forma de barco, por fortuna el proyecto fue paralizado y nunca se llegó completar.
  • El Cenote Negro – Es uno de los cinco cenotes que hay en la laguna. Es el más profundo con aproximadamente 180 metros. Es curioso ver esta mancha negra, debido a la profundidad en medio de aguas tan turquesas.
  • La Isla de los Pájaros – Es una pequeña isla con mucha vegetación y cientos de pájaros.
  • Estromatolitos – Es una zona donde se encuentran estas estructuras de cianobacterias que liberan oxígeno y que se han ido formado a lo largo de miles años, parecen rocas, pero son muy frágiles y no deben tocarse.

Otra de las actividades que puedes hacer en Bacalar es visitar algún balneario, esta es la mejor opción si tu alojamiento no sale directamente a la laguna. Los balnearios son zonas preparadas para bañarse en la laguna, cobran un pequeño importe de entrada, pero tienen parking, restaurante para picar algo y beber unas cervezas y servicio de baños y duchas. Hay varios: Balneario mágico Ejidal, Balneario Ecológico, Balneario Municipal (con instalaciones muy básicas) y el balneario cocalitos, en el que estuvimos nosotros, justo al lado de los Estromatolitos.

Nos hubiera encantado ver los rápidos de Bacalar, pero ya no nos dio tiempo, por eso recomiendo al menos dos noches en esta hermosa laguna. Los rápidos están en un estrecho, justo en el punto donde se conecta con su hermana, la Laguna de Xul-Ha, donde hay un flujo de agua constante, debido a la diferencia de altura entre las dos, ideal para bañarte o hacer kayak.

NOTA: Desde Tulum a Bacalar hay una sola gasolinera, no olvides de llenar tu depósito antes de dejar Tulum. Si tienes tiempo, quédate dos noches para disfrutar de Bacalar, es realmente impresionante, a pesar de haber visto muchas playas de aguas cristalinas (Punta Cana, Samaná, San Blas en Panamá, Isla Mauricio, etc) creo que éstas sólo las podría comparar con las de Zanzíbar, pero en mi opinión éstas son aún de un azul más intenso.

PLAYA DEL CARMEN / Día 12 al 18

Regresamos a Playa del Carmen después de 12 días de recorrido, aún no habíamos terminado de explorar la Península de Yucatán, pero desde aquí en adelante lo haríamos en transporte público tomando como base Playa del Carmen. Devolvimos nuestro coche de alquiler y ocupamos un hermoso apartamento a la orilla del mar, con piscina privada, durante la semana que nos faltaba para terminar nuestro recorrido por esta zona de México.

Playa del Carmen es una animada ciudad y uno de los destinos turísticos más importantes de todo el Caribe, con numerosos complejos hoteleros junto a sus playas. Sus playas al igual que las de Cancún decepcionan un poquito, al estar completamente limitadas por los hoteles y restaurantes. La ciudad es muy turística y prácticamente todo está orientado al turismo de masa con precios más altos que en cualquier otra parte de México. Playa del Carmen es uno de los principales centros de operaciones para realizar excursiones por toda la Rivera Maya, ya sea en transporte público o en excursión organizada. Su avenida principal es La Quinta Avenida, calle peatonal paralela a la playa, lugar repleto de tiendas de souvenirs, restaurantes, bares, discotecas y clubs muy animados en la noche. La verdad que Playa del Carmen no tiene nada que ver con el resto de México, se podría decir que uno está en Ibiza o en cualquier ciudad playera enfocada al turismo de masa y diversión. Ahora con mirada retrospectiva, igual hubiera preferido tomar como base Tulum en lugar de Playa del Carmen, Tulum es más auténtico, bohemio y sus playas son más bonitas. El inconveniente es que se encuentra a 5 km de distancia del mar, por lo que se necesita transporte (moto) para moverse. A diferencia, Playa del Carmen queda en el medio de todo, a 65km de Cancún y 55km de Tulum, así que tomar esta ciudad como base de operaciones es una también una buena opción. Desde el aeropuerto de Cancún hay autobuses públicos de la compañía ADO que salen cada 30 o 45 minutos por 220 pesos/trayecto hacia Playa del Carmen, tardan aproximadamente una hora en su recorrido y no es necesario reservar con antelación.

Nosotros utilizamos esta ciudad como base y cada día lo dedicamos a una playa diferente. Para movernos desde Playa de Carmen a las diferentes playas tomamos los colectivos públicos que salen de la calle 2 Nte, entre la avenida 15 y 20, Hay colectivos que salen constantemente a lo largo del día hacía Tulum y también hacia Puerto Morelos (dirección Cancún), salen cada pocos minutos, es decir: “cuando el colectivo se llena, sale”. El precio oscila entre 30 a 50 pesos por trayecto/persona, dependiendo de la distancia. Los colectivos te dejan en la carretera principal que une Tulun – Playa Carmen – Cancún, y desde ésta se debe recorrer el último tramo a pie o en taxi.

De esta manera hicimos cada día una excursión diferente, visitando lo que probablemente son algunas de las playas más bonitas de Playa del Carmen/Tulun. Escogimos estas playas según los criterios de Pello quien lleva cinco años pasando sus vacaciones en esta zona y Miguel quien tiene su residencia de verano (o descanso) en Playa del Carmen y ambos lo conocen a la perfección.

Playa Akumal y restaurante la Buena Vida.

La playa Akumal es una de las más recomendadas en guías y blogs de viajes. Me gustó, pero no creo que sea la más bonita, demasiada gente, demasiadas tumbonas y sombrillas que roban su encanto. Además, desde el 2018 los extranjeros tienen que pagar 100 pesos para acceder a ella, no creo justo que se deba pagar para entrar en ninguna playa, deberían ser públicas y luego quien quiera que pague por la sombrilla o la tumbona (que igualmente no estaban incluidas en el precio de acceso). Lo que realmente es interesante de esta playa es que se puede ver con mucha facilidad tortugas en el agua sin necesidad de tomar ningún tour de los que ofrecen para nadar con las tortugas. Nosotros vimos varias mientras nos bañábamos, así que no te olvides de llevarte tu propio equipo de snorkel. Después de estar unas horas en Akumal, disfrutando de la observación de tortugas, nos acercamos al Restaurante Buena Vida que se encuentra a 1.5km de la playa. Es un restaurante muy acogedor, a pie de playa, con columpios en la barra y que además tiene una rica gastronomía. Es un sitio realmente agradable con buena música y que tiene su propia playa, aunque es bastante más estrecha y su acceso es más complicado, por no ser de arena sino de rocas, nada que envidiar a la playa de Akumal. El restaurante tiene su propia piscina donde te puedes dar un chapuzón si no quieres entrar el mar. Para llegar hasta esta playa, indica al conductor que te pare en playa Akumal y desde aquí camina 10 minutos en dirección al mar, de camino vas a ver unos murales pintados muy chulos. El precio del colectivo es de 40 pesos trayecto/persona.

Playa Xpu-Ha

Esta es una de las playas que más me han gustado de Rivera Maya, aunque para mí las mejores fueron las de Holbox. Es una playa pública, gratuita (de momento). Al entrar hacia la izquierda se encuentra la zona más animada, con restaurantes donde poder comer un rico pescado frito o a la parrilla, por la tarde incluso hay conciertos en vivo. Hacia la derecha encontrarás la parte más tranquila, es una playa de postal, con arena blanca y aguas turquesas. En esta playa, a diferencia a la de Akumal, únicamente existe un resort y, pasando éste, te encontraras en una zona donde prácticamente no hay nadie. Para llegar, pide al conductor parar en playa Xpu-Ha y camina 7 minutos en dirección al mar. El precio del colectivo es de 35 pesos por trayecto/persona.

Puerto Morelos

Es un tranquilo pueblo de pescadores, con hermosas playas de arena blanca y aguas cristalinas y con el atractivo de tener el arrecife a tan sólo 600 m de la costa y al que se puede llegar en lancha en pocos minutos. Ofrecen excursiones para bucear o hacer snorkel desde la playa. Esta playa también es preciosa y bastante tranquila. Hay varios restaurantes a pie de playa, algunos muy económicos, y con comida local, como: La Petita en la Playa un local muy recomendable, para comer pescado en abundancia y a muy buen precio. Puerto Morelos nos gustó tanto que fuimos en dos ocasiones. Aún conserva esa atmósfera de pueblo de pescadores y hay mucha menos gente que en Xpu-ha y por supuesto que en Akumal. Para llegar hasta aquí, hay que tomar un colectivo en dirección Cancún, pedir que te bajen en Puerto Morelos y desde la parada tomar un taxi por 30 pesos/taxi para que te acerque hasta el pueblo. Precio del colectivo: 35 pesos trayecto/persona.

Tulum y playa Paraíso

Aunque no se puede decir que sean las ruinas más espectaculares de la península de Yucatán, tiene el atractivo de ser la única de estar situada en un acantilado con aguas turquesas de fondo. Esta zona arqueológica se puede recorrer perfectamente en 2 horas y seguidamente darte un baño en la playa, situada justo debajo de las ruinas, para continuar caminando durante 30 minutos por la orilla del mar hasta llegar a Playa Paraíso, una de las playas más bonitas y vírgenes de la Rivera Maya. Aprovecha para hacerte una foto de postal junto a alguna palmera de esta playa. Llegar hasta las ruinas mayas de Tulum es sencillo: toma un colectivo dirección Tulum y di que te paren en las ruinas. Desde aquí camina 10 minutos hasta la entrada principal. El precio del colectivo: 50 pesos trayecto/persona y la entrada a la zona arqueológica de Tulum es de 85 pesos. para extranjeros.

No hay que venir a Tulum esperando algo comparable a Chichén Itzá o Uxmal, estas construcciones nacieron de una civilización maya en declive. Tulum estuvo ocupado del 1200 al 1524 y se cree que fue un puerto de importancia durante sus días de esplendor. Las murallas cierran Tulum por tres de sus lados (el cuarto es el Caribe) dejando bien patente su papel de fortaleza. La ciudad quedó totalmente abandonada unos 75 años después de la llegada de los españoles, fue una de las ultimas en despoblarse, pues la mayor parte de los asentamientos antiguos ya habían sido devorados por la jungla mucho antes de la llegada de los españoles. La palabra Tulum fue acuñada por los españoles y significa “muro” o “cerco” en la lengua maya. Anteriormente este lugar recibía el nombre de Zama (amanecer). La estructura más alta de Tulum es una torre vigía que dominaba el Caribe, denominada el Castillo, y la más significativa, además del Castillo, es el templo de las pinturas, debido a su decoración. Éste consta de mascarones y pinturas policromas, que recubren una pared interior; los frescos han sido parcialmente restaurados, pero resulta casi imposible distinguirlos. Desafortunadamente, no se permite acercarse ni entrar en ninguno de los edificios. Delante de cada uno de ellos, encontrarás colocados unos letreros con toda la información relevante del lugar. Podrás hacer miles de fotos a las iguanas, que encontrarás por todo el recinto de la zona arqueológica.

Merece la pena llegar hasta Playa Paraíso, a 30 minutos a pie de las ruinas de Tulum. Es una playa inmensa y muy bonita para terminar de pasar el día.

Buceo en Rivera Maya

La península de Yucatán posee la segunda barrera coralina más grande del mundo y la más larga del hemisferio norte que se extiende a lo largo de 1.000 km desde el sur de Belice hasta Isla Mujeres. Sí te gusta bucear, esta es una de las excursiones más recomendadas de la Rivera Maya. Te permitirá ver infinidad de peces tropicales, tortugas y moluscos de todo tipo. Nosotros dedicamos un día para hacer dos inmersiones de buceo y fue espectacular, vimos rayas, morenas gigantescas y miles de peces de colores. Si te animas, te recomiendo hacerlo con Good Vibes Diving; son muy agradables, buenos profesionales y de lo más económico de Playa del Carmen para hacer buceo.

GASTRONOMÍA YUCATECA

Esta zona de México siempre se ha distinguido por las peculiaridades de su cocina. Los platos más típicos de la comida yucateca son: La cochinita pibil, papadzules, sopa de lima, ceviche, panuchos yucatecos, huevos motuleños y pescado a la tikinxic. La comida mexicana es tan rica y variada que he dedicado una entrada exclusivamente para conocerla mejor: Gastronomía Mexicana

CONCLUSIÓN PERSONAL

Después de terminar este recorrido por la Península del Yucatán, según mi humilde opinión, diría que hay varios puntos que uno no puede dejar de ver. A mi parecer, uno de ellos es la Laguna de Bacalar, si duda fue uno de los lugares que más me gustaron de todo el recorrido, e incluso propondría conocer las playas Mahahual, que, por lo que me han contado, son más tranquilas y vírgenes que las de Playa de Carmen o Cancún. Imprescindible también visitar al menos uno o dos cenotes. Intenta elegir uno que no sea demasiado frecuentado, por ejemplo el Cenote Palomitas, el Sac-Aua o el Cenote Agua Dulce, en el cual, vayas a la hora que vayas, no suele haber gente. De todos modos intenta estar a la hora de apertura para poder disfrutar durante unos instantes en soledad de esta maravilla de la naturaleza. En cuento a zona arqueológica a visitar, sin duda Chichén Iztá es la más famosa, pero yo personalmente no dejaría de visitar Uxmal; es realmente impresionante la cantidad de decoración que podrás encontrar en ella. Izamal es uno de los pueblos mágicos más bonitos de todo México y merece estar incluido en este recorrido. Y para terminar, nada como pasar unos días de relax y disfrute en las paradisíacas playas de Holbox, alojándote por supuesto en uno de los hermosos hoteles boutique que hay en esta pequeña isla.

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