He tenido la suerte de visitar la maravillosa capital argentina, Buenos Aires, en dos ocasiones y estoy convencida que volveré a recorrer sus hermosas avenidas y a visitar sus teatros, librerías y cafés centenarios en alguna ocasión más. Es una ciudad moderna y llena de energía que invita a pasear y que ofrece una amplia oferta turística.  Para poder conocer lo más importante de Buenos Aires planea al menos una estancia de tres días en ella.

Llegar y desplazarse:

La ciudad tiene transporte público en funcionamiento 24 horas con 6 líneas de metro y 108 de autobuses. Es muy fácil desplazarse de un sitio a otro en trasporte público, pero la mayoría de sus atracciones son accesibles a pie. Te recomiendo que reserves tu hotel en el barrio Microcentro, de esta manera podrás caminar sus principales avenidas como 9 de Julio, Santa Fé y Avenida de Mayo y llegar a pie a otros barrios como: San Telmo, Puerto Madero o Recoleta sin necesidad de transporte público.

Buenos Aires nace a orillas del enorme estuario del Río de la Plata, confluencia a su vez de los ríos Paraná y Uruguay, donde sólo en días muy claros se puede ver la ribera opuesta, que ya es otro país, Uruguay. Fue fundada en 1536.

En el corazón de la ciudad se encuentra Microcentro, el distrito más comercial. Es donde teníamos nuestro hotel, Gran Hotel Hispano, en la famosa Avenida de Mayo, y junto a la calle Florida, calle animada con músicos callejeros y vendedores ambulantes y sobre la que se encuentra uno de los centros comerciales más grandes y bonitos de Buenos Aires: Galerías Pacífico. En la Avenida de Mayo se pueden ver algunos bonitos edificios estilo art Nouveau y es recomendable visitar el Café Tortoni, ubicado en el nª825, por donde pasaron grandes escritores y músicos como Borges y Gardel.

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NO te pierdas la Librería El Ateneo, ubicada en el 1.860 de la Avenida Santa Fé. Ocupa un antiguo teatro, cada uno de los antiguos palcos alberga una sección de la librería. Lo que fue el escenario, conservando sus grandes telones de terciopelo rojo, es ahora la cafetería, donde puedes sentarte a ojear algún libro mientras escuchas el piano de cola que se encuentra en uno de sus rincones. Es una de las librerías más bonitas que he visto nunca y de donde no podrás salir sin un libro entre tus manos, además los libros en Argentina son más baratos que en España.

A pocos minutos a pie se encuentra la Plaza de Mayo, situada entre la Casa Rosada (donde está la presidencia de la República), el Cabildo y la catedral. Es el lugar más emblemático y también centro de manifestaciones y protestas que se dan en la ciudad. Todos los jueves a las 15:30, las Madres de Plaza Mayo se siguen reuniendo en este lugar para reclamar a las autoridades el esclarecimiento de la barbarie cometida durante la guerra sucia.

Desde aquí se puede seguir caminando hacia el barrio Puerto Madero, una zona de muelles renovada, agradable para pasear, lleno de restaurantes y también bares nocturnos. A mediados del siglo XIX debido al florecimiento del comercio internacional, se construyó un nuevo puerto en las orillas del Rio de la Plata, dentro de la ciudad, se terminó en 1898, pero el puerto resultó ser poco práctico y en 1910 el movimiento de mercancías excedía su capacidad. Diez años más tarde se construyó un nuevo puerto fuera de la ciudad y éste quedo abandonado. A mediados de los años 90 se fue transformando en lo que actualmente se considera uno de los barrios de mayor entretenimiento y uno de los centros más modernos de Buenos Aires. Es interesante pasear por este muelle tanto de día como de noche, donde los restaurantes se convierten en agradables bares de copas y se concentra la vida nocturna de la ciudad. También se puede visitar la Fragata Sarmiento, amarada en el Dique 3, primer buque escuela de Argentina, donde 23.000 cadetes y oficiales de la Marina argentina han realizado sus prácticas. Esta fragata dio la vuelta al mundo 40 veces entre 1899 y 1938 sin participar nunca en un combate.

Justo al sur de San Telmo está San Telmo, conocido por el tango y la feria de antigüedades de los domingos. Es uno de los barrios más atractivos de Buenos Aires, es recomendable paseo el domingo cuando esta su feria de Antigüedades por sus calles adoquinadas y casas bajas, se encuentran cosas únicas en los puestos de las calles tanto de antigüedades como ropa, zapatos… Se llega andando desde el Microcentro sin problema, además por el camino podrás hacerte una bonita foto con Mafalda y sus amigos, que se encuentran en las calles de entrada a San Telmo. San Telmo es uno de los barrios que más me han gustado de Buenos Aires, es muy agradable callejear por sus calles y disfrutar de una Quilmes (cerveza argentina) en uno de sus bares centenarios.

Más al sur está La Boca, con sus casas típicas de zinc de múltiples colores. Este colorido, que da carácter propio al barrio, se debe a que sus habitantes las pintaban con el sobrante de los esmaltes de los barcos. En este barrio es donde se encontraban los primeros hogares de muchas familias de inmigrantes italianas y españolas. La calle más famosa es Caminito, donde hay un animado mercado de artesanía, multitud de restaurantes y donde se podrá disfrutar viendo a parejas de tango bailar. El nombre Caminito es el título de uno de los tangos más famosos de los interpretados por Carlos Gardel, por eso, también se conoce La Boca como uno de los barrios tangueros por excelencia.

En este barrio se encuentra el famoso estadio de La Bombonera, donde juega el equipo del fútbol del Boca Juniors, el antiguo equipo de Diego Maradona.

Al oeste de Microcentro está Congreso, la sede de los políticos y barrio de cines y teatros. Aquí se encuentra la avenida 9 de Julio, “la calle más ancha del mundo” como la presentan orgullosamente los porteños (tiene 16 carriles en la parte más ancha y 140 metros entre sus aceras). En el medio de esta avenida podemos ver el Obelisco, utilizado como punto cero a la hora de medir las distancias desde el centro. Cerca de aquí se encuentra el famoso Teatro Colón, uno de los símbolos de la ciudad. Fue el teatro más grande del hemisferio sur hasta que se construyó la ópera de Sydney en 1973.  Se inauguró en 1908, pero ha estado cerrado durante una prolongada restauración hasta que reabrió el 25 de mayo de 2010, justo el día de la celebración del Bicentenario dela Revolución argentina.

Y al norte de la ciudad se encuentran los barrios de Retiro y Recoleta, los barrios más exclusivos y de moda de Buenos Aires. En la década de 1870 muchos porteños de clase alta vivían hacia el sur, en San Telmo, pero con la epidemia de fiebre amarilla se mudaron aquí. Hoy en día se encuentran lujosas mansiones y nuevas boutiques internacionales. En Recoleta hay parques frondosos, museos con estilo, edificios de arquitectura francesa y el conocido cementerio de la Recoleta que merece la pena visitar. Se verán impresionantes panteones de piedra y mármol, también estatuas; es el cementerio donde descansan los restos mortales de la élite de la ciudad: presidentes, héroes militares, políticos y gente rica y famosa. Se puede visitar la tumba de Evita entre otras. Evita o Eva María Duarte de Perón es una de las figuras más aclamadas del planeta.

Imprescindible ir a ver Tango en esta ciudad, no considero que sea necesario pagar uno de esos espectáculos turísticos excesivamente caros que ofrecen en las recepciones de los hoteles. Ya que es posible ver este baile en cualquier parte de la ciudad, como en la Boca mientras se come en alguno de los muchos restaurantes que hay en la calle Caminito, o en el bar Balcón de San Telmo si vamos en domingo, donde se puede ver un espectáculo de tango y al mismo tiempo la feria de antigüedades de la plaza Dorrego. Otro lugar muy recomendado es La Catedral en la calle Sarmiento, es un lugar informal situado en un antiguo almacén, con obras de arte modernas en las paredes. Donde se organizan clases de tango casi todos los días y a veces hay espectáculos gratuitos. Es un lugar muy agradable, donde se puede cenar y aprovechar para aprender algún pasito de este baile tan sensual. Os dejo aquí el enlace de este local para que podáis ver las actividades que tiene cada día La Catedral.

Por otro lado, si tienes algo más de tiempo, a tan sólo 33km de Buenos Aires, se encuentra el delta del Tigre, uno de los espacios naturales más impactantes del país y una de las escapadas favoritas de los porteños. Se trata de un laberinto de ríos, arroyos y canales que rodean algunas islas aluviales, ocupadas muchas de ellas por casas elevadas sobre el agua con pilares de madera, algunas son verdaderos palacios. Para llegar se puede tomar el Tren de la Costa que sale del barrio residencial de Olivos. Y llegando al Puerto de Tigre puedes hacer alguno de los recorridos que se ofrecen en lanchas colectivas o en kayak para explorar la zona. No dejes de parar a comer carne asada en alguna de las “parrillas” (restaurantes) que se encuentran junto a los canales. Además, éste es en cierto modo el lugar de nacimiento de lo que hoy es Argentina, pues por aquí se internó hacia 1514 Juan Díaz de Solís, el navegante español que descubrió el Río de la Plata y que remontó el curso pensando que se trataba del ansiado paso entre el océano Atlántico y el Pacífico.