El Camino de Santiago es una aventura que empieza antes de salir de casa, decidiendo qué ruta hacer, dónde empezar, qué llevar en la mochila o qué hoteles o albergues reservar. Es importante preparar bien el viaje y en este articulo podrás encontrar algunos consejos para hacer el camino de Santiago.  Si estas decidido a hacer el camino seguramente conozcas muchos de estos consejos, pero nunca viene mal recordar.

¿Cuántos caminos hay y cual realizar?

Hay muchísimos caminos para llegar a Santiago, podríamos aplicar el dicho de todos los caminos llegan a “Santiago”. Pero dentro de la península Ibérica encontramos seis, que son los más populares y transitados:

  • El Camino Francés de 775km es en el que confluyen la mayoría de los caminos de peregrinaje europeos que vienen hacía Santiago. Por este motivo, es el más transitado y cuenta con el 60% de todos los peregrinos que llegan hasta la tumba del Apóstol. Comenzó a ser utilizado, sobre todo, a partir del siglo XII, cuando el peregrino Aymeric Picaud, un monje benedictino francés, dejo por escrito paso a paso su ruta a caballo desde Francia hasta Santiago de Compostela. El monje hizo una descripción muy precisa de los pueblos por donde se pasa, las costumbres locales e incluso los peligros a los que se enfrentaban los peregrinos. Fue la primera guía que se escribió sobre el camino, conocida con el nombre de Códice Calixtino y que aún hoy en día sigue siendo un gran referente a la hora de hacer el Camino Francés.
  • El Camino Primitivo, comienza en Oviedo y tiene 323km. Fue el camino que realizo el primer peregrino, el rey Alfonso II, en el año 813. Hasta que se escribió el Códice Calixtino fue el camino principal para llegar hasta Santiago de Compostela.
  • El Camino del Norte o Camino de la Costa. Con 824 km, es el segundo más largo de los seis caminos principales que hay en la península. Recorre la costa Cantábrica y comenzó a ser utilizado por los peregrinos en el siglo IX. La mayoría de los peregrinos llegaban desde Flandes, Francia o de los países del norte de Europa en barco hasta Bilbao o hasta Bermeo y desde aquí comenzaban su recorrido. Cada vez es más transitado gracias a la grandeza de su naturaleza y a las espectaculares vistas del mar Cantábrico.
  • El Camino Portugués se empezó a utilizar desde la independencia de Portugal en el siglo XII. Este camino empieza en Lisboa y recorre 620 km hasta Santiago de Compostela.
  • El Camino Inglés de 155 km. Era el camino utilizado por ingleses e irlandeses que llegaban en barco hasta la costa de La Coruña o el Ferrol y desde aquí realizaban el resto del recorrido a pie hasta Santiago de Compostela.  
  • El Camino de la Plata (o Vía de la Plata) es el camino que atraviesa la Península Ibérica de sur a norte. Comienza en Sevilla y en Astorga se une al Camino Francés hasta Santiago de Compostela. Realmente eran distintas calzadas romanas que unían Mérida con Astorga. Éstas empezaron a utilizarse en la Edad Media por los peregrinos y tras la reconquista de Andalucía se fue prolongando de una forma un tanto artificial hasta llegar a Sevilla, ciudad importante del sur por ser puerto de entrada y salida al nuevo mundo. Es el camino más largo con 956km.
Santiago de Compostela

¿Cuándo ir?

La época para realizar el camino dependerá del camino que escojas. Lo normal es realizarlo entre Semana Santa y octubre, cuando la mayoría de los albergues están abiertos y hace menos frío y llueve menos. Eso sí, en esa época hay muchos más peregrinos, y el calor puede azotar fuerte en algunas etapas. En invierno, no es aconsejable hacer el Camino Primitivo o del Norte por las lluvias y las nieves que hacen intransitables algunos caminos. Y en pleno verano no es conveniente hacer el Camino de la Plata y tener mucho cuidado en el Camino Francés por las altas temperaturas, se puede alcanzar los 45ºC en muchas ciudades de estos dos Caminos, pero sobre todo en el Camino de la Plata.

¿Cuántos kilómetros hacer por día?

Aunque siempre vas a encontrar las Rutas marcadas por etapas, es conveniente conocerse a uno mismo y adaptar las jornadas a tu condición física. El Camino no es una carrera y a veces es mejor hacer etapas más cortas y así llegar con fuerzas y ganas para pasear y conocer el pueblito o ciudad donde se vaya a hacer noche. Lo importante es disfrutar del camino, se tarde lo que se tarde, incluso si es necesario realizarlo a lo largo de varios años. Durante el Camino de Santiago del Norte estuve haciendo una media de 23 a 25 kilómetros diarios, a veces menos para descansar y en tan sólo 2 ó 3 ocasiones llegue a realizar más de 30 kilómetros seguidos.

¿Necesito estar en forma para hacer el Camino?

Si no estás acostumbrado a hacer deporte o caminar a diario, es aconsejable prepararse antes de comenzar el Camino. Lo ideal sería hacer paseos de 10 a 15 kilómetros diariamente antes de empezar el Camino y recuerda de hacerlas con el calzado que vayas a llevar, para que se vaya adaptando a tus pies. Incluso, sería bueno que estos paseos los realices con la mochila y el peso que tengas pensando llevar, para ir acostumbrándote. El Camino de Santiago supone realmente un esfuerzo físico y mental, pero con preparación y voluntad cualquier persona puede realizarlo sin problemas. Llevar bastón durante la marcha también te puede ayudar a reducir la carga de las piernas.

¿Dónde alojarse?

El tipo de alojamiento que uses a lo largo del Camino dependerá del presupuesto del que dispongas. Lo más utilizado por los peregrinos y la forma más económica para hacer el Camino son los albergues. Hay numerosos albergues a lo largo de todo el camino, albergues públicos, privados o incluso religiosos. Las ventajas de alojarse en albergues es que son muy económicos, en algunos solo habrá que dejar un donativo, y por otro lado, será el lugar donde encontrarse con otros peregrinos para compartir momentos inolvidables y compartir experiencias. Sin embargo, también tiene sus inconvenientes, sobre todo si tienes un sueño ligero o te gusta algo más de intimidad.

También encontraremos numerosos hoteles, pensiones, hostales o casas rurales o privadas a lo largo del camino, que ofrecen mayor comodidad que los albergues. Estos se pueden reservar online por cualquiera de las plataformas que existen, por ejemplo: Booking.

Dependiendo del tipo de albergue encontraremos diferentes precios y algunos son posibles de reservar de antemano.

  • Alojamiento de donativo. Esto es bastante habitual en los albergues que pertenecen a una parroquia o a una entidad religiosa, o en algunos monasterios que ofrecen alojamiento a los peregrinos, como en el monasterio de la Magdalena en Sarria, el Monasterio de Samos o el de Zenarruza, este último en el Camino del Norte. Es el alojamiento más modesto que encontraremos en el camino, a cambio solo habrá que dejar la voluntad. No se exige un precio en concreto, pero suele dejarse unos 6-8€ por cama, añadiendo 2/4€ por desayuno/cena, en el caso de tomarlas. No se pueden reservar de ante mano y si no se madruga o se llega con tiempo, pueden no tener plazas libres a tu llegada. Al ser lo más económicos son los que antes se llenan.
  • Albergues públicos. Suele haber siempre uno al final de cada etapa, pertenecen al ayuntamiento de la ciudad o a las entidades públicas de la Comunidad autónoma. Son modestos, con habitaciones de 20 o incluso 30 camas, a veces no se encuentran en el mejor estado. Pero siempre ofrecen baños y la gran mayoría tiene cocina comunitaria. El precio suele estar entre los 8-10€ por noche, dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que estemos. No se pueden reservar online y también puede ocurrir que al llegar estén llenos. Las plazas se reparten por orden de llegada y tienen preferencia los peregrinos que llegan a pie, frente a los que hacen el Camino en bici o a caballo. Es necesario presentar la credencial del peregrino.
  • Albergues privados son por lo general de mejor calidad que los públicos. Tienen habitaciones con 4 o más literas por habitación, pero a veces también tienen habitaciones privadas. Todos tienen servicio de lavadora y secadora y algunos ofrecen desayuno dentro del precio. El precio oscila entre 8 y 17€ por noche. La ventaja es que éstos si se pueden reservar con antelación, por lo cual no hay que correr para hacerse con un plaza. Los precios pueden variar según la temporada, siendo más caro siempre en julio y agosto.

He podido alojarme en los tres tipos de albergues diferentes que existen a lo largo del Camino. Creo que muchas veces el precio en los albergues privados es igual o con muy poca diferencia que en los públicos y suelen estar mejor acondicionados y ser mucho más cómodos. Por ejemplo, en Villaviciosa dormimos en habitación con baño privado para dos y desayuno incluido por 15€ /persona, Claro, que a veces también hay albergues muy caros para lo que ofrecen. ¡Hay de todo! Lo mejor es ir mirando y comprobando los albergues que hay al final de cada etapa con un par de días de antelación. Para ello te recomiendo descargar las aplicaciones del Buen Camino o de Gronze o mirar directamente en la pagina de albergues del Camino. Aquí encontrarás una pequeña descripción de todos los albergues que se encuentra en el Camino y también el precio estimado por noche.

Conviene tener en cuenta que en aquellos pueblos que sean muy turísticos, como podrían ser algunos del Camino del Norte o del Camino de Portugal (Zarautz, Deba, San Sebastián, Santillana, Comillas, Oporto, Coímbra…), es conveniente llamar y reservar con antelación, pues incluso los albergues están muy solicitados durante la temporada alta (Semana Santa y julio y agosto).

¿Qué ropa y utensilios llevar?

  • Lo más importante es llevar sólo lo necesario, evitar los “por si acaso”, al final estos casi nunca se utilizan y sólo nos van a pesar en la mochila. En el caso que necesites algo siempre encontrarás alguna tienda donde poder comprarlo.
  • Recomiendo llevar 3 o máximo 4 camisas deportivas, de las que transpiran y se secan rápido. Las térmicas, no abultan y no pesan. Si vas en verano, lleva todas de manga corta, si es invierno mejor de manga larga.
  • Dos pantalones cómodos y al ser posible desmontables (sobre todo si vas en verano, para que sirvan tanto si hace frio, como si hace calor).
  • Capa de agua. Es mejor capa de agua que chubasquero. La capa protege más parte de tu cuerpo y la mochila al mismo tiempo. Es conveniente que la capa cierre bien por los laterales, para que no se convierta en una vela en caso de viento y se enganche con ramas o arbustos.
  • Un forro polar, pesa poco y protege del frio. Además, es muy sufrido.
  • 3 o máximo 4 pares de calcetines. Conviene comprar calcetines sin costura o antiampollas para evitar las rozaduras.
  • 4 mudas de ropa interior, aconsejable que sean cómodos y al poder ser sin costuras. Para las chicas, lo mejor son los sujetadores deportivos.
  • Pijama, yo recomendaría unas mallas o pantalón de deporte y una camiseta normal, que sirva tanto para dormir como para salir a cenar y estar lo más cómodo posible.
  • Una toalla deportiva, que pese poco y que se seque rápidamente.
  • Saco si es invierno o saco sábana si es verano.
  • Sandalias que se puedan utilizar para la ducha y para caminar cómodamente al terminar las etapas, para que nos descansen los pies.
  • Zapatillas o botas de trekking, que sean impermeables, cómodas y sobre todo que hayan sido utilizadas anteriormente. Nunca se debe estrenar zapatillas durante el camino. Es aconsejable que las zapatillas sean un número más grande al que se usa habitualmente con cualquier otro calzado, pues los pies tienden a hincharse bastante a partir del segundo o tercer día de caminata.
  • Si viajamos en invierno conviene llevar una chaqueta que abrigue pero que no abulte, ni pese. Lo ideal sería un plumífero de los que abultan poquito. Recuerda que cuando caminas se suda y no se tiene frio.
  • Crema de sol, gafas de sol, pañuelo para el cuello (que se puede utilizar para cualquier cosa: bufanda, cinturón, para la cabeza, torniquete…), gorra para el sol.
  • Bastón de trekking, te ayudará mucho en las pendientes fuertes. Se pueden llevar dos, aunque con uno sólo basta.
  • Neceser con lo imprescindible y siempre botes pequeños. Si se gastan se puede volver a comprar por el camino.
  • Vaselina, es fundamental darse vaselina en los pies antes de empezar a caminar, ello evitara en gran medida las rozadoras y previene la aparición de ampollas.
  • Cantimplora o botella para el agua.
  • Tiritas “Compeed”, pueden sernos muy útiles en el caso de aparecer ampollas.
  • Aguja e hilo, puede que necesitemos la aguja en el caso de que salgan ampollas, así como para reparar cualquier prenda.

¿Qué tipo de mochila llevar?

Lo importante es que sea una mochila que pese poco, que sea liguera y según mi experiencia pequeña. Yo no recomendaría mochila de más de 40L. Es suficiente de 35 o 40 litros, de esta manera no tendrás la tentación de llevar más de lo que vayas a necesitar.

  • Que sea cómoda y ergonómica
  • Que esté almohadillada en hombros y cintura
  • Mejor que tenga rejilla en la espalda para la evacuación del sudor
  • Mejor si tiene bolsillos laterales, para llevar las cosas repartidas. Sobre todo, es importante llevar el chubasquero o capa de agua siempre bien localizado y a mano.
  • Que tenga malla lateral para colocar la botella de agua.
  • Lo más importante sobre la mochila, es que una vez llena, no supere el 10% de tu peso.
Playa de Luaña

¿Qué hacer si finalmente no puedes con el peso de tu mochila?

Si finalmente llevar la mochila encima te resulta demasiado pesada o tienes problemas de rodillas o espalda, puedes utilizar el servicio que ofrece Correos para trasladar la mochila a lo largo del Camino, etapa a etapa. Yo no llegue a utilizarlo, pero encontré a varios peregrinos que lo utilizaban y funcionaba bastante bien. Puedes contratar este servicio directamente a través de su página web CORREOS. Lo más importante es saber dónde vas a dormir la noche siguiente, porque al hacer la reserva debes seleccionar el punto de recogida y el albergue de destino. Ellos la recogen antes de las 8 de la mañana del albergue desde donde sales y te lo entregan en el siguiente alojamiento. El pago se hace directamente con tarjeta de crédito o Paypal a través de su página.

¿Dónde se puede obtener la Credencial del Peregrino?

La Credencial es el pasaporte que certifica que estas viajando como peregrino y en algunos albergues, aquellos que sólo dan alojamiento para peregrinos, es obligatoria presentarla. En la Edad Media servía como salvoconducto y permitía viajar libremente y sin riesgo a lo largo del Camino de Santiago.

Esta Credencial la podemos conseguir antes de comenzar nuestro camino en las muchas Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago que hay repartidas por toda España, y también en muchos otros países. En Madrid también se puede conseguir en la iglesia de Santiago, situada en la Plaza Santiago (zona Ópera). O bien se puede pedir al albergue donde se pase la primera noche al empezar el Camino. Lo importante es que escribas al albergue o a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago para que te la tengan preparada el día que vayas a empezar el camino.

La credencial se va sellando en los lugares donde se duerme, pero también se puede sellar en parroquias, monasterios, catedrales, ayuntamientos o en algunos bares y restaurantes del camino. En los últimos 100 km es necesario sellar la credencial al menos dos veces al día para demostrar que se realizaron realmente a pie y así conseguir la Compostela al llegar a la tumba del Apóstol Santiago. En el caso que vayas en bicicleta necesitarás sellarlo 2 veces durante los últimos 200 kilómetros.

Por lo general, si la Credencial la gestiona las Asociaciones de Amigos del Camino o en las sedes sociales a estas, no cobran nada por ella. Sin embargo, algunos albergues cobran entre 50 céntimos a 2 euros o solicitan un donativo para sus actividades de protección y mejora del Camino por ella.

Si haces el Camino a Fisterra y Muxía, podrás obtener la Fisterrana y la Muxiana enseñando tu Credencial con los sellos de este otro recorrido. La Fisterrana acredita que has llegado al Fin del Mundo. Al igual que para la Compostela, habrá que reunir dos sellos diarios para demostrar nuestro paso por cada etapa. Estos certificados serán expedidos directamente en el albergue de Fisterra y en la oficina de Turismo de Muxía.

Playa la Isla

¿Qué es la Compostela y donde se obtiene?

La Compostela o Compostelana es el documento que acredita que has cumplido la peregrinación y visitado la tumba del Apóstol Santiago con motivo cristiano.

Está se recibe en la Oficina del Peregrino (Ruas das Carretas 33) a la llegada a Santiago, presentando tu Credencial y demostrando con ella que has realizado como mínimo los últimos 100 kilómetros del Camino a pie o a caballo o los últimos 200 kilómetros en bicicleta. No obstante, no es necesario haber realizado el Camino de forma continuada en el tiempo, aunque sí geográficamente. Así, podemos hacer la ruta por tramos, pero retomándola siempre en el lugar en la que hemos finalizado.

¿Qué gastos conlleva el realizar el Camino de Santiago?

Aunque muchos dicen que el Camino de Santiago “no tiene precio” por todo las experiencias y momentos inolvidables que deja, siempre es bueno hacer un pequeño calculo de lo que más o menos nos vamos a gastar al realizar el Camino de Santiago.

  • Transporte de ida y vuelta. El precio del transporte dependerá del lugar de partida y el lugar elegido para comenzar nuestra primera etapa del camino. Por ejemplo: si salimos desde Madrid hay trenes tanto a Sarria donde se puede comenzar Camino Francés, como a Tui para comenzar el Camino Portugués o a Irún para comenzar el Camino de Santiago del Norte. Precio aproximado de tren desde Madrid a una de estas ciudades: 55€ por trayecto.
  • Alojamiento: Dependerá si nos quedamos en albergues o en pensiones. En albergues tendremos que calcular una media de 13€ por noche. Algunos serán un poquito más y otros los encontraremos por un poquito menos. Los albergues públicos tienen un precio de 8€ la noche, pero no siempre tienen disponibilidad. Además, a veces por un poquito más merece la pena albergues privados, esto irá dependiendo del lugar donde vayamos a hacer nuestro descanso.
  • Comidas. Por el camino de Santiago se encuentran bares y restaurantes con menús diarios e incluso con “menú del peregrino” que son bastante asequibles. Muchos albergues también ofrecen desayuno a los peregrinos por 3€. Un menú al medio día suele salir por 10-12€ (incluido bebida, postre y pan). Y para la cena yo calcularía algo más ligero por unos 6 a 10€. También tenemos que contar con la parada que se suele hacer a mitad del camino para descansar y reponer fuerzas y donde tomaremos o picaremos alguna cosita. Es decir, debemos calcular un presupuesto de aproximadamente 25-28€ diarios en gastos de comida diarios.

Sí se quiere ajustar un poco más el presupuesto, se podría hacer uso de las cocinas que tienen muchos albergues para preparar nuestra comida. En este caso el coste dependerá de lo que queramos gastar en hacer la compra. En este caso es recomendable comprar siempre en el pueblo donde se vaya a cocinar y no cargar con peso extra en la mochila.

Cachopo

Lectura recomendada para el Camino de Santiago

A mi me gusta siempre llevar algún libro que tenga algo que ver con lo que vamos a visitar. Existen muchos libros sobre el Camino, pero la mayoría son biografías de autores que nos cuentan su experiencia o su crecimiento personal mientras hacían el Camino. Yo personalmente te recomiendo más alguna de las siguientes novelas:

  • Iacobus y Peregrinatio de Matilde Asensi, dos libros fabulosos que nos dará mucha información de toda la simbología que existe a largo del camino.
  • El alma de las piedras de Paloma Sánchez-Garnica, donde leeremos sobre el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago y los orígenes del Camino.
  • El jardín de la Oca de Toti Martínez de Lezea, con el que aprenderemos la relación entre el juego de la Oca y el Camino de Santiago.
  • La estrella peregrina de Ángela de Irisarri, novela histórica basada en las penalidades de una condesa francesa que decide hacer el camino durante la Edad Media para pedir que su hija enana creciese.