Fue fundada a mediados del siglo XIX. Esta religión tiene orígenes persas cuyos fieles siguen las enseñanzas del profeta Bahá´u´lláh y tiene su lugar de culto en las laderas del Monte Carmelo. En este monte se encuentran los restos del Báb, el predecesor espiritual del Bahá´u´lláh. Bab fue ejecutado en Persia en 1850 y sus restos fueron conservados en secreto por sus seguidores, que los llevaron a Haifa en 1909 para ser enterrados en el lugar que había sido escogido personalmente por Bahá´u´lláh. La fe bahaí sostenía que había demasiados profetas, incluidos Abraham, Moisés, Buda, Krishna, Zoroastro, Jesús y Mahoma. Su creencia principal radica en la integración y complementación de todas las religiones, cada una aportando sus mejores valores y el entendimiento de la humanidad. También predica la igualdad entre hombres y mujeres.

Esta fe se remonta a Alí Mohamed (1819-1850), nacido en Shiraz, Irán, quien en 1844 declaró que él era el Bab (“puerta”) y anunció la aparición inminente del Mensajero de Dios que esperaban todos los pueblos del mundo. Este anuncio provocó una persecución por parte de los musulmanes que acabó con el arresto de Bab, su encarcelamiento y finalmente, su ejecución. Una de las profecías de Bab hablaba de la llegada de “aquel a quién Dios hará manifiesto”. En 1866, un babi (seguidores de Bab) proclamó que él era la encarnación de dicha profecía y adoptó el título de Baha´u´llah, tras afirmar haber recibido la inspiración divina mientras estaba preso en el infame Pozo Negro de Teherán.

Al igual que sucediera con Bab, las declaraciones de Baha´u´lláh no fueron bien recibidas en Persia y fue expulsado, primero a Bagdad, luego a Constantinopla, Andrinópolis y por último a la colonia otomana de Acre. Desde la cárcel de Acre, redactó los dogmas de una nueva fe, el bahaísmo, cuyo nombre deriva de la palabra árabe baha (gloria).  Entre sus escritos, Bahá´u´lláh habló sobre la igualdad de sexos, la unidad de la raza humana, la paz mundial, la obligatoriedad de una educación universal y la armonía entre la religión y las ciencias.

El Centro Mundial Bahaí, famosos por sus jardines, se encuentra en el monte Carmelo de Haifa, mientras que su lugar más sagrado es el santuario de Bahá´u´lláh cerca de Acre; en ambos lugares trabajan voluntarios llegados de todo el mundo. Los bahaíes no hacen proselitismo de su fe, por lo que no buscan conversos en Israel. Tampoco hay ninguna comunidad oficial de bahaíes en Israel. Hoy la fe bahaí cuenta con 5 o 6 millones de seguidores en todo el mundo.

Si tienes dudas o te interesa explorar más a fondo en el tema, puedes consultar la web de la comunidad bahaí en España aquí.