Maramures es una de las regiones más recónditas de Rumanía, pero también una de las más auténticas del país. Es una región poco conocida por los turistas, pero con un gran encanto. Aquí podemos conocer la cultura y la esencia del país, además que es una zona hermosamente bella por su paisaje de bosques y montañas. Personalmente fue una de las zonas que más me gustó de Rumanía, por lo que he decidido hacer una entrada exclusiva para esta región. Aquí encontrarás el mejor recorrido por Maramures y sus iglesias de madera que tienen el honor de haber sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  

La región está situada al norte de Rumanía, haciendo frontera con Ucrania, es una de las zonas menos turística y rurales del país. Es una región dedicada sobre todo a la ganadería y a la madera. Aquí abundan las granjas, los carromatos tirados por caballos, los campos con montañas de heno y campesinos vestidos con su tradicional vestimenta. Pasar unos días en alguno de los pueblos rurales de esta región es como retroceder a la Edad Media.

Maramures se caracteriza por su gente hospitalaria, su gastronomía tradicional y sus tradiciones que perviven casi intacta desde hace siglos. Esta región es indiscutiblemente conocida por sus impresionantes iglesias de madera y puertas ricamente talladas en la carne del árbol que dan acceso a la mayoría de las casas. Prácticamente toda casa, incluso las más nuevas, tiene un arco de madera dónde se han tallados ornamentos florales, imágenes folclóricas o de santos. Estas puertas son construidas como barrera simbólica ante las fuerzas del mal que puede existir en el exterior de la casa. Las mejores obras de arte de puertas de madera las encontramos en los pueblos de Desesti, Bãrsana, Budesti y Breb.

Breb, situado a pocos kilómetros de Budesti, es una aldea rústica y prácticamente aislada con muchas puertas de madera y donde se encuentra alguno de los artesanos tradicionales. Aquí nosotros visitamos el taller del tallista Patru Pop, quien lamentablemente había fallecido un año atrás. Su nuera, muy amablemente, nos enseño algunas de sus obras. Este artista talló gran parte de las puertas que encontramos en Bred y en Budesti. Otra de las cosas que llama la atención en esta zona son los árboles con cacerolas o tazas al revés que se ven delante de algunas casas. Este tipo de árbol significa que la familia que vive dentro tiene una hija soltera y puede ser cortejada.

En la región de Maramures hay más de 40 iglesias de madera, pero solo ocho han recibido el título de Patrimonio de la Humanidad. Estas están siempre indicadas con carteles marrones. Reciben el nombre de “Biserica de Iemn” en rumano, seguido del nombre del pueblo donde se encuentra o del santo al que está consagrada para distinguirlas de otras iglesias de madera que pudiera haber en la misma aldea. Estas iglesias tienen características muy similares, las principales son:

  • Se construyeron entre los siglos XVII y XVIII, cuando los gobernantes húngaros católico-romanos prohibieron a los rumanos cristiano-ortodoxos construir iglesias de piedra.
  • Se caracterizan por sus altas agujas góticas, siendo algunas de las iglesias de madera más altas del mundo.
  • Están construidas completamente de madera de pino o roble, utilizando la técnica de construcción de ensamblaje sin la utilización de clavos.
  • En el interior son muy acogedoras. Los suelos están cubiertos de alfombras y los bancos de tapetes de lana, las puertas y ventanas son pequeñas. Sus paredes y techos están completamente revestidos de murales con imágenes de santos y escenas religiosas, pintados directamente sobre la madera. 
  • Alrededor de estas iglesias encontramos un pequeño cementerio donde es enterrada la gente del pueblo desde hace cientos de años.
Alrededores iglesia Desesti
  • A no ser que en el momento de visitarlas se esté oficiando misa, se debe pagar una entrada que oscila entre 5 a 7 RON (un 1 ó 1,5€) dependiendo de la iglesia.
  • Por lo general, permanecen cerradas los lunes y están abiertas de martes a domingo de 9 a 18 horas, horario más reducido en el invierno. Muchas veces se encuentran cerradas y es necesario llamar al teléfono que se indica en la puerta de cada una de ellas para que vengan a abrirla y poder visitarla.

Si tienes tiempo suficiente te propongo conocer las ocho iglesias, junto con el cementerio de Sãpãnta, en un recorrido de dos días. Lo mejor forma de recorrer Maramures es con coche de alquiler, que te permitirá llegar al rincón más remoto o lejano y pararte donde quieras. Lo normal es empezar a visitarla llegando desde Transilvania como hicimos nosotros.

Viniendo desde Sighisoara (Transilvania) como podéis ver en mi entrada RUMANÍA EN 11 DÍAS podremos conocer todas estas iglesias en el siguiente orden:

IGLESIA DE ROGOZ

Está será la primera que encontremos llegando desde Transilvania. El nombre por el que la podemos encontrar en Googlemaps: Biserica de lemn Sf. Arhangeheli din Rogoz, construida en 1663. Destacan sus coloridas pinturas que decoran las paredes laterales y el techo realizadas en 1785 por el artista local RAdu Munteanu.

Iglesia de Rogoz

IGLESIA DE PLOPIS

Hacia el norte, a tan solo 45 minutos (36 km) en coche de la primera, se encuentra la segunda de las iglesias declaradas Patrimonio de la Humanidad con el nombre de Biserica de Iemn Sf. Arhangheli din satul Plopis, construida en el 1798 . Destaca su alta aguja de madera y sus murales con la Pasión de Jesucristo, Adán y Eva y los Arcángeles Miguel y Gabriel.

IGLESIA DE SURDESTI

Nuestra tercera iglesia esta situada a solo 2 km al norte de la anterior. Esta iglesia me pareció una de las más bonitas de las ocho que visitamos por su estructura. Conocida como Biserica de Iemn Sf. Arhangheli Mihail si Gavriil din Surdesti su aguja de 54 metros de altura la convierte en la más alta de madera del mundo. En su interior hay pinturas con imágenes de la Pasión de Jesucristo y del Apocalipsis, donde aparece una curiosa figura de un dragón con siete cabezas. La estructura de esta iglesia es muy parecida a la de Plopis, pero ésta es mucho más antigua que la anterior. Además, es mucho más bonita por su alta aguja y por los arcos labrados que decoran los dos niveles de la nave central.

Este día dormimos cerquita de Desesti en una hermosa pensión que tenia sus propios estanques donde crían truchas. Algo muy típico de la región y que te comento un poquito más abajo. Al día siguiente continuamos nuestro recorrido por estos hermosos templos de madera.

IGLESIA DESESTI

Llegamos a primera hora de la mañana y tuvimos la suerte de conocerla en todo su esplendor, mientras se celebraba misa. Quizás por ello o por su entorno, que es precioso, ésta, junto a la del día anterior de Surdesti, fueron las dos que más me gustaron de las ocho iglesias de madera que visitamos en Maramures. De la iglesia Biserica de Iemn Cuvioasa Paraschiva debemos destacar su hermoso interior con suelos cubiertos de alfombras, bancos con mantas de lana y sus preciosas pinturas de 1780, donde se debe mencionar los que se encuentran a la derecha al entrar al porche que muestran escenas de Sodoma y Gomorra.

Iglesia de Desesti

Fue una autentica suerte poder vivir este momento, los feligreses nos invitaron a entrar y observar de cerca la celebración. La iglesia de por si es preciosa, pero poder vivirla con su ceremonia hizo que fuese una de nuestras favoritas. Aquí os dejo un video de este momento:

IGLESIA BUDESTI

Después nos fuimos a conocer el pueblito de Bred y de Budesti, a 20 minutos o 15 kilómetros de Desesti. Son dos de los pueblos más bonitos de Maramures, gracias a sus tradicionales puertas de madera tan elaboradas. Además, en Budesti tenemos la Biserica de Iemn Sf Nicolae din Budesti-Josani que data de 1643, es decir, la iglesia más antigua del conjunto de ocho que estamos visitando. Su campanario es mucho más bajo que las que hemos visto anteriormente, tan solo tiene 26 metro de altura (la mitad). En el interior destaca las pinturas del Juicio Final.

Iglesia de Budesti

CEMENTERIO ALEGRE – SÃPÃNTA

Desde Budesti te aconsejo subir hacia uno de los cementerios más curiosos que hayas visto jamás. Se trata del cementerio Alegre de Sãpãnta, situado a 45 km (poco menos de una hora) de Budesti. Este cementerio es conocido por sus cruces azules, talladas con imágenes que representan al difunto, enterrado bajo ellas, de una manera muy original y naif. Paseando por la hilera de tumbas no podremos evitar soltar una sonrisa, incluso sin entender los epitafios que acompañan a las tumbas.

El cementerio es obra de Ioan Stan Pãtras, un artista local, que comenzó en 1935 a tallar estas cruces de madera con imágenes que cuentan algún episodio cotidiano de la vida de los fallecidos o aquello que más le gustaba hacer al muerto. Vemos imágenes con escenas de pastores cuidando ovejas, amigos tomando cervezas, un productor de palinka, señoras bordando, hilando o cocinando, conductores de tractores o taxistas e, incluso, a una mujer sentada frente a la Torre Eiffel. Es algo muy curioso.

Hay cerca de 800 tumbas. 700 de ellas fueron pintadas por el maestro Pãtras, quien murió en 1977. Las otras 100 han sido realizadas por su discípulo, que sigue tallando en el mismo estilo para los vecinos que fallecen. La entrada al cementerio es de 5 RON (1€).

Cementerio Sãpãnta

El color azul de las cruces simboliza la esperanza y la libertad. Algunos de los epitafios escritos bajo estas imágenes son bastante divertidos. Por ejemplo, se encuentra este poema dedicado a una suegra: “debajo de esta pesada cruz esta mi suegra, si hubiera vivido tres días más sería yo el que estaría bajo tierra”. 

IGLESIA BÂRSANA

Continuando hacia el este, a 40 km (45 minutos) de Sãpãnta, se encuentra esta iglesia, conocida como Biserica de Iemn Intrarea Maicii Domnului di Bârsana. Construida en 1720, era parte de un monasterio situado en la parte este de la ciudad, fue desmontada y trasladada pieza por pieza al lugar donde se encuentra actualmente para protegerla de la destrucción de los turcos. Como curiosidad, la chica que vende la entrada (5RON) te hace una interesante introducción de la historia de la iglesia y de sus pinturas interiores.

Iglesia de Bãrsana

IGLESIA POIENILE IZEI

Unos 18 km (25 minutos en coche) al surest de Bârsana se encuentra la penúltima iglesia a conocer: Biserica de Iemn Cuvioasa Paraschiva din Poienile Izei.

IGLESIA IEUD

Y finalmente a tan solo 16 km o 22 minutos en coche conoceremos la última de la lista de ocho. En el interior de Biserica de Iemn Nasterea Maicii Domnului din Ieud Deal, también inscripta en la lista de Patrimonio de la Humanidad, se encontró el Códice de Ieud, un documento del siglo XIV considerado el ejemplo más antiguo de escritura rumana.

El pueblo de Ieud es muy tradicional. Aquí vimos mucha gente mayor con sus vestimentas tradicionales sentadas en las puertas de madera conversando unos con otros. Se puede hacer la segunda noche aquí y desde aquí continuar camino hacia la región de Bucovina para seguir conociendo las maravillas de este país.

RESUMEN

Es una región que merece mucho la pena, donde podrás vivir en persona las tradiciones rurales de Rumanía. En el caso de que no dispongas de tanto tiempo o te aburran tantas iglesias, considero que sería necesario al menos parar en la de Surdesti, Desesti, Budesti y la de Ieud. Aunque realmente merecen la pena pasar por todas, pues no son solo las iglesias, sino las pequeñas aldeas llenas de granjas y población con sus trajes tradiciones que encontramos por el camino. 

Además, es el lugar ideal si quieres traerte algo de artesanía típica del país, como las camisas bordadas, prenda típica en los trajes tradiciones tanto de hombres como de mujeres, utensilios de madera, cerámica y alfombras. Las alfombras deben mucho a la invasión turco-otomana. También veremos a los señores con sus tradicionales y cómicos gorros cilíndricos de paja, los clops, típicos del traje tradicional,.

Aldeanos de Maramures
Señor con el curioso sombrerito de paja de Maramures, llamado clop.

¿DÓNDE DORMIR EN MARAMURES?

Maramures está lleno de pensiones tradicionales y de curiosas piscifactorías con sus propios estanques o lagos donde crían truchas que después ofrecen como plato principal y están riquísimas. Hay muchas de estas pensiones tradicionales, construidas de madera con sus propias piscifactorías. Estas son, sin duda, la mejor opción para pasar una o dos noches en la región. Son posadas sencillas, pero con mucho encanto y abundan por toda la región, sobre todo en los alrededores del rio Mara y el rio Iza, es decir, sobre la carretera 18 y la 186. La habitación doble oscila entre 30 y 50€ la noche. Se puede comer en el jardín, junto a los estanques de las truchas, sirven una rica trucha fresquísima con polenta y salsa de ajo y super económico. Es una experiencia chulísima.

Trucha frita

Nosotros no llevábamos nada reservado y fuimos parando en varias para preguntar precios. Una muy bonita es Cascada Happy Fish tiene hasta una cascada, pero nos pareció algo cara para los precios del país. Nosotros nos alojamos cerca de Desesti, en Pensiunea «La Pintea Haiducu» . Es una pensión familiar, tradicional y preciosa, regentada por Basile, un señor que la ha construido con sus propias manos con el dinero que ahorraba trabajando durante 22 años en España. La pensión tiene sus propios estanques donde crían sus truchas que están deliciosas. La habitación doble nos salió por 30€ y sin duda es 100% recomendable. La cena con trucha fresquísima y deliciosa, con postre y varias cervezas por cabeza salió por menos de 65€ para cuatro personas.

Otra que también te recomiendo es la Pensiunea Casa traditiilor en Ieud. Es preciosa, su gente es encantadora, ofrece cena de menú por 60RON (12€) por persona que esta buenísima. Toda de madera y habitaciones hermosamente decoradas, mira la nuestra:

En ningún caso reservamos con antelación, simplemente llegamos y preguntamos en el momento. Claro que viajamos a mediados de septiembre y estábamos fuera de la temporada alta. Septiembre es una época perfecta para visitar Rumanía y en especial esta zona. No hace ni calor, ni frio y hay poca gente viajando con lo que se encuentra alojamiento sin necesidad de reservar con antelación. Si tienes tiempo suficiente para visitar Rumanía te recomiendo eches un vistazo a Rumanía en 11 días donde podrás encontrar un recorrido muy variado y completo por los principales tesoros del país. Por el contrario, si estas pensando en visitar Rumanía pero solo dispones de 5 o 6 días, echa un vistazo a Brasov y sus alrededores para conocer lo principal del país. Es un país fascinante que no te dejará indiferente.